El Debate publica hoy en exclusiva un tráfico de llamadas entre los equipos de los ministros Félix Bolaños y Óscar López con el entorno del empresario Víctor de Aldama.
Según los registros telefónicos a los que ha tenido acceso este periódico, el complejo del Palacio de La Moncloa mantuvo más de una docena de contactos (exactamente quince comunicaciones) con el periodista Ramón Bermejo, portavoz del empresario Víctor de Aldama. El objetivo de estas llamadas, según la información desvelada, era evitar que Aldama hiciera públicos episodios de corrupción que afectarían al Gobierno de Pedro Sánchez.
Una parte de estas comunicaciones se produjeron con el Gabinete de Pedro Sánchez, entonces dirigido por Óscar López (actual ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública). Otras se registraron con el área que dirigía Félix Bolaños en Presidencia.
Esta revelación cobra especial relevancia en el contexto actual. Hace pocos días, el ministro Félix Bolaños anunció acciones legales y una reclamación económica contra Víctor de Aldama por las acusaciones públicas del empresario sobre supuestos intentos de silenciarle. Los registros telefónicos muestran un escenario muy distinto al discurso público mantenido durante meses por el Ejecutivo, que ha insistido en desacreditar al comisionista.
Víctor de Aldama es una figura central en el conocido como caso Koldo (o caso mascarillas), donde se investiga una trama de corrupción relacionada con contratos durante la pandemia. El empresario ha declarado en diversas instancias judiciales y ha apuntado a altos cargos y estructuras del PSOE.
La exclusiva de El Debate pone de manifiesto un intenso tráfico de contactos entre Moncloa y el entorno de Aldama precisamente en un momento en el que el Gobierno buscaba controlar la narrativa y evitar nuevas revelaciones. Estos datos, extraídos de un registro telefónico de una línea adscrita a Presidencia del Gobierno, contradicen la versión oficial de distancia y confrontación con el empresario.
Desde el Partido Popular ya han reaccionado a esta información calificándola como un intento de “comprar el silencio” por parte de Bolaños y López.

