España alcanzó el 1 de julio de 2026 la cifra récord de 49.801.559 habitantes, según la Estadística Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, 10.291.807 (más del 20 %) nacieron en el extranjero. El crecimiento trimestral de 104.178 personas y el anual de 444.205 se debe exclusivamente al aumento de residentes nacidos fuera de España. El número de nacidos en España sigue disminuyendo.
Este dato no es un episodio aislado. Es el resultado de dos décadas de transformación demográfica profunda: el crecimiento total de la población enmascara una pérdida sostenida y acelerada de la población autóctona (nacida en España).
Evolución de la población nacida en España (aprox. 2005-2026)
A mediados de la primera década del siglo XXI, la población nacida en España rondaba los 39,7-39,9 millones. Alcanzó su máximo alrededor de 2011-2012, con unos 40,51 millones. Desde entonces ha entrado en un declive continuo:
- 2016 ≈ 40,43 millones
- 2020 ≈ 40,22 millones
- 1 de enero de 2026 ≈ 39,57 millones
- 1 de julio de 2026 ≈ 39,51 millones (estimado a partir de los datos del INE)
En los últimos 15 años se han perdido cerca de un millón de residentes nacidos en España. En la última década la caída se acerca a ese mismo millón, mientras la población nacida en el extranjero se ha casi duplicado (de unos 5,9 millones en 2016 a más de 10,3 millones en 2026).
Nacimientos frente a defunciones de la población autóctona
El motor de esta pérdida es el saldo vegetativo negativo de los nacidos en España. Los nacimientos de madres nacidas en España llevan años muy por debajo de las defunciones de personas nacidas en España.
Datos clave recientes:
- En 2024 nacieron 318.005 niños en total. De ellos, el 33,3 % tuvieron madre nacida en el extranjero (unos 106.000). Los nacimientos de madres nacidas en España se situaron en torno a 212.000.
- Las defunciones totales fueron aproximadamente 436.000. La gran mayoría correspondió a personas nacidas en España (la población inmigrante es mucho más joven). El saldo vegetativo “autóctono” (nacimientos de madres nacidas en España menos defunciones de nacidos en España) fue de –195.322 personas.
- En 2025 los nacimientos totales subieron ligeramente a 321.164 (primer aumento en una década), pero las defunciones aumentaron más (alrededor de 447.000). El saldo vegetativo total del país siguió siendo fuertemente negativo (unos –122.000). El déficit autóctono se mantuvo en magnitudes similares o superiores a las de 2024.
Según análisis basados en datos del INE (Observatorio Demográfico CEU-CEFAS y otros), desde 2011 hasta finales de 2025 el saldo vegetativo de los españoles autóctonos acumula una pérdida superior a 1,8 millones de personas. En 2026 esa cifra superará con facilidad los 2 millones.
Es decir: en poco más de 15 años han muerto casi dos millones más de nacidos en España de los que han nacido hijos de madres nacidas en España.
El contraste con la inmigración
Mientras la población autóctona se reduce por el desequilibrio entre nacimientos y defunciones (y, en menor medida, por emigración neta de españoles), la población nacida en el extranjero crece a ritmo muy elevado. Solo en 2023-2024 llegaron más de dos millones de inmigrantes, una cifra comparable a toda la década 2001-2010. En los últimos trimestres las principales nacionalidades de entrada han sido la colombiana, venezolana y marroquí.
Además, una parte significativa de los nacidos en el extranjero ha adquirido la nacionalidad española. Por eso la cifra de “españoles” (nacionalidad) crece ligeramente, pero la de nacidos en España sigue cayendo. A 1 de julio de 2026 había 7,44 millones de extranjeros y 10,29 millones de nacidos en el extranjero.
Una transformación estructural
En veinte años España ha pasado de ser un país con una población mayoritariamente autóctona y un saldo vegetativo todavía positivo o cercano a cero, a un país donde:
- Más de uno de cada cinco residentes nació fuera.
- La población nacida en España envejece y se reduce de forma sostenida.
- El crecimiento total depende por completo de la inmigración.
- La fecundidad se mantiene en niveles extremadamente bajos (1,10-1,11 hijos por mujer en los últimos años).
La pérdida de población autóctona no es una proyección futura: es un hecho estadístico ya consumado y acelerado. Cada año mueren entre 180.000 y 200.000 más nacidos en España de los que nacen hijos de madres nacidas aquí. Esa brecha, sumada a la llegada masiva de población extranjera, está reconfigurando la composición demográfica del país a una velocidad sin precedentes en su historia reciente.

