Por Alfonso de la Vega
“Las putas no están aforadas”. Así comienza uno de los primeros capítulos del reciente libro UCO, la historia desconocida, escrito por el Juan José Mateos, en el que se recogen información procedente de las entrevistas con sus compañeros de la Benemérita.
“Desgraciadamente vemos cada día como la labor de la UCO se ve entorpecida por el abusivo aforamiento de los políticos, en una cantidad insólita que no tiene parangón en Europa. Al final las investigaciones de la Guardia Civil logran abrirse paso y llevar a los malos (también a los aforados) a la cárcel, pero uno se pregunta: ¿por qué aforar a tanto sinvergüenza si las putas a las que han recurrido no lo están?”
Lo del aforamiento en el régimen borbónico sin duda es un auténtico escándalo pero también un rotundo mentís a la imputación calumniosa de que no fuera previsor. Al menos, sí que pretende ser eficaz en proteger a los suyos.
Mediante un nutrido anecdotario aunque se echa de menos no desarrolle más asuntos el autor prende divulgar al público la obra de la UCO que no solo se centra en la corrupción política sino en la lucha contra el crimen en general. Mueve a sonrojo y vergüenza ajena comparar el comportamiento de los directivos socialistas con el del fundador, capaz de no doblegarse ni ante el presidente del gobierno de la época, en defensa del honor y de la disciplina.
Y como explica en el colofón:
“Este libro ha visto la luz porque alguien tenía que hacer un homenaje a todos los compañeros y compañeras que están destinados o han pasado por la UCO. Con estas páginas también va mi aplauso entregado. Bravo, sois lo mejor que tenemos.”
A ojos de muchos ciudadanos españoles la UCO representa los mejores ideales del Duque de Ahumada y contribuye de forma decisiva a la lucha contra la delincuencia política salvando el honor de la Institución de las amenazas de sus enemigos de dentro y de fuera, Se ha convertido en un moderno arquetipo de Antígona, en la lucha contra la tiranía.

