Un vídeo teaser publicado el 21 de junio de 2026 por la cuenta @TheProjectUnity, hay un mensaje es directo y provocador: “¡Tradujo textos hebreos antiguos para El Vaticano durante AÑOS hasta que lo DESPIDIERON por hablar sobre lo que revelaron sus traducciones! (Son alienígenas)”.
El protagonista es Mauro Biglino, traductor italiano de textos hebreos antiguos que, según el post y su propia narrativa, trabajó durante años para Edizioni San Paolo (editorial católica italiana vinculada a la Santa Sede) y fue apartado tras hacer públicas sus conclusiones. El vídeo promociona una próxima conversación en profundidad con él.
¿Quién es Mauro Biglino?
Mauro Biglino nació el 13 de septiembre de 1950 en Turín (Italia). Es ensayista, divulgador y traductor especializado en hebreo masorético (la versión estándar del Antiguo Testamento hebreo). Durante aproximadamente una década supervisó y realizó la traducción literal de 17 libros del Antiguo Testamento para las ediciones interlineales hebreas de Edizioni San Paolo (algunas fuentes mencionan Edizioni Paoline, parte del mismo grupo editorial católico).
Su trabajo consistía en proporcionar el significado literal palabra por palabra para ediciones académicas y de estudio, sin filtros teológicos. Todo marchaba bien… hasta que comenzó a hablar en público.
Según Biglino y múltiples reportes, tras sus primeras conferencias donde expresó dudas sobre las interpretaciones tradicionales, la colaboración con la editorial cesó. Él lo describe como un despido efectivo por “hablar claro” sobre lo que realmente decía el texto original. La editorial nunca ha emitido una declaración oficial detallada al respecto.
Además de su labor como traductor, Biglino fue miembro de la masonería italiana durante más de diez años (hasta la década de 2000), dato que algunos críticos usan para cuestionar sus motivaciones.
Sus tesis principales: los Elohim no son “Dios”
Biglino sostiene que una traducción literal y sin prejuicios teológicos del hebreo antiguo revela algo muy distinto a la imagen de un Dios espiritual, omnipotente, omnisciente y eterno que predica el monoteísmo posterior:
- “Elohim” es plural. Gramaticalmente es un plural (terminación -im). En la Biblia se usa de forma inconsistente: a veces se traduce como “Dios”, otras como “jueces”, “dioses”, “seres poderosos” o incluso “ángeles”. Biglino propone no traducirlo y dejarlo como “Elohim” para evitar imponer el concepto monoteísta posterior.
- Los Elohim aparecen como seres físicos y corporales: caminan, comen (Abraham les prepara comida), luchan (Jacob), descienden entre fuego, nubes y estruendo (posiblemente tecnología avanzada), dan órdenes militares, exigen botín personal (incluidas 32 vírgenes en Números 31 para “uso personal” de Yahweh) y muestran emociones y comportamientos de gobernantes o señores feudales, no de un espíritu abstracto.
- Yahweh es uno de los Elohim. Según Biglino, era el Elohim asignado específicamente al pueblo de Jacob/Israel. Existe un “Elyon” (Altísimo) por encima de ellos que reparte territorios entre diferentes Elohim (referencia a Deuteronomio 32 en versiones como los Rollos del Mar Muerto y la Septuaginta). Otros pueblos tenían sus propios Elohim (Milcom, Chemosh, etc.).
- La humanidad y la “ingeniería”. En Génesis, “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” usa plural. La palabra tzelem (imagen) la interpreta como “molde” o “patrón genético”. Sugiere que los Elohim intervinieron sobre homínidos preexistentes, creando una línea humana específica (los “adamitas”). La Biblia sería, en esencia, el registro histórico de interacciones entre estos seres avanzados y la humanidad primitiva —una especie de “cargo cult” antiguo.
- Paralelos con otras culturas: los sumerios hablaban de los Anunnaki, los egipcios de los Neteru y los babilonios de los Ilanu. Biglino ve en ellos la misma categoría de seres.
- No hay rastro claro en los textos originales de un Dios espiritual único y eterno; esa elaboración teológica vendría siglos después.
Estas ideas las desarrolla en libros como Gods of the Bible (2023, disponible en inglés), The Naked Bible (entrevista con Giorgio Cattaneo), Jesus Demigod (2024) y el reciente Skies Afire (2025), escrito junto a Erich von Däniken.
Colaboraciones y difusión actual
Biglino aparece frecuentemente junto al teólogo y autor británico Paul Wallis (serie Escaping from Eden y canal The 5th Kind). Juntos han producido varios episodios analizando traducciones literales de Elohim, Elyon y otros términos. Sus conversaciones son muy populares en círculos de “antiguos astronautas”, UAP y revisionismo bíblico.
También colabora o es citado por figuras como Graham Hancock. Su canal oficial de YouTube y su web (maurobiglino.com / maurobiglino.it) contienen decenas de vídeos explicando pasajes concretos.
Reacciones y controversias
El post de Project Unity ha generado un debate polarizado:
- Apoyo: Muchos usuarios ven confirmación de teorías de antiguos astronautas y “gran engaño” escatológico. Algunos enlazan con textos gnósticos (Arcontes, Yaldabaoth como demiurgo ciego), el “divine council” de Michael Heiser o ideas de que los Elohim son ángeles caídos o seres intermedios.
- Crítica cristiana: Numerosos comentarios lo tachan de herejía, engaño satánico o intento de socavar la fe. Citan Génesis 1:1, la Trinidad o que “Dios creó al hombre a su imagen”. Algunos lo vinculan a una supuesta agenda masónica o jesuita (Biglino niega ser jesuita).
- Crítica académica y teológica: La mayoría de biblistas consideran sus interpretaciones fringe o “ciencia ficción”. Argumentan que ignora el desarrollo histórico del monoteísmo israelita (el monoteísmo estricto surge relativamente tarde), el contexto cultural del Antiguo Oriente Próximo y el método histórico-crítico. El plural “Elohim” se explica tradicionalmente como plural de majestad o como referencia al consejo divino/corte celestial. No hay evidencia filológica sólida de “ingeniería genética” ni naves espaciales en los textos.
El propio Vaticano, a través de su astrónomo jefe emérito José Gabriel Funes, ha afirmado que no hay contradicción entre fe católica y la existencia de “hermanos extraterrestres” posiblemente más evolucionados. Pero eso dista mucho de decir que los Elohim bíblicos eran esos seres.
¿Qué hay de verdad en todo esto?
Biglino no inventa de la nada: el término Elohim es plural, algunos pasajes describen interacciones muy “humanas” y antropomórficas, y el Antiguo Testamento refleja un contexto politeísta o henoteísta primitivo que evolucionó hacia el monoteísmo. Estudios serios (como los de Mark S. Smith) documentan esa transición.
Donde se separa del consenso académico es al interpretar esos seres como inteligencias no humanas avanzadas (extraterrestres o de civilización anterior) que “crearon” o modificaron genéticamente a la humanidad, y al presentar la Biblia principalmente como crónica de esas interacciones en lugar de texto teológico y espiritual.
El post de @TheProjectUnity no descubre nada nuevo, pero lo empaqueta de forma muy efectiva para 2026: un “ex traductor del Vaticano” que “fue silenciado” por revelar que “la Biblia habla de aliens”. La realidad es más matizada: Biglino es un traductor experimentado que, tras años trabajando con textos interlineales, desarrolló una interpretación heterodoxa influida por von Däniken y Sitchin, y decidió compartirla públicamente.
Si sus conclusiones son correctas, revolucionarían nuestra comprensión de los orígenes de la religión y la humanidad. Si son una proyección moderna sobre textos antiguos, forman parte de una larga tradición de reinterpretaciones (gnósticas, masónicas, new age, ancient aliens).
Lo que sí es innegable es que el vídeo y el debate que ha generado demuestran que miles de personas siguen fascinadas por la pregunta: ¿qué decían realmente los textos originales antes de que la teología los interpretara?
Mauro Biglino invita a leer la Biblia “como si los autores hubieran querido decir exactamente lo que escribieron”. El resto —incluida la pregunta de si los Elohim eran dioses, ángeles, arcontes, Anunnaki o algo aún más sorprendente— queda abierto al juicio de cada lector.

