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La deuda pública española bate récord en importe: la trampa de bajar del 100% del PIB

El Banco de España publicó el 17 de septiembre de 2026 el avance mensual de la deuda de las Administraciones Públicas según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE). En julio de 2026, el saldo total se situó en 1,744 billones de euros, es decir, 1.744 miles de millones de euros, un máximo histórico en términos absolutos y un 3,8% más que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, la ratio sobre el PIB nominal bajó al 99,9%, 2,4 puntos porcentuales menos que hace un año, y por primera vez por debajo del 100% desde febrero de 2020.

Esta aparente mejora de la ratio no implica que el endeudamiento se haya reducido. La deuda sigue creciendo en valor nominal, impulsada por los déficits públicos acumulados. El descenso de la ratio se debe principalmente al crecimiento del denominador (el PIB nominal), no a una contracción del numerador.

Desglose por subsectores

Los datos del Banco de España muestran una evolución desigual:

  • Deuda del Estado: 1,589 billones de euros, con un incremento del 4,2% interanual, equivalente al 91% del PIB. Es el principal componente del endeudamiento.
  • Administraciones de Seguridad Social: 136.000 millones de euros, un 7,9% más que el año anterior. El aumento se explica por los préstamos del Estado a la Tesorería General para cubrir su desequilibrio presupuestario.
  • Las más que prescindibles Comunidades Autónomas: 349.000 millones de euros, un 2,7% más que el año anterior, equivalente al 20% del PIB.
  • Corporaciones Locales: 22.000 millones de euros (–7,9% interanual), el 1,2% del PIB. Es el único subsector que reduce su deuda en términos absolutos.
  • Otras unidades de la Administración Central (SAREB, FROB, FADE, etc.): 31.000 millones de euros (1,8% del PIB), con una caída del 10,5% interanual.

La consolidación (deuda en poder de otros subsectores del propio sector público) alcanzó 384.000 millones de euros (+4%), el 22% del PIB. Desde diciembre del año anterior, el saldo total de las administraciones públicas aumentó en 45.700 millones de euros: el Estado aportó 40.600 millones, las comunidades 7.700 millones y las corporaciones locales 900.000, mientras que otras unidades de la Administración Central restaron 3.200.

Por instrumentos, todos crecieron: los valores a largo plazo un 2,4%, los préstamos a más de un año un 5,1% y los instrumentos a corto plazo un 24,9%.

La “trampa” de bajar del 100% del PIB

Celebrar que la ratio haya caído por debajo del 100% puede generar una falsa sensación de alivio. En realidad:

  • La deuda nominal sigue subiendo. En julio bajó temporalmente respecto a junio (cuando marcó el récord de 1.762 mm), pero en términos interanuales creció un 3,8%. Mientras exista déficit primario o total, la deuda absoluta continuará aumentando.
  • El efecto del denominador. La ratio baja porque el PIB nominal crece (sobre todo por la inflación). Si el PIB se estanca o cae, la ratio vuelve a dispararse aunque la deuda nominal no cambie.
  • Niveles todavía muy elevados. El 99,9% está lejos del 60% que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento considera prudente. España sigue entre los países más endeudados de la zona euro.
  • Riesgos de sostenibilidad. Una deuda elevada hace más vulnerable a la economía ante subidas de tipos de interés (que ya se están produciendo), crisis o shock externos. El coste de los intereses absorbe recursos que no pueden destinarse a gasto productivo o a reducir impuestos.
  • Efecto óptico de la consolidación y los préstamos internos. Parte de la deuda de la Seguridad Social es, en realidad, financiación del Estado, lo que distorsiona parcialmente la imagen por subsectores.

El nuevo escenario tras la subida de tipos del BCE

Hay que tener en cuenta que estos datos son de julio, es decir, anteriores a la decisión del Banco Central Europeo del 10 de septiembre de 2026, cuando subió los tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos  (2,50%).

Un encarecimiento del dinero eleva el coste de refinanciar la deuda existente y de emitir nueva. Si el crecimiento económico se frena o la inflación no compensa lo suficiente, la ratio deuda/PIB podría volver a subir con relativa facilidad en los próximos meses. Habrá que esperar a los datos de agosto y septiembre para ver cómo se traduce este nuevo entorno de tipos más altos en la evolución real del porcentaje de deuda sobre el PIB.

En resumen: El dato de julio de 2026 confirma dos realidades simultáneas: se ha diluido la ratio de deuda por debajo del 100% por primera vez en más de seis años, pero el volumen absoluto de lo que deben las Administraciones Públicas sigue batiendo récords y mantiene una tendencia alcista clara. La sostenibilidad de las finanzas públicas no se mide solo por cruzar un umbral psicológico, sino por la capacidad de generar superávits primarios suficientes para estabilizar e ir reduciendo la deuda en términos reales y nominales a lo largo del tiempo.

(Por Laura González)

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