Estos días pasados, el juez Pedraz ha dictado un auto que describe a la perfección cómo Pedro Sánchez está culminando un golpe de estado, siguiendo el mismo patrón que siguió su conmilitón Hugo Chávez en Venezuela.
El sátrapa venezolano no utilizó el Ejército para una asonada militar, simplemente ocupó el generalato con sus afines, convirtiendo a las fuerzas armadas en bolivarianas de un día para otro. Después montó una cámara de representantes paralela a la constitucional y colonizó la justicia y las instituciones con sus esbirros. Acabó con la prensa y medios de comunicación no afines, y empobreció al pueblo para que solo pudiera depender su manutención del estado comunista. El que se mueve, no come.
Con este simple método, el comunismo dio un golpe de estado en el país caribeño, sin disparar un cartucho.
Cuando el pueblo quiso reaccionar, ya tenía a las milicias del partido en la calle asesinando a los disidentes.
Sánchez es un tipo sin escrúpulos con la lección aprendida de sus predecesores y con la complicidad de la corrupta Von der Leyen.
El golpe de estado en España está a punto de terminar. El comunismo está implantado de facto con la Agencia Tributaria y el aparato de represión de la mafia policial.
El Ejército y la Guardia Civil ya tienen a sus generales bolivarianos en sus puestos, y ante esto, la necesidad del tirano de recurrir al Ejército para dar el golpe de estado, carece de sentido. El golpista Sánchez ya está en el poder, solo tiene que publicar en el BOE la proclamación de la III República.
En España nadie va a mover ni un dedo por la monarquía ni por la democracia: el pueblo está adormecido mientras lo hierven a fuego lento en una olla de la que no podrá saltar.
Sánchez está acabando con sus últimos obstáculos, atacando la separación de poderes, acosando a la Justicia, e incumpliendo reiteradamente la Constitución gobernando por decreto, al carecer de mayoría parlamentaria.
Como todo tirano, busca el enfrentamiento entre sus partidarios y el enemigo imaginario que él mismo ha creado con la Ley de Memoria Histórica.
Ha creado un estado mafioso paralelo, para controlar y destruir el Régimen del 78.
Solo le queda perseguir a la disidencia con las milicias del partido, y cuando esto ocurra, nos habremos despertado de nuevo, bajo el terror rojo.
Solo Pedro Sánchez, que es un psicópata de libro, podría haber hecho esto. El Felón fue elegido por sus jefes, en el exterior de nuestras fronteras, para que destruyera a la nación más antigua de Occidente, y a fe mía que lo está consiguiendo.
Los dos Soros, el grande y el pequeño, estarán felices si Sánchez destruye a nuestra patria. Con el fin de este experimento sociológico, sabrán cómo se destruyen las patrias y lo repetirán con todas las naciones que componen la nefasta Unión Europea.
Un enfermo narcisista, como el One, se ha servido de un sistema político creado con muchas imperfecciones, para acabar con él. Necesita destruir la Nación Española para seguir teniendo el poder y sobrevivir mientras culmina el camino a la dictadura. Esa senda, está llegando a su fin. Él lo sabe, queda muy poco, y ahora no puede tirar la toalla y morir en la orilla. Necesita llegar como sea, caiga quien caiga, al año 2027, y para ello no dudará en amañar la voz de un pueblo, cuyo censo electoral ha sido modificado a su antojo.
Sánchez cuenta los votos (Indra), controla los medios de comunicación (Telefónica) y la distribución de los sufragios (Correos). Cuenta con los voceros de su mafia (RTVE, las televisiones privadas, El País y la SER) para modelar las voluntades de sus autómatas votantes. La suerte de España en unas elecciones, está trucada.
Sánchez se saltará todas las reglas para perpetuarse, en el poder. Mientras esto sucede, el PP juega a la democracia con un tahúr.
El Corrupto 1, es el jefe de una mafia financiada por su partido a base de mordidas y de dinero extranjero. Esta Cosa Nostra PSOE, va a intentar asesinar civilmente a jueces, fiscales, guardias civiles y periodistas que supongan un peligro para sus planes.
Sánchez nunca ganará en las urnas, pero sabe que no las necesita para seguir en el poder ni para seguir en la Moncloa, porque manda pero no gobierna.
No tiene capacidad de aprobar los presupuestos generales del Estado, pero aun así, gasta sin control dejando a la nación en la bancarrota contable de los Créditos Extraordinarios.
Que los tribunales condenen a los miembros de su Gobierno, o que estos estén en prisión, le es igual. Además ellos saben que el Uno les indultará.
La vergüenza de tener a su familia o a su partido en los tribunales, no existe para él. Su vida es solo él y sus circunstancias.
El golpe de Estado ya está dado, no miren para otro lado. Las vacaciones de verano no van a suponer un paréntesis en el tiempo.
Mientras vds. estén en la playa intentando ignorar la verdad para ser felices, el mal estará trabajando todos los días para que a la vuelta de la modorra estival, no exista España.
Los más osados guerreros de la libertad, comentarán en el chiringuito lo malo que es Sánchez, mientras exhiben sus cintitas de la bandera de España a modo de pulsera en sus muñecas y guerrearán bizarramente, entre birra y birra, enviando memes hechos con IA ridiculizando a Pedro y los suyos. Esa será la heroica aportación de la derecha social, en defensa de la libertad y de la patria, mientras están centrados en el centro y moderadamente moderados.
Cuando intenten saltar de la cazuela, el agua caliente ya les habrá cocido, y de España y de la libertad no quedará nada.
No digan que no están avisados.

