Por Alfonso de la Vega
En justicia es preciso reconocer que los Borbones siempre han sido muy aficionados a dar espectáculo a sus sufridos, saqueados y humillados súbditos, cuando no provocaban cruentas guerra civiles para favorecer sus intereses de familia. En la época de Fernando VI, tío abuelo de su tocayo El Deseado, la corte palaciega se divertía escuchando como terapia antidepresiva al gran Farinelli o contemplando naumaquias fluviales en Aranjuez mientras se perpetraba una fulminante caza y captura de súbditos gitanos en un asaz “filantrópico” intento de exterminarlos, meritísimo precedente histórico eugenésico de las que luego con mayor éxito realizaran nazis o agendistas globalitarios. Apenas se recuerda esta gesta borbónica, don Felipe no la saca a colación, cosas de la memoria histórica según convenga.
Los tiempos cambian y la Ilustración amenaza ruina inminente, el viejo edificio se ha llenado de goteras, ya no protege de la intemperie, se acabó el pensamiento crítico y ahora lo que se lleva es la aberrante cosa WOKE para mayor participación democrática del populacho en los interesados saraos del Poder.
Dentro de los espectáculos que hoy nos ofrece la Monarquía disponemos de un circo multipistas donde elegir distracción atendiendo al gusto personal de cada quien. El género judicial siempre resulta de gran interés. Así la larga marcha de un esforzado juez solo ante el peligro, no sobre el Rio Amarillo sino sobre las múltiples hazañas patrimoniales de la excelentísima señora presidente consorte del gobierno de la Corona. Un caso con daños colaterales como arrojar al albañal el prestigio de la Universidad Complutense, fundada hace medio milenio por el insigne Cisneros u otras instituciones de índole formativo o académico,
Pero hay más variantes judiciales como la de los máximos dirigentes de la PSOE (presuntos) implicados en corrupciones, mordidas, trapicheos varios y puterío feminista con cargo al presupuesto. Un patriótico saqueo en menudeo y al por mayor, según jerarquía. También el partido imaginaria de igual servicio bipartito, la PP, ofrece su heroica aportación a la causa circense del más difícil todavía.
Hay innovaciones notables nunca antes vistas como las de los fiscales devenidos en defensores de los justiciables, sin desmerecer la presunción de posibles acuerdos bajo cuerda como pudieran recordar los del juicio de Corleone en el segunda parte de El Padrino. O la pintoresca instrucción judicial en comandita, auténtica innovación nunca vista, de las calamidades producidas por la gota fría.
Un desastre sustituye al anterior, de modo que la atención pasa de uno a otro como caprichosa bolita en cubiletes de trileros. Y cuando decae o interesa despistar al personal se sacan otras distracciones en pistas complementarias. Por ejemplo: lo bien que pilota audaces aviones de combate nuestra heroica y esforzada princesa que no nos merecemos. Los cuernos de don Friolera. La defensa de los caníbales aztecas por la presidente jázara lituana de Méjico primorosamente rematada por don Felipe en una de sus famosas improvisaciones producto de su privilegiada minerva y sentido de la oportunidad. O jalear las escaramuzas anti VOX de Espinosa de los Monteros y demás elenco de descontentadizos en busca de autor o esperando a Godot.
Remedo de la perpetrada en el siglo octavo por los fementidos traidores obispo Don Opas y conde Don Julián se promueve otra funesta invasión para devastar la ya precaria situación de la sociedad española. Con la complicidad de la CEE que so pretexto de impostada filantropía pretendidamente cristiana se beneficia con el lucrativo negocio de la invasión que posibilita la sustitución demográfica destructora del Cristianismo y de la nación promovida por enemigos bien conocidos. O el escándalo de la inválida firma del sinodomita cardenal Cobo en complicidad con el ministro de Su Majestad para profanar el Valle de los Caídos. O la incertidumbre de lo que Preboste pueda hacer en su anunciado viaje a este sufrido reino. No va a ir al Valle en misión espiritual para defenderlo pero en cambio sí al Congreso en una arriesgada actuación política, sin entender que el viejo edificio de San Jerónimo ya no representa al Legislativo ni menos sirve para el control del Ejecutivo que mangonea su feliz gobernación a base de decretos. Sin presupuestos ni leyes, ha quedado reducido a una especie de teatro apto para representar mítines y farsas variadas donde los coros aplauden enfervorizados a sus respectivos amos.
Una presunta Monarquía parlamentaria en los que pese a su nombre tanto la Corona como el Parlamento hacen patente dejación de sus funciones constitucionales.
Pero hete aquí que en plenos escándalos judiciales y de gestión al falsario se le ha vuelto a aparecer la Virgen con lo de otro maldito virus del buque fantasma errante que vuelve como el famoso wagneriano. Nada más oportuno para volver a sembrar el caos y con un poco de suerte aprovechar para hacerse con unos ahorrillos que siempre vienen bien por si la cosa se pusiese chunga y hubiera que salir huyendo como Alfonso XIII.
No obstante, no hay mal que por bien no venga y el asunto sirve para comprobar que el Reino de España pinta menos que nada, ha devenido en el hazmerreir de todo el mundo y en payaso de las bofetadas. La OMS ordena que traguemos con el mochuelo y nosotros tragamos sin rechistar que por algo somos soberanos. El más cercano al lugar de los hechos reino moro dice que verde las han segado y no pasa nada, pero nosotros aquí estamos para lo que gusten mandar y destrozar sin nadie que nos defienda y eso que pagamos un Estado más caro que si fuese bueno.
Mientras tanto en otra pista del circo Su Majestad yergue su impoluta indumentaria prócer de querencia zurda y memoria selectiva para presidir el acto de entrega de la X edición del Premio de Derechos Humanos Rey de España al Museo de Memoria y Derechos Humanos de Chile, que ha resultado agraciado con el equívoco premio de tan pomposo título. El museo denuncia la represión anticomunista de la Junta militar. En su solemne discurso don Felipe parafrasea al Gurnemanz del Parsifal en su camino al templo del grial y nos suelta un metafísico “los museos son esos lugares donde el tiempo se vuelve espacio.”
Y hablando de espacio y de tiempo pasando de las musas metafísicas al más prosaico teatro dicen que la Casa Real estudia la creación de otro importante galardón creativo de los suyos. El premio al okupa del año con el que sería de justicia fuese agraciada en primer lugar su cuñada que bate récord insuperable en esta modalidad singular de picaresca.
¡Silencio, peligra la vida de los artistas!

