Un hombre de 60 años perdió la vida en el suroeste de Escocia después de que un árbol cayera sobre él durante las tormentas que azotaron el norte de Europa este fin de semana. Las autoridades locales confirmaron el deceso el domingo, mientras decenas de miles de viviendas permanecían sin suministro eléctrico en el Reino Unido y en Alemania.
En el Reino Unido, la Energy Networks Association (ENA) informó que a primera hora del domingo unas 82.000 viviendas seguían sin luz. Una alerta naranja por vientos intensos se mantiene vigente hasta las 21:00 en Escocia y en zonas del norte de Inglaterra, tras el paso el viernes de la tormenta Austen por el suroeste del país. Según la misma asociación, alrededor de 345.000 clientes ya habían sido reconectados tras el paso de Austen y de la posterior tormenta Boelo.
El Met Office reportó ráfagas de hasta 135 kilómetros por hora en el norte del país, especialmente en Escocia, donde se registraron interrupciones en el transporte e inundaciones. En Irlanda del Norte, cerca de 7.000 personas se quedaron sin electricidad hacia las 10:30 del domingo. Las travesías en ferry desde Belfast hacia Escocia e Inglaterra fueron suspendidas, al igual que unos 15 vuelos en el aeropuerto internacional de Belfast.
Alemania también sintió los efectos de Austen. En Friburgo de Brisgovia y en varios municipios cercanos del suroeste del país se produjeron cortes de luz que afectaron a unos 10.000 hogares y alteraron el funcionamiento del hospital universitario, según un portavoz de la compañía eléctrica Badenova.
En los Países Bajos, el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, canceló decenas de vuelos el domingo por los fuertes vientos asociados a la tormenta Boelo.
Las autoridades de los países afectados continúan evaluando los daños y trabajando para restablecer por completo el suministro eléctrico y los servicios de transporte.

