En un extenso hilo publicado el 12 de abril de 2026 en X (anteriormente Twitter) por el médico @MidwesternDoc —autor del popular Substack The Forgotten Side of Medicine con más de 336.000 suscriptores—, se informa de que el dimetilsulfóxido (DMSO), una sustancia relativamente sencilla y segura, podría prevenir millones de muertes y casos de parálisis por derrames cerebrales e lesiones medulares. Según el post y su artículo vinculado, pese a más de cien estudios que respaldan su eficacia, la FDA lo prohibió hace décadas por presiones de la industria farmacéutica.
El hilo, que ya acumula miles de interacciones, comienza con esta afirmación impactante: “Si se usara DMSO para derrames cerebrales y lesiones medulares, millones se salvarían de la parálisis y la muerte, pero la FDA lo prohibió a pesar de las evidencias”. A continuación, el autor comparte decenas de testimonios de lectores que aseguran haber revertido derrames cerebrales graves en casa, incluso antes de llegar al hospital, y recuperaciones de discapacidades neurológicas “incurables”. El post enlaza directamente a su artículo en Substack titulado DMSO Could Save Millions From Brain and Spinal Injury, donde detalla la evidencia científica, los mecanismos de acción y la historia de supresión regulatoria.
If DMSO was used for strokes and spinal injury, millions would be spared from paralysis and death—yet despite over a hundred studies showing this, the FDA banned it.
Since publishing this article, dozens of readers shared DMSO saved them from a stroke.🧵https://t.co/nuFAanzwvp
— A Midwestern Doctor (@MidwesternDoc) April 12, 2026
¿Qué es el DMSO y cómo actúa según el artículo?
El DMSO es un compuesto orgánico derivado del azufre (presente naturalmente en alimentos como leche, tomates y mariscos) que funciona como solvente universal, antiinflamatorio, antioxidante y neuroprotector. Según el artículo, penetra rápidamente en tejidos y membranas celulares (llega a la sangre en minutos si se aplica tópicamente) y protege las células de daños por isquemia (falta de oxígeno), estrés oxidativo, radicales libres y lesiones traumáticas.
Entre sus mecanismos clave destacan:
- Protección celular: Reduce la inflamación, previene la muerte neuronal por excitotoxicidad del glutamato, aumenta la producción de ATP y estabiliza proteínas (útil incluso en enfermedades por plegamiento proteico como la amiloidosis).
- Efecto en el cerebro y médula: Abre temporalmente la barrera hematoencefálica, mejora la circulación, disuelve coágulos y reduce el daño por reperfusión. En estudios animales (ratas, conejos, gatos y perros), administrado intravenoso o tópicamente poco después de una lesión medular o isquemia cerebral, aceleró la recuperación motora, redujo el edema y permitió la regeneración nerviosa.
- Aplicaciones históricas: En los años 60-70, el Dr. Stanley Jacob (Universidad de Oregón) lo usó en pacientes con cuadriplejía, comas y lesiones medulares graves. Se documentaron recuperaciones completas, como pacientes que volvieron a caminar tras años de parálisis.
El artículo revisa decenas de estudios: en modelos de derrame isquémico y hemorrágico, el DMSO redujo el daño neuronal y mejoró la función cognitiva. En humanos, ensayos chilenos y argentinos con DMSO combinado con aminoácidos (Merinex) mostraron mejoras notables en pacientes post-derrame con hemiplejía y afasia. También se menciona su uso en demencia y Alzheimer, con mejoras en memoria y orientación en grupos de pacientes ancianos.
La supresión por parte de la FDA y el contexto histórico
@MidwesternDoc argumenta que, pese a miles de estudios y un clamor público en los 60 (incluyendo audiencias del Congreso), la FDA revocó su uso médico en 1965-1970, alegando supuestos riesgos. El autor lo califica como “posiblemente la peor acción de la FDA”, ya que el DMSO era barato, no patentable y amenazaba a los tratamientos convencionales caros (como el tPA para derrames, que solo beneficia a un 25% de pacientes y tiene ventana estrecha). Desde entonces, su investigación se frenó, aunque sigue usándose en veterinaria y en algunos protocolos.
Testimonios del hilo: recuperaciones “milagrosas”
El resto del hilo está dedicado a casos reales compartidos por lectores tras la publicación del artículo. Algunos ejemplos destacados:
- Derrames revertidos en casa: Varias personas relataron aplicar DMSO tópico (a menudo en gel con aloe vera) en cuello, cabeza y arterias carótidas al detectar síntomas de derrame. Una lectora describió cómo su madre de 84 años, con aneurisma grado 3 y hemorragia subaracnoidea, recuperó casi completamente la neurología en semanas tras aplicaciones repetidas.
- Recuperación de parálisis y habla: Un paciente con tumor cerebral inoperable y hemorragia interna (glioblastoma) recuperó movimiento, habla y autonomía en días tras DMSO, ivermectina y fenbendazol (aunque falleció después por sepsis). Otro caso: un hombre paralizado por derrame recuperó fuerza, equilibrio, deglución y hasta el gusto.
- Recuperaciones a largo plazo: Lectores con discapacidades post-derrame de años reportaron mejoras “imposibles” en movilidad, cognición y energía. Un caso detallado menciona voz más fuerte, autoalimentación y recuperación de habilidades motoras finas.
- Prevención y casos crónicos: DMSO detuvo mini-derrames recurrentes en humanos y perros. También se menciona su potencial en demencia y lesiones medulares antiguas.
- Otros beneficios: El hilo vincula a artículos previos del autor sobre dolor crónico, lesiones musculoesqueléticas y más de 4.000 testimonios recopilados.
Muchos lectores piden en los comentarios información sobre dosis y aplicación (tópica, oral o IV), fuentes de compra y precauciones (como no combinar con tóxicos, ya que el DMSO “lleva” sustancias a través de la piel). El autor responde que el DMSO es extremadamente seguro (solo efectos menores como olor a ajo o irritación cutánea) y que la evidencia científica respalda su uso.
Conclusión del hilo y el artículo
@MidwesternDoc concluye que el DMSO representa un ejemplo clásico de terapia “olvidada” por corrupción farmacéutica: barata, efectiva y accesible, pero bloqueada. Afirma que, si se usara de inmediato en emergencias neurológicas (antes de que mueran neuronas), cambiaría la medicina. Invita a seguir su Substack para más detalles y promete continuar la serie sobre DMSO.
Este hilo ha generado un debate intenso: mientras unos lo celebran como esperanza real, otros piden más ensayos clínicos modernos. Lo cierto es que, según el autor y los testimonios, miles de personas ya están experimentando sus beneficios por su cuenta. Si lo que se dice en el post y su artículo es cierto, el DMSO podría ser uno de los mayores “escándalos silenciados” de la medicina moderna.
Puedes leer el artículo completo aquí: DMSO Could Save Millions From Brain and Spinal Injury.

