Hace escasos días publicaba en este diario digital la primera parte acerca de la participación israelí en el más que probable atentado terrorista perpetrado en Urda (segundo este año tras la más que probable acción criminal israelí en Adamuz hace 9 meses y 11 días) Tras el 11-M y Adamuz, pues, otro probable órdago israelí. Desestabilizar. Guerra híbrida. Terrorismo digital, sintético mejor expresado. España, país geoestratégicamente muy apetecible. Y recordemos: Gladio 1.0, redes stay-behind de la Guerra Fría. Gladio 2.0 se situaría tras el derrumbe de la Unión Soviética, yihadismo/yigladismo pues. Gladio 3.0, tiranía digital. Cambian enemigos, escenarios y tecnologías, pero permanece la posibilidad de utilizar operaciones clandestinas para condicionar decisiones políticas. Y, desde luego, el significado esotérico y metafísico de Halloween (Samhain, máscaras, misterios de la muerte en tradiciones celtas, griegas y esotéricas modernas).

Stuxnet
El primer gusano informático conocido diseñado para causar daños físicos en infraestructuras industriales: Stuxnet. Descubierto en 2010 por VirusBlokAda, Estados Unidos e Israel detrás de la criaturita Fue concebido para sabotear las centrifugadoras de uranio de Natanz, en Irán. Stuxnet, podríamos decir, ha sentado las bases de la ciberguerra moderna. Y por supuesto, Urda, otro laboratorio tras Adamuz. Stuxnet (y Siemens) a degüello en la Alta Velocidad Española.
Stuxnet no tendría la menor dificultad para modificar el denominado entorno de automatización SIMATIC Step 7 y los equipos programables S7-300 y S7-417, claves en la infraestructura informática e industrial ferroviaria española. Alterar su funcionamiento, harto sencillo para Israel. Un ataque de esa complejidad contra una infraestructura aislada y protegida requeriría capacidades de ciberguerra propias de un reducido grupo de potencias tecnológicas como Estados Unidos, Rusia y China, Y, por supuesto, Israel. La estrecha colaboración de Renfe con las empresas israelíes Cylus e I-SEC inclina inequívocamente las sospechas hacia Israel.
Cylus
Cylus como una empresa destacada en ciberseguridad ferroviaria, con sede, raíces y gran parte de su personal especializado en Israel. La mayoría de sus especialistas proceden de las fuerzas de defensa e inteligencia israelíes. I-SEC, por otro lado, multinacional de seguridad del transporte y la aviación, también originaria de Israel. En ese sentido, singular oportunidad para realizar cualquier tipo de ataque terrorista. Israel, obvio, dispone de medios sobrados, sobradísimos para simular/provocar accidentes ferroviarios con relativa facilidad.
Amenazas
Israel contra España. Memento declaraciones de Benjamin Netanyahu (“España pagará un precio, con un clic se puede poner de rodillas a una nación”) y de la embajadora Dana Erlich («no trabajar con Israel en defensa tiene un precio para la seguridad de los ciudadanos españoles”). ¿Baladronadas o un anuncio de represalias? Ya les advierto que Israel no suele amenazar en vano.
En fin.

