En un impactante hilo publicado en X (antes Twitter) por el usuario @andreas_nigbur, se desmonta una de las mayores narrativas económicas y científicas del siglo XX: la idea de que el petróleo es un recurso escaso formado a partir de restos de dinosaurios y materia orgánica antigua. Según este análisis, el petróleo no es raro, no proviene de fósiles y, mucho menos, se está agotando. Es, literalmente, el segundo líquido más abundante del planeta después del agua y actúa como el “lubricante” vital de la Tierra.
El mito de la escasez: una invención de Rockefeller
El post afirma que la teoría de los “combustibles fósiles” fue una brillante maniobra económica ideada por John D. Rockefeller y promovida por instituciones como el Smithsonian a finales del siglo XIX. El objetivo era claro: convencer al mundo de que el petróleo es un recurso finito y escaso, procedente de la descomposición de organismos antiguos, para justificar precios elevados y mantener el control geopolítico y económico.
Esta narrativa, según el autor, es falsa. El petróleo es abiótico: un mineral líquido generado por los procesos de alta presión y alta temperatura del manto terrestre. No contiene las huellas biológicas (nitrógeno, fósforo u otros compuestos orgánicos degradados) que debería tener si realmente proviniera de materia viva. En cambio, se trata de hidrocarburos poliméricos puros, componentes primordiales de la formación de la Tierra.
The Oil Lie
Oil isn’t rare, it’s also not made from dead dinosaurs. It’s the 2nd most common liquid after water and is the Earth’s lifeblood. The scarcity myth was a Rockefeller lie to dramatically increase the oil price.
The system tells you that oil is liquefied dinosaurs… pic.twitter.com/ttHxbXNEMi
— Andy (@andreas_nigbur) April 15, 2026
La tesis de Thomas Gold: el petróleo se regenera
El hilo destaca la figura del astrofísico Thomas Gold, a quien el sistema intentó desacreditar. Gold demostró que el metano y el petróleo ascienden desde las profundidades del manto terrestre. Los yacimientos no se agotan: los pozos que se vaciaron en los años 70 han vuelto a llenarse. ¿La razón? La Tierra misma bombea este líquido desde el subsuelo como parte de su “motor” interno. Extraerlo a gran escala es como drenar el aceite de un motor: provoca que las placas tectónicas pierdan lubricación, lo que explicaría el aumento de terremotos y fallas activas en las últimas décadas.
“Al extraerlo a gran escala, estamos secando los engranajes de la Tierra”, señala el post. “Por eso hay más terremotos y fallas que crujen: estamos quitando el aceite del motor”.
Implicaciones: geopolítica, control y abundancia
Si la humanidad supiera que el petróleo es tan abundante y renovable como el “agua del grifo” para la Tierra, toda la geopolítica actual —guerras por el petróleo, precios manipulados y dependencia energética— se derrumbaría en un día. El autor lo resume como “el mayor hack económico de la historia”: una mentira que convirtió un recurso natural ilimitado en un bien de escasez controlada.
El hilo incluye un video viral grabado en un desierto que muestra grandes charcos de un líquido negro y viscoso brotando naturalmente entre las dunas de arena, con personas caminando alrededor y un charco enorme de apariencia oleosa que refleja el sol. La imagen visual refuerza la idea de que el petróleo emerge de forma natural y abundante, sin necesidad de fósiles ni procesos biológicos.
Un llamamiento a despertar
El mensaje central del post es claro y provocador: todo lo que nos han contado sobre el petróleo forma parte de un sistema de control basado en el miedo a la escasez. “La Tierra es naturalmente abundante y podría proveernos a todos”, concluye. Una vez que se rompe esta narrativa, “todos sus relatos comienzan a hacerse añicos”.

