Este 18 de agosto de 2026, David M. Morens, de 78 años, se ha declarado culpable ante un tribunal federal en Greenbelt (Maryland) de un cargo de conspiración para cometer delitos y defraudar a Estados Unidos. Morens fue asesor senior en la Oficina del Director del National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID) entre 2006 y 2022, durante la etapa en la que Anthony Fauci dirigía el instituto.
La fiscalía del Distrito de Maryland, encabezada por la fiscal federal Kelly O. Hayes, ha anunciado el acuerdo de culpabilidad junto con el FBI de Baltimore y la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS-OIG). Morens se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de hasta 250.000 dólares. La sentencia está prevista para el 12 de noviembre de 2026 ante la jueza federal Paula Xinis.
El esquema: evadir FOIA y la Ley de Registros Federales
Según los hechos admitidos en el acuerdo de culpabilidad, entre aproximadamente abril de 2020 y junio de 2023, Morens conspiró con al menos dos personas (denominadas Co-Conspirator 1 y Co-Conspirator 2 en los documentos judiciales) y otros para obstaculizar las funciones legítimas de las agencias de salud pública. El objetivo era evadir las solicitudes presentadas al amparo de la Freedom of Information Act (FOIA) y violar la Federal Records Act, ocultando, destruyendo o impidiendo el acceso a registros federales relacionados con la investigación sobre coronavirus y el origen de la COVID-19.
El núcleo del caso se centra en la cancelación por parte del NIH de la subvención titulada Understanding the Risk of Bat Coronavirus Emergence. Esta subvención, otorgada por el NIAID a una organización sin ánimo de lucro con sede en Nueva York (identificada en investigaciones congresuales previas como EcoHealth Alliance) y a su presidente (Co-Conspirator 1, identificado como Peter Daszak), incluía un subpremio al Instituto de Virología de Wuhan (WIV) en China. El NIH terminó la subvención tras las alegaciones de que el SARS-CoV-2 podría haber emergido de ese laboratorio.
Tras la cancelación, Morens y el Co-Conspirator 2 (identificado en reportes como Gerald Keusch, investigador de enfermedades infecciosas vinculado a la Universidad de Boston) se comprometieron a ayudar a restaurar la financiación y a contrarrestar la narrativa del “lab-leak” (fuga de laboratorio). Anticipando que sus comunicaciones serían objeto de solicitudes FOIA, acordaron por escrito utilizar la cuenta personal de Gmail de Morens en lugar de su correo oficial del NIH, con el fin de ocultarlas del escrutinio público.
A través de esa cuenta privada intercambiaron información no pública del NIH sobre la COVID-19 y su origen, discutieron esfuerzos para influir en la financiación de EcoHealth Alliance, intercambiaron borradores de cartas dirigidas a los líderes del NIH en favor de Daszak y la organización, y “canalizaron de forma secreta” información al “Senior NIAID Official 1” (identificado en investigaciones congresuales y reportes periodísticos como Anthony Fauci). Estos intercambios constituían registros federales que debían haberse creado, mantenido e intercambiado en sistemas gubernamentales.
Gratuidades ilegales
Como parte del mismo acuerdo de culpabilidad, Morens admitió haber conspirado con el Co-Conspirator 1 para recibir gratificaciones ilegales. En junio de 2020, Daszak le envió dos botellas de vino a su domicilio en Maryland como agradecimiento por sus “maniobras tras bambalinas». Morens identificó un acto oficial que podría “merecer” el regalo: redactar un comentario científico en una revista médica prominente defendiendo el origen natural de la COVID-19. Daszak también ofreció comidas en restaurantes con estrellas Michelin en París, Nueva York y Washington D.C. Morens no fue acusado específicamente por estos regalos.
Contexto previo e indictamento
Morens había sido imputado en abril de 2026 por cinco cargos relacionados con la ocultación y destrucción de registros. El caso surgió de investigaciones del Congreso (especialmente del Select Subcommittee on the Coronavirus Pandemic de la Cámara de Representantes) y de una remisión relacionada con las acciones del senador Rand Paul. Correos electrónicos hechos públicos previamente mostraban a Morens jactándose de saber “hacer desaparecer correos después de una solicitud FOIA” y de mantener un “canal secreto” con Fauci.
Fauci no está acusado de ningún delito en este caso. En testimonios anteriores ante el Congreso, se distanció de las acciones de Morens, afirmó que no participó en el esquema y negó haber utilizado su correo personal para asuntos oficiales. En julio de 2026, Fauci invocó la Quinta Enmienda en una comparecencia senatorial.
El abogado de Morens, Timothy Belevetz, declaró: “Al declararse culpable hoy, el Dr. Morens ha asumido la responsabilidad de lo que hizo y continuará haciéndolo”. Ni Daszak ni Keusch han sido acusados.
Reacciones y significado
Figuras políticas y comentaristas lo vinculan a las investigaciones sobre el origen de la COVID-19 y la transparencia de las agencias de salud pública. La fiscalía subrayó que se trata de un abuso de confianza en un momento en que el público necesitaba información clara durante una emergencia sanitaria global.
La sentencia definitiva se conocerá en noviembre de 2026. Este caso representa uno de los primeros procesos penales concretos derivados de las investigaciones sobre el manejo de registros y la comunicación oficial en torno a la pandemia y la investigación de coronavirus.

