Por David Azañón (Subinspector 87713)
¡Qué asco me das! No por llevar un uniforme, ni por ostentar mando, ni siquiera por las decisiones que puedas haber tomado en el ejercicio de tus funciones. El asco nace cuando uno contempla que gracias a que abrieras la verja “para proteger vidas” de invasores se hayan cometido cientos de violaciones, agresiones, robos, lágrimas y toda una suerte de males para nuestros compatriotas ceutíes. Desconozco si el honor te lo dejaste en la repisa del dormitorio del Delegado del Gobierno o de otro.
Si la noche anterior a la invasión observaste seis embarcaciones sarracenas, te llamó la atención su presencia en una noche con niebla e incluso observaste embarcaciones recogiendo a invasores en el agua y acercándoles a la playa, justificando, ¡oh tu solidario!, que cerrar la puerta habría podido provocar una acumulación peligrosa de personas –te ha faltado decir «migrantes» compungido y solemnemente–, con riesgo de aplastamientos y de que algunas se arrojaran al mar, lo mejor que podrías hacer hoy es ir al registro civil y cambiar tu nombre por el de Don Julián, en honor al otrora gobernador, también de Ceuta, gracias al cual allá por el 711 se inició la conquista de España que costó, nada más y nada menos, 784 reconquistarla.
Con todo, para los que lo desconozcan, el código penal es terminante. Su artículo 582 dice que será castigado con la pena de prisión de doce a veinte años:
1.El español que facilite al enemigo la entrada en España, la toma de una plaza, puesto militar, buque o aeronave del Estado o almacenes de intendencia o armamento.
Tu sabes perfectamente, como yo que he trabajado por la Inteligencia en materia de extranjería y para FRONTEX, y como todos los policías nacionales y guardias civiles, que España lleva décadas siendo invadida independientemente de quien se apoltrone en La Moncloaca. Sin embargo, ya que te has pasado largos años en Asturias, cuna de la Reconquista, deberías haber leído un poco de historia y de los siglos de asesinatos, violaciones y aceifas –cuyo fin era devastar cosechar, saquear a nuestros ancestros, capturar prisioneros para su esclavitud, obtener botín y debilitar al enemigo– que sufrieron nuestros ancestros aunque puedo imaginar el porqué haber solicitado ir a Ceuta desde Asturias, sus complementos económicos. Como diría Groucho Marx “estos son mis principios pero si no le gustan tengo otros”. Defender España y su bandera no consiste ni en dar golpes de estado, ni en abrirle las puertas al enemigo.
Llevar sobre los hombros los galones de teniente coronel de una institución donde otros, del porcentaje de Pareto, al igual que en el homólogo instituto armado de naturaleza civil, están ligados al sacrificio, al servicio público y al compromiso con la seguridad de los españoles, no es para adornarse, ni para hacerse el machote, ni para hacer videos en Instagram o TikTok. Tampoco es una patente de superioridad, ni de valor, ni de inteligencia, sino que representa, o al menos debería, responsabilidad y honradez. Cuanto mayor es el rango, mayor debería ser también la exigencia moral, penal y disciplinaria pero todos los policías nacionales y guardias civiles saben que las categorías profesionales son como los estantes: cuanto más altos menos valen.
Una investigación judicial debe esclarecer los hechos, determinar qué ocurrió y establecer, si corresponden, las responsabilidades pertinentes. Empero, queda claro quienes están protegidos por la fiscalía del gobierno de turno pues ¿de quién depende?
Estimados compatriotas de toda ideología o condición, ¿Les queda claro verdad?
El respeto a la presunción de inocencia no obliga a renunciar al juicio moral sobre la inicua conducta, especialmente cuando está en juego nuestra integridad territorial y la seguridad física y jurídica de nuestras familias y de sus medios de subsistencia para alimentar y refugiar a las mismas. El lobito debería haberse preocupado de los españoles y eso incluye a sus subordinados y sus familias.
Lo que me repugna sobremanera es que, como suele acontecer con los mandos tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, os vayáis todos de rositas sino os ascienden o jubilan anticipadamente. Los antecedentes son incontables sean los DAO imputados como tantos otros mandos, y no sólo por un único tipo penal sino por todo un elenco de tipos mientras que los del 20% de Pareto se juegan el tipo o son asesinados gracias a que sus mandos les obligaron a hacerse a la mar con una embarcación de la señorita Pepis. ¡Ahi no fuisteis tan solidarios ni tan preventivos! DEP D. Miguel Ángel González Gómez y D. David Pérez Carracedo asesinados en Barbate.
Y si me vienes con la basura de enfrentar a la Policía Nacional con la Guardia Civil puedes irte a tomar por donde le gusta a tu señor. Mi abuelo fue Guardia Civil y sin duda tuvo más bemoles que tu pues siendo un raso, como les gusta a muchos decir despectivamente, obtuvo la Cruz de Guerra al mérito en campaña, la Cruz Roja al mérito militar y la medalla de campaña de 1936 – 1939 guerra fratricida que jamás debió acontecer pero hoy muchos, de ambos lados de la estupidez, que quieren reiniciar.
Hoy finalizo son Sun Tzu y su archiconocida obra El arte de la guerra:
CUANDO EL ENEMIGO DEJA UNA PUERTA ABIERTA, DEBES PRECIPITARTE A ENTRAR.

