Por Alfonso de la Vega
-Vuelva usted mañana -nos respondió la criada-, porque el señor no se ha levantado todavía.
-Vuelva usted mañana -nos dijo al siguiente día-, porque el amo acaba de salir.
-Vuelva usted mañana -nos respondió al otro-, porque el amo está durmiendo la siesta.
-Vuelva usted mañana -nos respondió el lunes siguiente-, porque hoy ha ido a los toros.
-¿Qué día, a qué hora se ve a un español? Vímosle por fin, y «Vuelva usted mañana -nos dijo-, porque se me ha olvidado. Vuelva usted mañana, porque no está en limpio».
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-Sería lástima que se acabara el modo de hacer mal las cosas. ¿Conque, porque siempre se han hecho las cosas del modo peor posible, será preciso tener consideraciones con los perpetuadores del mal? Antes se debiera mirar si podrían perjudicar los antiguos al moderno.
-Así está establecido; así se ha hecho hasta aquí; así lo seguiremos haciendo.
(Mariano José de Larra 1833)
Pase lo que pase nuestros sacrificados próceres disfrutan de placenteras y sosegadas vacaciones sufragadas por el saqueado y no menos asqueado contribuyente. En algunos casos con un perentorio “Vuelva usted mañana” sin fecha por lo que el aviso no caduca. En otros, un “Cerrado por vacaciones.”
Su Majestad y familia disfrutan del doce far niente en el Palacio de Mallorca. El valido real y su imputada parentela en Lanzarote felizmente protegido por una escuadra de la Armada que no defiende Ceuta.
Lo importante es lo importante, el lucro y bienestar de nuestros sacrificados y esforzados amos a los que es canallada del populacho alterar su merecido descanso. Que algunos ilusos reclaman la presencia de don Felipe en Ceuta como medida taumatúrgica milagrosa para proteger a la abandonada a su suerte ciudadanía, pues no hay tal viaje porque resulta que el malvado valido no le “deja”, y que cuando el Jefe del Estado, (dos falsedades: ni jefe, ni Estado), sea mayor, pues entonces ya veremos. Que se inunda España gracias a encanalladas y criminales normas ecologistas, pues qué pidan ayuda que ya se les dará si acaso. Que la incompetencia y la corrupción hacen descarrilar trenes y matan gente, peor para ellos ¡a quién se les ocurre confiar en las instituciones! Y además, según se ha dignado explicar solícitamente el exquisito ministro de la rama, el descarrilamiento es culpa del cambio del clima climático climatizable.
Que arde todo en pira funeraria como perversa maquinación para instalar cachivaches termodinámicamente fláccidos para lucro ajeno, pues ya se apagará cuando ya no quede nada que quemar. Cosas del cambio climático. Que BlackRock manda y por eso el Ibex 35 va como un cohete provocando la ruina de la economía de verdad, la que satisface necesidades sociales, signo de la confianza de los “mercados”. Lo de los astronómicos beneficios monopolísticos no son cosa del cambio climático.
Que nos invaden impunemente indeseables súbditos de una monarquía corrupta y tercermundista y además en vez de solidarizarse nos dejan tirados como colillas nuestros supuestos aliados ahí está el intrépido ejército de Gila Borbón Robles para recoger la jurada bandera del suelo, llevarla a limpiarla al tinte y que valga para el siguiente sarao donde lucir medallas en la condecorada pechera, más que un general norcoreano.
De no hacer caso los invasores y aliados enemigos al tradicional “Vuelva Usted mañana” viendo lo que estamos viendo nuestra arma más poderosa para matar al enemigo sí, pero de risa.
Pasan los siglos, vienen calamidades y más calamidades, nos humillan, nos arruinan, nos mutilan nuestra integridad territorial: los Borbones siguen.

