O hablemos mejor de cuando te ordenaron ceder la presidencia del Gobierno a Perro Sanxe usando esa infame treta de una moción de censura, de esas que nunca funcionan pero que milagrosamente resultaron correctas después de haberte estado tirando tientos por medio de tu lugartenienta Cifuentes. Con qué te estaban chantajeando? Porque sólo los más ingenuos de tus seguidores se pudieron creer que realmente su Sistema funcionó sin un golpe de Estado de por medio.

Hablemos de cuando te quedaste encerrado en tu madriguera de Génova mientras los cachorros supuestamente antisistema del CNI te rodeaban en la famosa jornada de irreflexión de las elecciones que se celebraron por gracia de tu rey en un baño de sangre que tuvo lugar en unos trenes. Y después de todo que importa que ganes tú o gane Zapatero o gane Perro Sánxe si al final sois amigos íntimos, en especial Zapatero y tú, y seguramente camaradas de aventuras locas en esos locales que puso tan de moda tu otro amigo, Begoño.
Hablemos de cómo fuiste aceptando todo el programa electoral del PSOE y en especial después de un extraño viaje a México que nunca nos has contado con detalles pero que huele a chamusquina bastante! Hasta el pepero Losantos se quedó un poco extrañado de tu cambio radical hacia la ultra izquierda en el cual te has quedado.
Hablemos de cuando subiste los impuestos en una economía arruinada por encima de lo que ponía en el programa de Izquierda Hundida. Hablemos de cuando tus jueces más inferiores subieron la pena a camaradas como Pedro Chaparro simplemente por molestar mínimamente un acto separatista en el centro de Madrid. Los camaradas tuvieron que pasar por la cárcel por eso y tú estabas de dictador en ese momento.
Hablemos de todos los abortos que se han cometido siendo tú el supuesto presidente de nada porque no pintas nada.
Hablemos de cómo habéis aceptado toda la parafernalia LGTBI y comunista de la Guerra Civil española en la que tantos patriotas dieron su vida por Dios y por España para que tú ahora vengas a ilegalizar a los que queremos honrar su memoria.
Hablemos de todos los violadores y asesinos que dejaste en la calle con una excusa tan tonta como que el Tribunal Europeo ese te había dicho que lo hicieras cuando lo hiciste tú porque te salió de los c** o mejor dicho porque te lo ordenaron. Muchos de esos delincuentes volvieron a delinquir y se produjeron nuevas víctimas por tu culpa.
Hablemos de cómo hinchaste la estafa de Podemos lo más que pudiste para ver si así podías convencer a los idiotas que te siguen por todas partes de que te siguieran más tiempo y que te dieran algún voto de confianza por simple y puro miedo a ese extraño personaje. Te acuerdas de cuando te quedabas callado mientras él te insultaba todos los días?
Hablemos de cómo dices que no existen las fronteras y de que tú no crees en las fronteras mientras luego en tu registro de la propiedad le puedes clavar un montón de pasta a todos los idiotas que tenemos que ir a registrar las casas en unas lindes que, según tú, no existen. Pero esto no lo piensan tus hooligans, esas personas a las que les debe sobrar el dinero porque están de acuerdo contigo en que tenemos que dárselo todo a papá estado para que lo tire por todas partes después de que nosotros nos cuesta un montón de sudor y hasta de lágrimas poder llegar al final de mes.
Hablemos de cómo eres el mejor amigo de Zapatero y de cómo en un programa dijiste, por ejemplo, que tú opinabas que lo que diga el presidente Zapatero. Todo ello pasando por encima de todo el sufrimiento que creasteis ocultando una crisis económica bestial cuando ya la teníamos encima y tú en concreto dejándote ganar las elecciones por ese pedazo de inútil Societa que en realidad no es otra cosa que tu mejor amigo y un reflejo de lo que tú mismo eres. Un payaso sin personalidad que no sirve para nada al que según dicen las malas lenguas tuvieron que regalarte la oposición, lo mismo que a tus hermanos, que para eso sois una familia que va pasando de dictadura en dictadura sin perder los privilegios de casta. Tú como Revilla o Juan Carlos o Felipe, un vividor y una muñeca de los que mandan, pero exactamente igual.

