Este jueves, 29 de octubre de 2026, España vive el primer día de los tres de luto oficial decretados por el Gobierno tras el choque entre un AVE de Renfe y un tren Iryo que se produjo ayer, 28 de octubre, en las proximidades de Urda (Toledo). El balance provisional se mantiene en 68 fallecidos (unos 44 en el Iryo y 24 en el AVE) y más de 180 heridos, de los que varias decenas siguen hospitalizados, algunos en estado crítico. Las labores de rescate e identificación continúan con precaución, mientras la investigación apunta a un error humano en el centro de control de Adif tras la caída del sistema de seguridad LZB.
Qué ocurrió: la cronología de los 23 minutos fatídicos
El Iryo 6076 (operado por ILSA) salió de Madrid-Puerta de Atocha a las 7:54 con destino Sevilla-Santa Justa y unos 147-152 pasajeros a bordo (incluido un bebé). Seis minutos después, a las 8:00, partió el AVE 2080 de Renfe, en el mismo trayecto, con alrededor de 378-397 viajeros.
Hacia las 8:30, un fallo informático provocó la caída del sistema de seguridad LZB (el que controla la alta velocidad en ese tramo de la línea Madrid-Sevilla) en unos 63 kilómetros. Al menos seis trenes se detuvieron automáticamente. La regulación pasó al Centro de Gestión de Red de Adif en Atocha. A las 8:36, el centro de control ordenó al AVE reanudar la marcha “con marcha normal” bajo el sistema de bloqueo con señalización lateral (BSL), en lugar de limitar la velocidad a “marcha a la vista” (unos 40 km/h), como marca el protocolo cuando falla el LZB. El maquinista confirmó la orden.
El Iryo, que según su compañía había avanzado parcialmente con el sistema de respaldo ASFA, volvió a detenerse ante una señal a la entrada de Urda y no consiguió reiniciar el LZB. Su maquinista (o tripulación) contactó varias veces con el centro de control entre las 8:38 y las 8:48, advirtiendo de que seguía detenida. A pesar de ello, el AVE recorrió unos 25 kilómetros, alcanzó velocidades cercanas a los 200 km/h y embistió por detrás al Iryo alrededor de las 8:53-8:54 en el punto kilométrico 118, en el término municipal de Los Yébenes, junto a Urda. Varios vagones del Iryo descarrilaron y cayeron por un terraplén; la cabeza del AVE también resultó gravemente dañada.
Entre las víctimas confirmadas figura la exministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez (59 años), presidenta de la Fundación CEOE, que viajaba en el Iryo hacia un acto empresarial en Sevilla.
Balance provisional y labores de rescate este jueves
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó la cifra a 68 muertos. Hay más de un centenar de heridos (balances iniciales hablaban de unos 50 graves y 30 leves; hospitalizados entre 53 y 77, con una decena en estado crítico). Unos 56 ya habían recibido el alta según algunas fuentes. La Guardia Civil ha registrado 64 denuncias de desaparecidos y está recogiendo muestras de ADN de familiares de primer grado en oficinas de Madrid, Toledo, Sevilla y Córdoba.
Este jueves, más de 500 efectivos (UME, bomberos, sanitarios y fuerzas de seguridad) siguen en la zona cero. Se han usado grúas de gran tonelaje para mover vagones con extrema precaución, porque “todavía no sabemos si queda alguna persona” atrapada, según la portavoz del Gobierno autonómico, Esther Padilla. El Instituto de Medicina Legal de Toledo ha recibido 52 cuerpos y cuenta con un equipo reforzado de hasta 25 forenses para las identificaciones y autopsias. Se ha establecido un perímetro de seguridad de dos kilómetros. Bomberos de Madrid se retiraron de madrugada tras ayudar en la elevación de convoyes.
Causas e investigación: el foco en la orden de Adif
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la orden de reanudar “con marcha normal” de “inexplicable” e “inverosímil” para un choque por alcance en alta velocidad. Las primeras hipótesis oficiales apuntan a un error humano en el centro de control, que autorizó la reanudación pese a que el LZB seguía caído y el Iryo permanecía detenido. Audios publicados por medios muestran la secuencia de comunicaciones. Fuentes de Iryo sostienen que su maquinista no recibió autorización para reanudar y estaba en contacto con el control cuando se produjo el impacto.
La jueza del Tribunal de Instancia de Orgaz ha abierto diligencias (con secreto de sumario en algunos aspectos) y ha prohibido la retirada de elementos para preservar pruebas. La Guardia Civil y la Policía Judicial inspeccionan la zona. Se trata del segundo gran accidente de alta velocidad en España en menos de un año (tras el de Adamuz, Córdoba, en enero de 2026, con 46 muertos) y el más grave del siglo XXI en número de víctimas tras el de Santiago de Compostela de 2013.
Reacciones y luto oficial
Pedro Sánchez visitó el puesto de mando avanzado y aseguró que “vamos a llegar hasta el final”: si hubo negligencias o fallos, se responderá “con contundencia”. Declaró tres días de luto oficial (29, 30 y 31 de octubre), con banderas a media asta. Hoy se reúne en el CECOPI de Toledo con García-Page. Los Reyes visitarán esta tarde a los heridos en el Hospital Universitario de Toledo. El sindicato de maquinistas Semaf mantiene una huelga de 24 horas en Renfe por cuestiones de seguridad, a pesar de la tragedia. La línea de alta velocidad Madrid-Andalucía permanece suspendida, con planes alternativos previstos a partir del viernes.
Números de atención a víctimas y familiares: Renfe (900 10 10 20), Iryo (900 001 403) y 112 Castilla-La Mancha (900 122 112).
Las autoridades advierten de que el balance de víctimas es provisional y podría aumentar al completar el movimiento de los restos. La investigación judicial y técnica determinará las responsabilidades definitivas.

