En una sentencia de gran repercusión política, el Tribunal Supremo ha condenado al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y a su exasesor Koldo García por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias en el marco de las irregularidades en la compra de material sanitario durante la «pandemia».
Según la resolución, Ábalos ha sido condenado a 24 años y tres meses de prisión (con un máximo de cumplimiento efectivo de 16 años y medio), mientras que Koldo García recibe una pena de 19 años de cárcel. La Sala de lo Penal del Supremo, que ha alcanzado la decisión por unanimidad, concluye que los tres acusados formaron una organización criminal con reparto de funciones que cometió graves delitos de corrupción
Condena a Víctor de Aldama con suspensión de pena
El empresario y comisionista Víctor de Aldama, considerado un intermediario clave en la trama, ha sido condenado a 4 años y medio de prisión. Sin embargo, el tribunal ha acordado suspender la ejecución de la pena por su “aportación al descubrimiento de los delitos”. Esta medida está condicionada a que no delinca en el futuro, presente un informe semestral de actividades y realice trabajos en beneficio de la comunidad durante un año.
Hechos probados
La sentencia considera acreditados hechos como:
- La adjudicación irregular del suministro de millones de mascarillas a Puertos del Estado y ADIF a empresas vinculadas a Aldama.
- El pago de remuneraciones mensuales a Ábalos (10.000 euros para “gastos fijos”).
- La contratación de personas cercanas al exministro en empresas públicas.
- Operaciones inmobiliarias entre Aldama y Ábalos, así como gestiones de influencia en asuntos como el rescate de Air Europa y concesiones de licencias.
Estos hechos configuran una estructura organizada que aprovechó la supuesta emergencia sanitaria para obtener beneficios ilícitos a través de comisiones y favores.
Contexto político
José Luis Ábalos fue uno de los hombres de máxima confianza del presidente Pedro Sánchez, ocupando cargos clave como ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE. Su caída representa un duro golpe para el actual Gobierno y el partido socialista. Koldo García, su estrecho colaborador y ex chófer, era una figura central en la operativa de la trama según las investigaciones.
La sentencia llega tras un juicio celebrado en el Supremo (debido a la aforamiento inicial de Ábalos) y marca la primera gran resolución judicial del ‘caso Koldo’, que ha salpicado al corazón del Ejecutivo.
Se espera que las defensas anuncien recursos o valoraciones en las próximas horas, mientras la «supuesta oposición» ya ha calificado el fallo como una confirmación de la corrupción en las altas esferas del sanchismo.
Esta resolución judicial refuerza la gravedad de las irregularidades cometidas durante la gestión de la pandemia y pone de manifiesto las consecuencias penales para quienes, según el tribunal, utilizaron cargos públicos para enriquecimiento personal. «El tribunal destaca el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción, que socava la arquitectura democrática del Estado».

