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El imperio empresarial de Mohamed VI y su huella en España

El rey Mohamed VI no figura en los organigramas de las compañías como un empresario al uso. Su patrimonio se articula, sobre todo, a través de un holding privado —Al Mada, antes Société Nationale d’Investissement (SNI)— controlado de forma mayoritaria por la familia real alauí, y de sociedades patrimoniales como Siger y Ergis (anagramas de regis, “rey” en latín). Esas piezas, junto con el fondo Copropar, concentran participaciones en banca, minería, energía, distribución, telecomunicaciones, turismo y agroindustria.

Al Mada no es un fondo soberano estatal: es un grupo privado. La familia real controla en torno al 60% a través de Siger, Ergis y Copropar. Según reportajes recientes, Mohamed VI ostenta el 50,6% de Copropar; su hermano, el príncipe Moulay Rachid, un 18,6%; y las infantas, entre el 9,3% y el 11,3% cada una.

El conglomerado tiene participaciones de referencia en Attijariwafa Bank (el mayor banco de Marruecos), Managem (minería), Holcim Maroc, Wafa Assurance, Marjane, Inwi, Nareva (energía) y, en el ámbito agroalimentario, vehículos como Teralys. También hay negocios paralelos fuera de Al Mada, sobre todo agrícolas, ligados a Les Domaines Agricoles (antes Dominios Reales), gestionados desde el perímetro de Siger.

Conviene no confundir ese holding con OCP, el gigante público de los fosfatos: es una empresa estatal (el Estado marroquí posee alrededor del 95%) y no forma parte de Al Mada, aunque su peso estratégico en fertilizantes y su expansión internacional —incluida una operación en nutrición animal en Huelva— a menudo se cita en el mismo relato de “economía marroquí con sello palaciego”.

Qué hay realmente en España: no un holding industrial, sí banca, royalties y lineal de supermercado

La presencia directa de filiales industriales del rey en España es limitada. No hay un “Al Mada España” comparable a las grandes plantas de automoción o energía españolas en Marruecos. Lo que sí existe es una combinación de sucursal bancaria, derechos vegetales sobre cítricos y productos agroalimentarios que llegan al lineal español, a menudo sin que el consumidor identifique el origen accionarial.

1. Banca: Attijariwafa Bank Europe, sucursal en España

Attijariwafa Bank, participado de forma muy relevante por Al Mada (en torno al 46%), opera en Europa a través de Attijariwafa Bank Europe, entidad autorizada en Francia. En España funciona como sucursal, con oficinas asociadas a Madrid, Barcelona y Fuenlabrada. Su negocio se orienta a la comunidad magrebí y a los flujos comerciales entre la Península y el norte de África: cuentas, transferencias, divisas y servicios de comercio exterior.

No es un banco de red masiva al estilo de las entidades españolas, pero sí el nexo financiero más visible del grupo real en nuestro país.

2. Mandarinas Nadorcott: royalties por cada árbol plantado en España

El vínculo más peculiar —y el más discutido entre agricultores— es la variedad de mandarina Nadorcott, desarrollada por el Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRA) de Marruecos y protegida en la UE. Los derechos se gestionan a través de Nadorcott Protection SARL; en España y Portugal, Carpa Dorada SL y la Compañía de Variedades Vegetales Protegidas (CVVP) administran licencias y control.

Quien planta Nadorcott no puede hacerlo libremente: debe pagar un canon por árbol (las informaciones periodísticas sitúan el rango histórico entre 7 y 45 euros, con una media reciente en torno a 20 euros) y un recargo por kilo comercializado destinado a trazabilidad. Hay más de un millar de explotaciones en Comunidad Valenciana, Murcia, Tarragona y Andalucía. La protección comunitaria caduca el 31 de diciembre de 2029; a partir del 1 de enero de 2030 la variedad pasará a ser de cultivo libre, aunque habrá un periodo residual de control sobre plantaciones anteriores.

El litigio ha llegado a la Audiencia Nacional, al Tribunal Supremo y al Tribunal de Justicia de la UE, enfrentando a productores, a Eurosemillas (variedad Tango/Tang Gold) y a los titulares de Nadorcott. Es, en la práctica, el producto “español” más claramente ligado a rentas de la corona marroquí: no se fabrica en una fábrica real en Valencia, pero cada hectárea licenciada genera royalties.

Les Domaines Agricoles, el brazo agrario asociado a Siger, produce cítricos, frutos rojos, lácteos y miel en unas 12.000 hectáreas de regadío en Marruecos. Parte de esa oferta hortofrutícola compite o se complementa con la despensa española en el mercado europeo.

3. Cremas de cacao y marcas blancas: Nutkao, comprada por Teralys (Al Mada)

En 2024, Teralys, filial agroindustrial de Al Mada, acordó la compra del grupo italiano Nutkao (cifras periodísticas: unos 450 millones de euros). Nutkao fabrica cremas de cacao, avellana y pistacho, muchas de ellas para marca blanca de supermercados, y vende en unos 80 países, España incluida. Tiene plantas en Italia, Bélgica y Estados Unidos, y procesado de cacao en Ghana.

El consumidor español puede encontrar esos tarros —a menudo a unos 2,40 euros el bote de 400 g en marca de distribuidor— sin que el envase mencione Casablanca ni Al Mada. Tras la operación, el rival industrial de Nutella quedó bajo el paraguas del holding real. No es una “filial española” de Mohamed VI; es un fabricante europeo cuyos productos sí se venden masivamente en nuestro país.

4. Cosméticos, lujo y otros negocios que rozan España sin implantarse

marocMaroc, marca de cosmética de alta gama vinculada a Essences du Maroc y al perímetro de Siger, se vende fuera de Marruecos (París, Ámsterdam) con ingredientes marroquíes elaborados en Francia. No hay una red de boutiques propia documentada en España de forma comparable.

En turismo, la cadena Royal Mansour (lujo palaciego, bajo Al Mada) apunta al visitante europeo —incluido el español— en Marrakech, Casablanca o Tamuda Bay, sobre todo de cara al Mundial 2030, pero sus hoteles no son filiales españolas.

Lo que no es: una “España filial” del palacio

Hay cientos de empresas españolas en Marruecos (automoción, turismo, energía, agro). Del lado marroquí hacia España, el mapa del rey es más fino:

Vía Qué es Qué llega a España
Attijariwafa Bank Europe Sucursal bancaria Cuentas, transferencias Magreb–UE
Nadorcott / Carpa Dorada / CVVP Derechos vegetales Royalties por árboles y kilos
Nutkao (Teralys–Al Mada) Fabricante italiano Cremas y spreads en supermercados
Les Domaines / cítricos y berries Agroindustria real Fruta en el mercado europeo
OCP (Estado, no Al Mada) Fosfatos y nutrición animal Participación en GlobalFeed (Huelva)
Una arquitectura opaca, un mercado muy cercano

Al Mada se presenta como fondo panafricano de “impacto positivo”. En la práctica es el vehículo con el que la familia real concentra banca, minas (Managem pesa de forma desproporcionada en la valoración bursátil del grupo), cemento, retail y, cada vez más, agroindustria de exportación. Las cifras de participaciones cotizadas que circulan en 2025-2026 hablan de más de 17.000 millones de dólares en valor atribuible a la familia en empresas listadas marroquíes, con la minería como ancla.

En España esa red no se traduce en fábricas con el escudo alauí a la puerta. Se traduce en un banco de nicho, en un canon por mandarino en el Levante y en tarros de crema de cacao en el lineal. Tres canales distintos, un mismo rasgo: el negocio de Mohamed VI llega a nuestro país más por derechos, distribución y finanzas que por un holding industrial con sede en Madrid.

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