El 29 de julio de 2026, Anthony Fauci, antiguo director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) y figura central de la respuesta estadounidense a la pandemia, compareció ante el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado, presidido por el senador Rand Paul (R-Kentucky). Fue convocado mediante citación. En su declaración inicial, Fauci anunció que, por consejo de sus abogados, invocaría la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y se abstendría de responder a las preguntas.
Fauci afirmó que Paul mantiene una “obsesión desquiciada” con procesarlo, que ha reiterado comentarios que considera difamatorios y que recientemente hizo público su diario personal sin redactar (más de 1.100 páginas de notas de 2019-2022) con el propósito, según él, de avergonzarlo e intimidarlo. “La única conclusión a la que puedo llegar es que el único motivo por el que me llama ante este comité es para que diga algo, cualquier cosa, que pueda justificar sus reiteradas promesas públicas de que acabe, en sus palabras, ‘detrás de los barrotes’”, declaró. Añadió que, aunque le duele hacerlo por el respeto que dice tener al poder legislativo y por su historial de cooperación con el Congreso (más de 200 comparecencias a lo largo de casi cuatro décadas), se acogía a su derecho constitucional a no autoincriminarse.
A partir de ese momento, Fauci repitió de forma sistemática, ante cada pregunta, una fórmula similar: “Por consejo de mi abogado, respetuosamente me niego a responder basándome en mis derechos bajo la Quinta Enmienda de la Constitución”. Según reportes, lo hizo decenas de veces en las primeras horas de la sesión. Paul continuó interrogándolo sobre investigación de ganancia de función, financiación a EcoHealth Alliance y el Instituto de Virología de Wuhan, el origen del virus y posibles discrepancias entre declaraciones públicas y privadas. El senador advirtió de posibles repercusiones por obstaculizar una investigación del Congreso.
NOW – Anthony Fauci pleads the Fifth and declines to testify at a Senate hearing on COVID-19. pic.twitter.com/nvFh9axumD
— Disclose.tv (@disclosetv) July 29, 2026
Contexto adicional relevante
Días antes, Paul había publicado las notas diarias de Fauci. En ellas aparecen reflexiones privadas de enero-febrero de 2020 en las que se menciona que el mercado de Wuhan no era la fuente sino el “amplificador”, que algunos científicos en una llamada clave consideraban posible una inserción deliberada (incluido el sitio de escisión de furina) y otras observaciones que, según Paul y críticos, contrastan con el mensaje público de que el origen natural estaba prácticamente cerrado. Fauci y sus defensores sostienen que siempre admitió incertidumbre y que nunca negó por completo la hipótesis de fuga de laboratorio.
En enero de 2025, el entonces presidente Biden concedió a Fauci un indulto completo e incondicional por cualquier delito federal relacionado con sus cargos oficiales desde 2014. Ese indulto no cubre posibles delitos nuevos (como perjurio en esta audiencia) ni delitos estatales. Algunos observadores y el propio Paul han cuestionado si, existiendo ese indulto, cabe invocar la Quinta por actos pasados. Fauci y su equipo mantienen que el riesgo de autoincriminación (o de ser atrapado en contradicciones utilizables) justifica la decisión.
La pregunta que circula
En redes y comentarios se repite la interrogante retórica: si el COVID-19 fue tan devastador y la respuesta oficial tan sólida e irreprochable, ¿por qué el principal rostro científico de esa respuesta se acoge al derecho a no declarar y se niega a responder bajo juramento? Invocar la Quinta Enmienda es un derecho constitucional que protege a cualquier persona frente a la autoincriminación; no equivale jurídicamente a una confesión de culpabilidad. Al mismo tiempo, en un contexto de fuerte polarización, de liberaciones de documentos internos y de acusaciones cruzadas de engaño u “obsesión política”, el gesto genera naturalmente sospechas y refuerza las narrativas de quienes llevan años cuestionando aspectos de la gestión pandémica, el origen del virus y las declaraciones públicas de las autoridades sanitarias.
La audiencia prosigue con Paul y otros senadores formulando preguntas que quedan sin respuesta directa. El episodio, emitido en directo y ampliamente compartido, se ha convertido en el momento más visible de las tensiones que aún rodean el legado de la pandemia en Estados Unidos.

