En un directo del canal de YouTube de Laura Rodríguez, el excomisario José Manuel Villarejo y el periodista Joaquín Abad afirmaron que Pedro Sánchez no convocará elecciones generales en marzo de 2027 y que utilizará la crisis migratoria de Ceuta como pretexto para declarar un estado excepcional que, según ellos, le impediría disolver las Cortes.
El programa parte de una tesis que Villarejo dice haber avanzado meses antes: el presidente buscaría “perpetuarse en el poder” combinando una situación de emergencia en la ciudad autónoma con el voto exterior y la llamada ley de nietos.
La crisis de Ceuta como “excusa”
El 30 y 31 de julio de 2026 se produjo una entrada masiva en Ceuta desde Marruecos. Las cifras oficiales y periodísticas oscilan entre unas 50.000 y más de 70.000 personas en cuestión de horas; la mayoría regresó en los días siguientes, pero miles permanecen y la ciudad sigue bajo una “situación de interés para la Seguridad Nacional” declarada hasta el 31 de diciembre de 2026, con posibilidad de prórroga.
Villarejo y Abad interpretan que el Gobierno no tiene prisa por cerrar el episodio. “A él le conviene que el tema de Ceuta se siga agravando”, dijo la presentadora, resumiendo la tesis de sus invitados. El argumento jurídico que esgrimen es el artículo 116.5 de la Constitución: mientras esté vigente un estado de alarma, excepción o sitio, “no podrá procederse a la disolución del Congreso”.
Hasta ahora el Ejecutivo no ha declarado el estado de alarma, sino una figura de seguridad nacional de menor intensidad. Los invitados dan por hecho que, si la tensión se mantiene o se produce una “segunda invasión”, Sánchez podría activar el 116 para no convocar urnas en la fecha ordinaria.
Joaquín Abad añadió que el presidente cuenta con un voto “cautivo” de pensionistas, empleados públicos y socios independentistas, y que le bastaría un empujón del voto exterior para reeditar un Gobierno de coalición.
El voto de los “nietos” y el censo exterior
Villarejo insistió en que hay “casi 2,5 millones de españoles en el extranjero” censados y que el Gobierno ha colocado gente de confianza en consulados de Argentina, Brasil, México, Cuba, Reino Unido o Estados Unidos para organizar ese voto. Afirmó que en algunas circunscripciones el voto CERA (residentes ausentes) ya supera al interior y que unos cientos de miles de papeletas bien situadas podrían dar “25 o 30 escaños más”.
La Ley de Memoria Democrática (popularmente “ley de nietos”) ha disparado las solicitudes de nacionalidad. El censo de españoles residentes en el extranjero ha crecido con fuerza en 2026; el Tribunal Supremo ha llegado a suspender cautelarmente la inscripción automática en el censo electoral de parte de esos nuevos nacionales, precisamente por el riesgo de alterar la objetividad del proceso.
Los invitados presentaron esa norma y el control del voto por correo y de empresas como Indra como piezas de un mismo diseño.
Críticas a Felipe VI: “tenía que haber ido a Ceuta”
Gran parte del programa se dedicó al Rey. Laura Rodríguez trasladó el malestar de muchos espectadores: “¿Dónde está el rey?”. Villarejo y Abad coincidieron en que Felipe VI debería haber viajado a Ceuta, aunque fuera de forma privada o con una escala técnica, para transmitir a los ceutíes que “no están solos”.
“El rey reina pero no gobierna”, recordó Villarejo, pero añadió que, como jefe del Estado y capitán general de los Ejércitos, un gesto habría tenido valor simbólico. En su lugar, criticaron que se le viera de vacaciones y en bañador mientras la ciudad autónoma sufría lo que ellos llaman una “invasión”. También reprocharon a la reina Letizia su presencia en el Atlántida Mallorca Fest con un vestido rojo y un saludo a Javier Bardem poco después de los hechos.
Abad atribuyó la cautela real al temor a que Sánchez “provoque la Tercera República”. Villarejo describió a Zarzuela como “muerta de miedo” y sostuvo que Moncloa controla el calendario de viajes del monarca. Ambos coincidieron en que la pasividad erosiona la monarquía y pone en riesgo que la princesa Leonor llegue a reinar.
El excomisario mezcló la crisis de Ceuta con relatos de “guerra híbrida”, presunta implicación de servicios secretos marroquíes, el caso Pegasus, grabaciones comprometedoras y deudas históricas del PSOE con Rabat (11-M incluido). Son tesis habituales en sus intervenciones públicas, no contrastadas de forma independiente en el programa.
Villarejo y Abad anunciaron un libro de próxima aparición titulado Ceuta invadida. Marruecos, la frontera que España nunca cerró, con portada ya diseñada y fecha prevista a finales de mes.

