InicioOpiniónColaboradoresMarcha triunfal socialista

Marcha triunfal socialista

Por Alfonso de la Vega

Como diría el buen Sancho aquí “no nos duelen prendas” y hay que reconocer que el falsario ofrece extraordinario espectáculo, siempre se supera sí mismo en un más difícil todavía de la mentira, el cinismo, la tergiversación o manipulación de los hechos. En ello es insuperable, no se recuerda cosa igual. Sin embargo, hay quien lo compara en lo que se refiere a esta facilidad para hipnotizar al populacho con otro famoso energúmeno encantador de masas cuya transformación, incluso facial y gestual, era evidente cuando se dirigía a las muchedumbres alemanas con su audaz oratoria estupefaciente y demagógica. Masas que quedaban como hechizadas, con su natural capacidad cognitiva dañada o desaparecida, en lo que cabe presumir presencia u obra diabólica.

Venerable maestro de la neolingua el falsario siguiendo las conocidas mañas del Adversario o de la propia tradición de su partido se ha demostrado consumado divisor y generador de odio y discordia lo que no le impide autoproclamarse “amante de la paz” y sostenedor de “la fuerza del amor”. Según el parecer del autócrata, España ha sido «un faro» en Europa y en el mundo por haber «demostrado que la esperanza es mucho más eficiente que el odio«. Y el 29N ha aseverado que ante el actual precipicio los socialistas darán «un paso adelante para ganar a la ultraderecha y a la derecha que ha claudicado ante la ultraderecha«.  ¿Acaso tendrán ya las urnas cargadas?

Sin lugar a dudas el doctor falsario les da sopas con honda al resto de filantrópicos miembros de la podrida casta política borbónica. Es un consumado sofista, maestro en la aplicación manipulada del famoso método socrático. De la fase Eléntica o controversial puesta en cuestión sino en ridículo de los argumentos del contrario, insultos o calumnias cuando conviene incluidos. Y de la fase Mayéutica dando a la luz lo que sus fervorosas masas consumidoras llevan dentro: lo peor o más degradado de la naturaleza humana. Cada vez más entrenado y enajenado, de modo que ya no se sabe si incluso el impostor se cree sus propios embustes.

El personaje me produce aversión y por evidentes razones de salud procuro conocer solo lo indispensable para estar al día. Pero buscando algo que ver en la tele me tropecé con un mitin suyo en Valencia, la tierra víctima de su incompetencia pre catástrofe e inacción posterior con el tema de gota fría mortal. Aquí se observa la insólita capacidad de manipulación y envenenamiento mental demostrados por el socialismo sanchista y el grado de embrutecimiento y miseria moral e intelectual de algunos de nuestros compatriotas sin criterio ni intelectual ni moral para discernir. Incluso sin simple instinto de supervivencia. Si todos fuesen de esa catadura no harían falta pucherazos. Se ha permitido comparar la gestión, por otra parte tan lamentable, del popular Mazón, con la del siniestro ministro Puente, un modélico prohombre socialista que actúa con “dignidad, ejemplaridad y transparencia”. O la afirmación no por contundente menos falaz o engañosa: «La cuestión es cómo responde un gobierno ante las tragedias; nosotros con transparencia«.

La realidad presenta dos caras, pero ¿Cuál es la más auténtica? La plebe entregada aplaudía enardecida. También intervino una ménade poseída por un frenesí místico y salvaje, imitadora de los ritos en honor a Dionisio a favor de Puente. La vociferante barriobajera resultó ser excelentísima señorita ministra de la Corona para el negociado de Universidades. Sólo faltó el “Oscar queremos un hijo tuyo”. El recinto, un polideportivo, estaba lleno a rebosar y había un gentío de varia edad acarreado en autobuses desde diversas partes de la provincia. Sin embargo, extramuros un grupo de gente había aclamado al prócer con verdadero entusiasmo y a los habituales gritos de “traidor”, “hijo de p,,, “ o epítetos similares. Intramuros, inasequibles al desaliento, enfervorizados por la mágica presencia del gran timonel rumbo al pucherazo, sin bailongos ni besuqueos, resuena la marcha triunfal:

¡Ya viene el cortejo!

¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,

 La tribada se anuncia con vivo reflejo;

Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los malandrines.

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Venus y Martes,

La gloria solemne de los estandartes,

¡Tal pasan las recuas de nietos electores

Debajo los arcos triunfales!

Los claros clarines de pronto levantan sus sones,

La augusta soberbia de los rosados pabellones. 

Ya pasa el cortejo.

Señala el abuelo al niño.

Ved cómo la barba del viejo

Los bucles de oro circunda de armiño.

Las milicianas aprestan coronas de flores,

Y la más odiosa de las hembristas

Sonríe al más fiero de los socialistas.

¡Honor al que trae cautiva la rica faltriquera

Honor al robado y honor a los fieles

Militantes que complacientes putas encontraron por mano ligera!

¡Clarines! ¡Laureles!

Los nobles espadas de tiempos gloriosos,

Comisiones, desfalcos, latrocinios,

Las trompas guerreras resuenan:

De aullidos y voces los aires se llenan…

Contra el hombre blanco virtuoso heteropatriarcal

El odio y la muerte, por ser la hembra inmortal,

¡Saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!…

Artículo anterior
EsDiestro
EsDiestro
Es Diestro. Opinión en Libertad
Artículo relacionados

Entradas recientes