Por David Azañón (Subinspector 87713)
Urgen veteranos en las policías de España y sobran viceversos, hartos de anabolizantes y de otras sustancias ilícitas, viceversas, sin fuerza pero con dos tallas menos de pantalón para alimentar su ego marcando pezuña de camello, y hobbits, que ni ven, ni se les ve, dentro del coche patrulla.
Existen numerosas herramientas de control social, la ley mordaza o LO 4/2015 es una de ellas y prueba de ello es que ningún gobierno la ha derogado.
Otra herramienta de control social es la permisividad del consumo de drogas, ya no en la vía pública sino en su coche para más información https://eldiestro.
Otra herramienta de control es la LO 9/83 sobre el falso derecho de reunión. Léansela si tienen un ratito https://www.boe.es/
Los españoles desconocen que carecen de tal derecho al no poder reunirse espontáneamente. Es más, la ley afirma que ninguna reunión estará sometida al régimen de previa autorización pero también afirma que deberán ser comunicadas por escrito a la autoridad gubernativa correspondiente por los organizadores o promotores de aquéllas, si esto no es una autorización velada que baje la diosa Justicia y lo vea. Siempre debe haber alguien que convoque la misma, no por nada sino para que el gobierno de turno le exija responsabilidades a alguien, sobre todo, económicas.
Se trata como la criminal falacia que se solía cometer deteniendo al inmigrante ilegal que gobernaba la patera por tráfico, o incluso trata, de seres humanos cuando se sabía, fehacientemente, que en la mayoría de ocasiones los inmigrantes ilegales compartían la tarea de gobernar la embarcación en plan conduce tu un rato. Y con esto no digo que los inmigrantes ilegales deberían ser expulsados inmediatamente sino todo lo contrario.
Ya ven que en España se han producido, producen y producirán detenciones por la cara a sabiendas y maliciosamente a los fines de agradar al ministro de turno y a sus estadísticas para vender la mula ciega.
Y llegamos a la pistola eléctrica, de cuyo nombre no quiero acodarme, cuyo uso no debería ser autorizado, ni a policías, ni a ladrones. El uso del dispositivo eléctrico de incapacitación es un arma harto peligrosa por mucho que afirmen lo contrario los sindicalistos policiales y los retrasados que, con un curso de dos tardes, creen saber biología, cardiología y electricidad, aunque desconozcan quién coño era Kirchhoff. La humildad no es algo muy extendido en las policías de España, ni del mundo.
Vamos aviados entre corporativistas sin escrúpulos y zotes siderales quienes afirman, sin pudor, que la pistola eléctrica no es peligrosa basándose en un curso a lo Jordi Sevilla con Zapatero y aquello de lo que tú necesitas saber para esto son dos tardes. Pues eso, en vez de dos tardes, dos mañanas.
Les cuento en que consta el curso de la pistola eléctrica: durante la primera mañana un briefing seguido de un vídeo de tres horas con un profesor a lo visitador médico – a buen entendedor pocas palabras bastan – finalizando con un examen en el ordenador de esos que salvo que seas subnormal apruebas y si, aun así, suspendes existe una repesca. Luego durante la segunda mañana realizas las prácticas consistentes en un par de disparos eléctricos por cabeza con café para todos, metafórica y realmente, y… a correr. Eres especialista en pistola eléctrica para tirarte el rollo en bodas, bautizos y comuniones y ser más pesado que el cuñado de Rocky.
Aunque los represores eléctricos estén diseñados para incapacitar temporalmente a una persona mediante descargas de baja corriente y alto voltaje – los amperios matan y los voltios queman –, estas armas pueden provocar fibrilación ventricular, paro cardíaco, lesiones por caídas o complicaciones en personas vulnerables, como quienes tienen enfermedades cardíacas o consumen drogas, estas dos últimas circunstancias demasiado comunes en España.
La implementación en intervenciones policiales a veces se acompaña de múltiples descargas e inmovilizaciones prolongadas, aumentando así el riesgo de daño grave o muerte: Palma de Mallorca (febrero 2026); en Torremolinos (diciembre 2025); en Tenerife (julio 2025) y en Badalona (2021) sin perjuicio de lo que silencian las furcias mediáticas.
La supuesta seguridad de estos dispositivos puede generar una falsa sensación de control, normalizando la violencia eléctrica y, sobre todo, escondiendo la incompetencia pues si entre cuatro, ya no digamos seis, policías no saben o no pueden inmovilizar a otro hombre es mejor que se vayan a su casa y se dediquen a otra cosa. El problema es de sencilla resolución, uno o dos a cada extremidad, no existe posibilidad de fallo.
Con todo, muchos tarugos y sindicalistas, quienes ostentan un corporativismo repugnante, justifican el uso del arma de electrochoque, ojalá no les toque a sus familiares o a ellos mismos. Eso sí, bien que han callado la del ex DAO, la de Emilio de la Calle y las de tantos otros, es que son compañeros y daña la imagen policial afirmaban muchos cuando es todo lo contrario. Los españoles están hartos de ver abusos e impunidad.
Luego está lo de ver los vídeos con la pístola eléctrica donde se huele el miedo de los policías a kilómetros, no hay más que ver cómo empuña la pistola eléctrica alguno…
La policía primeramente, además de asegurar el lugar, debe comprobar los hechos, no creer a nadie. En el caso de Torremolinos tampoco se habla de la posible detención ilegal del dueño del local que encerró al que resultó muerto.
Los policías afirmando que no podían ni entre seis, que había drogas y que estaba muy alterado. Pues para eso está la policía, para que se calme, para no empeorar la situación y soy muy consciente que existen ocasiones para esperar y otras para actuar con contundencia.
Por muy delincuente que sea el tipo, aun con una orden de detención en vigor, y demás pormenores que no detallaré, el caso es que, seamos francos, existen numerosos policías que no son aptos para estar en la calle.
Para más inri afirmaron que le habían puesto la linterna en los ojos y han empezado con la RCP cuando para iniciar el RCP se debe comprobar primeramente si respira y luego si tiene pulso. ¡Anda que sería la primera vez que policías le hacen la reanimación a una persona consciente y casi la ahogan!
No saben actuar de policías y se las dan de sanitarios.
Falta formación, faltan policías con aptitudes y repito, por enésima vez, el profesional 20% trabaja por el 80% restante.
Acabo con Isaac Asimov:
LA VIOLENCIA ES EL ÚLTIMO RECURSO DEL INCOMPETENTE.

