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El silencio sobre Alfredo Perdiguero también informa

Por David Azañón (Subinspector 87713)

Han pasado ya más de 48 horas desde que un coche atropellara a mi compañero y amigo subinspector de la Policía Nacional D. Alfredo Perdiguero Manjón cuando regresaba a su domicilio en moto tras finalizar su turno de noche como jefe de Turno de una ODAC – oficina de denuncias y atención al ciudadano – que es el eufemismo de responsable de marrones varios de una comisaría.  

Alfredo desempeña tal función fielmente con el aditamento de ser perseguido disciplinariamente, por los esbirros de uno y otro gobierno. 

En una ODAC el subinspector es quien firma como instructor de todos los atestados policiales, oficios al juzgado, a la fiscalía del gobierno, a la de menores, etc. con la venia del inspector al mando del grupo de policía judicial correspondiente que aparece cuando le place y consta cuando le conviene a los efectos de medallitas y otras prebendas salvo honorables excepciones de Pareto que también las hay.  

Alfredo, como otros subinspectores, son los que torean con los detenidos, los denunciantes, las quejas ciudadanas, los subordinados, los superiores y las detenciones que voy a denominar como sui generispor no decir otras palabras más fuertes del propio cuerpo o otros como la policía local de turno, con la espada de Damocles sobre sus cabezas.  

Siempre me refiero a Alfredo como un sindicalista policial, distíngase de un come-gambas, un sindicalista de los de verdad, de los que trabajan, todos los sindicalistas deberían trabajar, ¡ni uno solo liberado!  

Alfredo ni está liberado de servicio, ni percibe los emolumentos que perciben los comegambas liberados, ni asciende por sindicalisto, como alguno que aparece en TV y ha ascendido de policía, a oficial de policía, a subinspector y a inspector liberado de servicio. ¡CON DOS COJONES! que diría un castizo. Luego hay otros que aparecen en TV que no han visto a un delincuente ni en fotos. 

Alfredo nunca ascenderá a inspector porque no se lo han permitido, ni se lo permitirán, como he hablado con el personalmente. Tampoco otros aun habiendo aprobado, como me manifestaron a mi en su día, has aprobado pero te han suspendido no quieren que asciendas más porque será más difícil controlarte (sic).  

Alfredo realiza turnos de mañanas, tardes y noches, fines de semana, asistencia a juicios si procede, no como los comegambas habituales que van al trabajo de lunes a viernes por las mañanitas pero no muy temprano, que madrugar está muy mal visto, y salir prontito que si no pillo atasco o tengo que recoger a los niños.  

Alfredo llega a las siete de la mañana cuando entra en turno de mañana para dar el relevo como debe ser y es padre, padre que en no pocas ocasiones sale del turno de noche para recoger a su hija sin haber pegado ojo. Lo digo por las del patriarcado, el falso techo de cristal y su putísima madre.  

Por tanto, te puede gustar o no, Alfredo Perdiguero pero es un servidor público en el buen sentido de la palabra. Alfredo está dentro del 20% de Pareto sin duda, con sus fallos, algo que todos tenemos, incluyendo el que suscribe estas líneas. 

Alfredo, perseguido por los gobiernos de todo signo, ha acumulado varias sanciones disciplinarias por declaraciones públicas que en un estado de derecho serían normales pero que en la dictadura tras 1978 son perseguidas por esa fábrica de sueños que es el régimen disciplinario.  

Alfredo jamás ha sido sancionado disciplinariamente por mala praxis en el ejercicio de sus funciones 

Como me manifestó otro amigo policía nacional, licenciado en derecho, otrora destinado en la fábrica de sueños disciplinarios quien tras leer el expediente disciplinario que se dirigía contra otro policía y no atisbar infracción disciplinaria alguna preguntó por qué no se archivaba el procedimiento recibiendo como respuesta da igual si ha hecho o no algo disciplinariamente reprobable cuando llegan aquí estas cosas hay que darles (sic). Eso sin perjuicio de iniciar varios procedimientos disciplinarios por los mismos hechos, denegar la realización de pruebas, no permitir la declaración de testigos, etc. que vayan a favor del imputado disciplinariamente.  

Por estos motivos siempre recomiendo acudir acompañado de un abogado particular de reconocido prestigio, nunca del sindicato, y, en su caso, iniciar acciones penales contra el instructor, no contra la Corporación.  

Alfredo ha sido suspendido con 15, 20, 30 y 60 días de empleo y sueldo. Es más, él mismo me dijo que se tendría que jubilar más tarde debido que las citadas suspensiones no cuentan como días de servicio activo. Esta es la prueba del nueve de que Alfredo ha hecho muchas cosas bien, insisto a pesar de sus fallos como todos, el que suscribe incluido. 

En cuanto a su situación actual, en el día de ayer su hermana me respondió a través del teléfono de Alfredo a instancia de éste. Me trasladó lo mismo que comunicó a través de X, costillas y vertebras fracturadas, consciente, muy dolorido y hasta arriba de fentanilo para el dolor.  

En este momento no quiero insistir, es momento de esperar o de rezar quien crea en Dios. Alfredo tiene derecho a recuperarse en paz, a estar tranquilo y a que su familia le cuide como merece todo ser humano. Espero y deseo su pronta recuperación y que le retiren a la mayor brevedad el maldito fentanilo pero de lo que no hay derecho es que en todo ese tiempo, ni el Ministerio del Interior, ni la Dirección General de la Policía, ni la Jefatura Superior de Policía de Madrid hayan emitido una sola línea al respecto, es imposible que me produzcan más asco y repugnancia.  

Ni se imaginan la cantidad de comunicaciones oficiales que se hacen para informar de la muerte del familiar de un comisario, de los que están por debajo de éstos debe ser que son inmortales como el de los Miami.  

Las furcias mediáticas televisivas guardan silencio sobre Alfredo mientras que, hagan memoria, anuncian a bombo y platillo que si un conductor iba a 180 km/h u otra sandez similar como si eso fuera un drama nacional. Que le pongan freno a su putísima madre, disculpen la ordinariez pero es que me hierve la sangre con tanto traidor. 

El atropello o intento de homicidio de Perdiguero es otra prueba de que España apesta, que el régimen dictatorial del 78 es el régimen traidor del 78.  

La cuenta de X de la Policía Nacional ha omitido un simple “deseamos su pronta recuperación” y la Policía Nacional no ha esclarecido rápidamente los hechos, no se ha detenido a nadie, recordemos que en todo caso se trata de un delito de omisión del deber de socorro o de tentativa de homicidio. 

¿Dónde están esos que entraron en un piso en el barrio de Salamanca durante el inconstitucional estado de alarma por estar tomando copas? Es indignante. 

La posibilidad de un intento de homicidio es clara y diré el porqué. A mí me aflojaron los tornillos de mi moto antes de que me jubilaran forzosamente con 46 años. Esto me lo manifestaron en el taller donde hacía las reparaciones y revisiones de la misma “esto no se afloja solo ya te lo digo” me dijeron pues eran tornillos autoblocantes.

No se crean que van a ponerle protección policial a Alfredo debe ser que como no tiene tetas de goma y no simular ser víctima de fantasía no es necesario.

¿Me creerían si les digo que “unos” accedieron al despacho de un magistrado de la Audiencia Nacional para borrar, sin dejar huellas, la tarjeta SIM de un teléfono móvil que guardaba en el cajón de su despacho, y que el CCTV en ese impase dejó de funcionar sin que nadie se percatara de tal sabotaje?  

¿Me creerían si les digo que se detuvo a la chacha – inmigrante ilegal – de la hermana de un ministro del Interior y que la inmigrante no fue expulsada y que la hermanísima no fue imputada penalmente ni sancionada en virtud de la LOEX? ¿Creen que cierta gente no ha sido eliminada o encarcelada con pruebas falsas por las cloacas?  

¿Creen que los incendios provocados son perseguidos hasta las últimas consecuencias? No les voy a decir lo relativamente fácil que es identificar a los autores porque haría un flaco favor a los pocos investigadores policiales que les permiten investigar, que esa es otra.  

¿Por qué creen que cierto célebre comisario habla del riesgo de utilizar su transporte privado? 

Estimados compatriotas de toda ideología o condición, la mayoría de ustedes no tienen ni puñetera idea de los demonios y sombras que existen en España que cada vez son más numerosos y peligrosos. Estamos en guerra y el peor enemigo es el interno. Aquí existe un delito de omisión del deber de socorro o una tentativa de homicidio contra Alfredo Perdiguero y no se ha hecho nada, como afirmó la gran Oriana Fallaci: 

EL MOMENTO EN QUE ABANDONAS TUS PRINCIPIOS Y TUS VALORES, ESTÁS MUERTO. 

Afortunadamente Alfredo Perdiguero Manjón ni ha perdido sus principios, ni sus valores valores, ni la vida.

Deseando la pronta recuperación de un amigo. 

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