El Banco Central del Paraguay (BCP) inició el 2 de noviembre de 2026 el procedimiento de resolución de Ueno Bank por una grave insuficiencia de solvencia, congelando de inmediato todos sus servicios y dejando sin acceso a sus fondos a cerca de 2,9-3 millones de clientes (alrededor del 60 % de la población adulta).
Qué es Ueno Bank y su alcance
Ueno Bank es un banco digital paraguayo que creció rápidamente: en 2024 absorbió Visión Banco y se posicionó como una de las entidades más populares del país, con fuerte presencia en banca móvil, tarjetas y servicios fintech. Tenía más de 50-70 sucursales y, a septiembre de 2026, depósitos por unos 2.800 millones de dólares. Administraba también entre 800 y 850 millones de dólares en fondos públicos, incluyendo alrededor de 355-380 millones del Instituto de Previsión Social (IPS), que afecta a unos 32.000 jubilados.
Consecuencias inmediatas
Todos los servicios quedaron inactivos: la app, tarjetas de débito y crédito, cajeros, transferencias y sucursales cerradas (con custodia policial en varios puntos). Los depósitos están congelados mientras se realiza el balance de exclusión de activos y pasivos. El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos (aproximadamente G. 228,3 millones, unos 38.000 dólares) por depositante y por entidad (no por cuenta). Las autoridades estiman que alrededor del 97 % de los depositantes estarían cubiertos totalmente. El BCP anunció un primer pago de hasta G. 10 millones (unos 1.675 dólares) “en breve” y el Congreso discute acelerar el uso del fondo de garantía. El plazo legal inicial es de hasta 15 días (prorrogable).
Respuesta judicial y política
La Fiscalía abrió una investigación por presunta lesión de confianza, conducta indebida y otros delitos a partir de una denuncia del BCP. Se detuvo a ocho directivos y ejecutivos, entre ellos Federico Miguel Vázquez Villasanti (principal referente del Grupo Vázquez y vicepresidente primero), Juan Manuel Gustale Cardoni (presidente del banco), Diana Leticia Mongelós González, Miguel Ángel Almada Frutos y otros. Se ordenaron embargos preventivos por 70 millones de dólares y más de 1,62 billones de guaraníes sobre bienes de directivos y sociedades accionistas (U Paraguay, U Holdings, Grupo Vázquez).
El caso tiene fuerte carga política. El presidente Santiago Peña pidió la renuncia de Carlos Carvallo (presidente del BCP), quien había dirigido la antigua Financiera Ueno hasta 2023; Liana Caballero asumió de forma interina. Peña mantuvo vínculos comerciales con el holding hasta marzo de 2025. La oposición impulsa un juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana (quien puso en pausa su precandidatura). Peña canceló su asistencia a la Cumbre Iberoamericana y enfatizó que se trata de un caso puntual, no de una crisis sistémica (el resto del sistema muestra indicadores sólidos: adecuación patrimonial cercana al 17 % y morosidad baja).
Situación actual y perspectivas
El BCP designó interventores para preservar activos y ordenar el proceso de resolución (que puede culminar en disolución). Se busca priorizar a los pequeños ahorradores y recuperar lo máximo posible de los saldos que superen la garantía, además de los fondos públicos. Un intento previo de capitalización por 100 millones de dólares no alcanzó a tiempo. El episodio pone a prueba la supervisión bancaria, la confianza en el sistema financiero y la reputación de Paraguay como destino de inversiones en la región.
La situación sigue en desarrollo: el Congreso trata mecanismos de pago acelerado y la Justicia avanza en la investigación. Las autoridades reiteran que el sistema financiero paraguayo en su conjunto se mantiene estable.

