En un episodio que la periodista argentina Karina Mariani resumió con ironía como “la inutilidad francesa en su apogeo”, el diario Le Monde reveló este pasado 19 de marzo cómo uno de los buques más emblemáticos de la Marina Nacional de Francia fue localizado públicamente gracias a una simple aplicación deportiva.
Todo ocurrió el 13 de marzo. Un joven oficial de la Armada, al que el periódico identifica como “Arthur” (nombre modificado), decidió salir a correr en la cubierta del portaaviones nuclear Charles de Gaulle. Recorrió 7,23 km en 35 minutos y 58 segundos (velocidad media de 4:58 min/km) usando un reloj inteligente Garmin Forerunner 955. Los datos se subieron automáticamente a su perfil público de Strava, la popular red social de deportistas.
Como el perfil era abierto, cualquiera con internet pudo ver el mapa exacto del recorrido: un trazado en forma de bucles en medio del mar Mediterráneo, al noroeste de Chipre y a unos 100 km de las costas turcas. Le Monde superpuso esa ruta con imágenes satelitales de la Agencia Espacial Europea (Sentinel-2) tomadas apenas una hora después y confirmó que coincidía con la posición del portaaviones de 262 metros y su grupo aeronaval (al menos tres fragatas y un buque de reabastecimiento).
El propio post de Karina Mariani en X incluye la captura de pantalla de Strava que muestra claramente el mapa y los datos del “footing” realizado por “Arthur”. El tuit continúa con un hilo que enlaza directamente al artículo original de Le Monde titulado « StravaLeaks » : le porte-avions « Charles-de-Gaulle » localisé en temps réel par « Le Monde » grâce à l’application de sport.
Contexto de alta tensión geopolítica
El incidente no es un simple “error de corredor”. El Charles de Gaulle fue desplegado de urgencia por orden del presidente Emmanuel Macron tras el estallido de nuevas hostilidades en Oriente Medio entre Israel, Estados Unidos e Irán. El buque había estado hasta principios de marzo en el mar Báltico participando en ejercicios de la OTAN y cruzó el estrecho de Gibraltar el 6 de marzo. En las últimas semanas, bases francesas en la región han sido atacadas (un soldado francés murió y seis resultaron heridos en Irak por un dron iraní).
En ese escenario de conflicto activo, publicar la posición exacta del portaaviones en tiempo real supone un riesgo operativo evidente.
No es la primera vez: la saga “StravaLeaks”
Le Monde titula esta entrega como el episodio 3/3 de su serie “StravaLeaks”. En entregas anteriores la misma aplicación ya había expuesto:
- Las rutinas de los guardaespaldas de Macron, Biden, Trump y hasta Putin.
- Los calendarios de patrullas de submarinos nucleares franceses.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas reconoció que “la difusión de este recorrido de carrera en Strava no es conforme a las consignas en vigor” y que los militares son “regularmente sensibilizados” sobre higiene digital. Anunció que “se tomarán medidas adaptadas”, pero admitió que no se trata de una falla sistémica, sino de “negligencias individuales”.
¿Qué dice el post original?
Karina Mariani lo sintetiza así: “El oficial de la Armada francesa salió a correr dando vueltas alrededor de la cubierta del barco. Para registrar su recorrido —poco más de 7 kilómetros en treinta y cinco minutos— usó el reloj inteligente. Los datos recopilados se subieron a internet. Como el soldado tiene un perfil en la app deportiva Strava, y es público, cualquiera puede verlo. Por lo tanto, informó casi en directo la posición exacta en el Mediterráneo del portaaviones Charles de Gaulle y su escolta.”
🚨La inutilidad francesa en su apogeo🇫🇷
Aunque no lo crean, el portaaviones “Charles de Gaulle” fue localizado en tiempo real por “Le Monde” gracias a una aplicación deportiva que un militar francés estaba utilizando para correr en medio del Mediterráneo.
El oficial de la… pic.twitter.com/Ee0ynGVqNH
— Karina Mariani (@KarinaLMariani) March 19, 2026
Conclusión
Este nuevo capítulo de StravaLeaks vuelve a poner sobre la mesa un problema del siglo XXI: en un mundo hiperconectado, incluso los portaaviones nucleares pueden quedar expuestos por un simple reloj deportivo. Mientras Francia envía su buque insignia a una zona de guerra, la “inutilidad” (como la llama Mariani) parece ser, al menos en materia digital, una constante que el Estado Mayor promete corregir… otra vez.
¿El futuro portaaviones France-Libre (sucesor del Charles de Gaulle, previsto para 2038) aprenderá la lección? Por ahora, la respuesta sigue corriendo en Strava.

