El pasado jueves 30 de abril de 2026, hacia las 22:00 horas, nuestra web sufría un ataque descomunal que le provocó la caída inmediata y la entrada en la UCI durante diez días. Curiosamente, el ataque se producía a unas horas a las que, normalmente, no hacemos publicaciones y estamos descansando. Es decir, cuando más daño podía hacer ya que, en condiciones normales, no nos habríamos ni enterado hasta el día siguiente.
Pero no fue así. Por casualidades que se dan en la vida de vez en cuando, aquel día nos enteramos casi al momento y rápidamente se lo reportamos a nuestro técnico para que tratara de recuperarla lo antes posible. Por suerte nuestro técnico vive en tierras lejanas donde no existe el puente del 1 de mayo. Otra casualidad que el ataque se produjera cuando comenzaba un largo puente en España.
Aunque no tenemos dudas de quién, o quienes, están detrás de este ataque, tampoco tenemos pruebas, por lo que nos ahorraremos las acusaciones, aunque ellos lo saben y nosotros también. Ahí lo dejamos porque no merece la pena tomar ningún tipo de medida legal en un país como este ya que no serviría para nada.
Lo que sí queremos es dar las gracias a todos los que nos han ayudado y nos han mostrado su apoyo. Empezando por los amigos: Alex Díaz, Michael Boor y Julio García, Eduardo Rguez. de Brujón, al grupo Viernes (ellos saben quiénes son)… Continuando con colaboradores como Galo Dabouza, Luys Coleto, Alfonso de la Vega, Alba Lobera, John Artiles (El Adepto Iniciado), Juana Natividad Baqué, David Azañón, Magdalena del Amo…
Gracias, también, a los muchos seguidores de X, de Telegram y de otras redes sociales que, aunque no los conocemos personalmente, nos han mostrado su apoyo todos estos días dándonos ánimo. No os podéis ni imaginar lo mucho que reconfortan esos ánimos.
Y qué decir tiene los que nos han aportado, además, su granito de arena por PayPal: Joaquín, Luis, Orlando, María Asunción, Alberto, Inmaculada, Blanca, Iñigo, Pablo, Paloma y Arturo. El Diestro no es un medio económicamente rentable, más bien todo lo contrario y con lo que nos acaba de suceder mucho menos. No sabéis lo que agradecemos esa ayuda. Pero esto ya va de principios, no de rentabilidad económica.
Seguramente haya muchos más nombres a los que agradecer que se nos quedan en el tintero. Ellos saben quiénes son y nosotros también. Nuestro agradecimiento también para ellos.
Por último, dejamos para el final lo peor, aunque no vamos a dedicarles mucho espacio. A todos aquellos «colegas», «camaradas» y supuestos amigos que, cuando les ha hecho falta han llamado con insistencia a nuestra puerta para que les diéremos ayuda y difusión, y ahora han callado, no han difundido y han perdido el número de contacto, que tan fácilmente encuentran solo cuando a ellos les hace falta. Un mensaje para ellos: ahorradme el tener que deciros que no, no volváis a llamar para pedirme nada.

