InicioOpiniónColaboradoresLa tournée de León XIV

La tournée de León XIV

Por Alfonso de la Vega

«Gran pagano,
Se hizo hermano
De una santa cofradía;
El Jueves Santo salía,
Llevando un cirio en la mano
-¡Aquel trueno!-,
Vestido de nazareno.»

Los actos programados de la visita de León XIV a España convertidos en todo un espectáculo de masas, publicidad, luz y sonido, debieran llamar a algún tipo de reflexión sobre el estado actual de nuestra civilización. Viene a la mente el famoso poema machadiano sobre la hipocresía religiosa. Esta vez no vestidos de nazarenos los famosos que “adoraban” a su manera al sucesor del Niño Dios nacido en un humilde establo. Un personaje que como los calamares tiene la prodigiosa virtud de cambiar de color de acuerdo con el ambiente. En efecto, los hermeneutas vaticanólogos no terminan de aclararse acerca de la naturaleza de este gris pontificado, que sin embargo dispone de una buena ocasión para despejar dudas con motivo del extraño deseo de León XIV de discursear en el devaluado parlamento español. Un acto de carácter político más que pastoral a celebrar en un ambiente enrarecido preñado de graves acontecimientos que puede suponer un antes y un después en la comprensión del personaje.

El que esté fuera de programa la que parece obligada defensa del Valle de los Caídos ya resulta sospechoso de haberse rendido en este importante asunto. Y lo de la Sagrada Familia parece una inoportuna concesión al supremacismo catalán,

Mientras tanto queda observar el espectáculo de masas. Cuando se manifiestan gentes de tan equívoca apariencia, extrema disimulación, que se aprovechan de tales espectáculos, acaso demasiado superficiales y perecederos de religiosidad pret a porter, resulta muy aleccionador revisar la profunda novela profética de Jardiel Poncela en la que describe estos tipos de saraos de masas, que sería prohibida unos años más tarde: La Tournée de Dios. Novela casi divina.

En ella imagina una visita de Dios al mundo, y en concreto a España, al Cerro de los Ángeles y a Madrid. Todo un antecedente ¡en 1932! como espectáculo público de los saraos populistas puestos de moda por el papa polaco.  La visita divina se saldaría con varias hecatombes mortales provocadas por estampidas de las masas y la represión de las fuerzas de orden público. En la novela se ofrece una visión descarnada de la España eterna, impermeable a ideas y sistemas políticos. Del clero autóctono y vaticano, de las autoridades, pero sobre todo de la psicología popular española. Con bromas como la de la reunión en el antiguo ABC de Luca de Tena para decidir quién es elegido para hacerle una interview a Dios.

Y también una indicación de las opiniones divinas que indignan a la vez a derechas e izquierdas. Así, según el autor, dice Dios: “Constituís dos bandos, los blancos y los negros. Unos formáis vuestro programa posponiendo a todo las ideas de Patria, Historia, Ejército, Orden social, Familia, Iglesia, Dios y creéis estar en posesión de la verdad…Los otros habláis de Igualdad, de Libertad, de Unión Universal, de Solidaridad, de Democracia, de Socialismo…pues bien Yo no os doy la razón a ninguno. Yo no estoy ni con los blancos ni con los negros…(tumultuosa decepción entre los asistentes al mitin)…”

Y Jardiel continúa con una visión muy descarnada. Pero el maligno acecha entre las muchedumbres enfervorizadas que se agolpen para asistir a las celebraciones. Las inflamadas gentes en jeremiada aparatosa jalean al santo protector de invasores, del rojerío woke y mercaderes varios del cambio del clima climático.

Según el parecer del padre jesuita, Salvador Freixedo, expresado en su libro ¿Por qué agoniza el Cristianismo? demonios se alimentan con las pulsiones vibratorias y emociones de tales concentraciones de multitudes. Misteriosa paradoja es que en el reino de España víctima de la descristinización programada engorden amén de bolsillos profanos a los demonios del aire como los llamaba San Pablo.

La Iglesia Católica se ha venido comportando con carácter general, no sin notables contradicciones, como un katehjon paulino, un freno a las peores pasiones de los poderosos, al imperio omnímodo del mal. Por eso se trata de un enemigo a batir para la plutocracia perpetradora del NOM. Y en eso están desde el Vaticano II con grandes logros en esa demolición durante la etapa bergogliana. Ya Pablo VI explicaba que la intención conciliar era: “hacer al cristianismo aceptable y amable, indulgente y abierto, libre del rigorismo medieval y e una visión pesimista del hombre y de sus costumbres”. Lo que a su vez estaba en contradicción con otras palabras anteriores de Pío XII: ”Es preciso condenar cualquier cosa que parezca animada por el espíritu malsano de la novelería, que sugiera nuevas orientaciones de la vida cristiana, cualquier cosa que sugiera a la Iglesia nuevas direcciones a seguir, o nuevas esperanzas y aspiraciones que sean más apropiadas para las almas de los católicos de los tiempos modernos”. Una descalificación como puede apreciarse de los novedosos planteamientos políticos materialistas y ecologistas y de la religión sincrética materialista del NOM.

Ahora al nuevo Poder le estorba la Iglesia, y la somete o la persigue o abandona o la convierte en fugaz espectáculo de entretenimiento. Para ello, mediante la Agenda 2030, la IA y la robotización híbrida del nuevo transhumanismo desalmado, o con la parafernalia que sea menester, resulta preciso convencer a fondo al hombre de la insignificancia de su alma y de la psicología misma; hay que dejarlo claro desde cualquier púlpito de autoridad que toda salvación viene de fuera y que el sentido de su existencia está en la “comunidad popular….  El animal de presa se ha adueñado de él y no tarda en hacerle olvidar que es un hombre.” 

Jung también nos avisa también de la extrema gravedad de las pestes psíquicas de las que apenas somos capaces de defendernos. Unas élites profundamente malvadas hacen todo lo posible para difundir y materializar tales pestes para conseguir sus efectos de devastación y sacrilegio de la condición sagrada del hombre: “Cuanto más se pierde la ilimitada autoridad de la visión cristiana del mundo, tanto más se revuelve en su prisión subterránea la bestia rubia y nos amenaza con un ataque de consecuencias imprevisibles. Este fenómeno se produce en el individuo como una revolución psicológica, pudiéndose presentarse también en la forma de un fenómeno social….desde que las estrellas han caído del cielo y nuestros símbolos más elevados han perdido su color, domina en el inconsciente una vida secreta…  Pues los símbolos proceden de un espíritu superior, de un espíritu que permanece en lo más alto”.

Permanece en lo más alto desde donde se puede contemplar el espectáculo perecedero de unas muchedumbres en busca de autor pero incapaces de mirar en el santuario sagrado de su conciencia.

EsDiestro
EsDiestro
Es Diestro. Opinión en Libertad
Artículo relacionados

Entradas recientes