Mientras los europeos siguen digiriendo el fiasco del pasaporte sanitario covid —esa herramienta de segregación que Ursula von der Leyen celebraba como un “éxito”— la misma señora reaparece hoy para anunciar, sin rubor, el siguiente escalón: el Pasaporte Digital europeo. Un sistema de control de identidad digital obligatorio para navegar por internet, disfrazado una vez más de “protección de los niños”.
En un discurso pronunciado este mismo martes en Copenhague, la presidenta de la Comisión Europea ha sido clara: “Sabemos que debemos hacer más”. Y lo que propone es exactamente lo que Florian Philippot denuncia: una propuesta legislativa que llegará este verano, tras el veredicto de un “panel de expertos” convenientemente elegido. La app de verificación de edad anunciada en abril ya está “técnicamente lista”. Solo falta el empujón político. Y Macron, con su ley anti-redes para menores de 15 años (aprobada con el voto entusiasta de LR y el RN), ya ha pavimentado el camino en Francia.
ALERTE ! (cf vidéo ⤵️)
Et voilà, Ursula Von der Leyen vient d’annoncer à l’instant le Pass numérique à l’échelle de toute l’UE !
Par un texte qui sera « adopté cet été ».« Nous devons en faire plus ! » dit-elle.
Voyez cette vidéo.
La loi de Macron, votée par LR et le RN,… pic.twitter.com/RbCnQIbRcS
— Florian Philippot (@f_philippot) May 12, 2026
¿El pretexto? Siempre el mismo: los niños. El eterno comodín de los autoritarios. “Proteger a los más vulnerables” para justificar la vigilancia masiva de toda la población. Porque, seamos serios: ¿quién se cree que esta herramienta se va a limitar a los menores? Una vez implantada la infraestructura de verificación de identidad digital (el famoso EUDI Wallet), el paso a un control total es inevitable. Hoy es la edad para TikTok. Mañana será el “comportamiento cívico”, las opiniones políticas, las compras, los viajes o las críticas al poder.
Esto no es protección. Es el fin del anonimato en internet. Es el carnet de identidad digital que te seguirán a todas partes. Es el equivalente europeo del crédito social chino, envuelto en papel de regalo humanitario y verde. Von der Leyen lo admite sin pestañear: el sistema funciona como el pass covid. Escaneas tu DNI, generas un QR y “demuestras” que eres apto para navegar. Si no, puerta cerrada. Y las plataformas que no lo exijan serán multadas sin piedad. “Tolerancia cero”, dice ella.
¿Y los que alertamos de esto? Nos llaman conspiranoicos. Pero los hechos son tozudos:
- El reglamento eIDAS 2.0 obliga a todos los Estados a ofrecer el portefeuille digital antes de fin de 2026.
- La app de verificación de edad ya está lista y se integra perfectamente en ese sistema.
- Francia, con su ley Macron, ya ha demostrado que la derecha “soberanista” (LR y RN) está dispuesta a vender las libertades a cambio de aplausos mediáticos.
Esta no es una medida aislada. Es un golpe de Estado digital. Un paso más hacia la sociedad donde no podrás leer, opinar, comprar o simplemente existir en línea sin que Bruselas (y quien controle Bruselas) sepa quién eres, qué piensas y si eres “buen ciudadano”.
La excusa de los niños es obscena. Los mismos que han permitido la inmigración masiva descontrolada, que han destrozado la educación y que han convertido las ciudades en zonas de no-derecho ahora se preocupan por la “seguridad en línea”. Hipocresía pura. Si de verdad quisieran proteger a los menores, empezarían por cerrar las fronteras, restaurar la autoridad parental y prohibir la pornografía accesible a cualquiera con un clic. Pero no. Prefieren fichar a toda la población.
Francia debe reaccionar. Europa no se reformará desde dentro. Este monstruo burocrático-totalitario solo se detiene de una forma: Frexit. Salir de la UE antes de que el Pasaporte Digital se convierta en el pasaporte obligatorio para respirar.
Porque si aceptamos esto, mañana no será solo internet. Será todo. Y entonces sí, ya no habrá vuelta atrás.
La dictadura suave ya no es tan suave. Se está quitando la máscara. Y lo hace sonriendo, con un discurso sobre “los niños”. Vergüenza.

