El PASADO 13 DE SEPTIEMBRE, la cuenta española @Tusiquevales28 publicó un mensaje dirigido a Adidas: no hace falta especular sobre si la marca produce ropa en Marruecos porque, según el autor, lo reconoce la propia compañía en su listado oficial de fábricas de 2026. El post cita a AVA MARIE (Site 1 y Site 2), en el polígono industrial de Gzenaya (Tánger), como proveedor de ropa (apparel), con 820 trabajadores, y lo enmarca en las etiquetas #BoicotMarruecos y #BoicotProductosMarruecos. En pocas horas sumó cientos de republicaciones. Los comentarios van en la misma línea: dejar de comprar Adidas.
Hola @adidas Como lleváis la fabricacion de ropa deportiva en Marruecos, no hace falta especular: lo publica la propia Adidas en su listado oficial de fábricas de 2026.
👕 La propia Adidas incluye en su lista oficial de fábricas de 2026 a AVA MARIE, en Tánger.
🏭 Proveedor… pic.twitter.com/rj8pTYjBJJ— Mafia | Opinión directa (@Tusiquevales28) September 13, 2026
La captura que circula reproduce el formato de la 2026 Global Factory List del adidas Group, actualizada en julio de 2026. Adidas sí publica ese listado dos veces al año en su web de sostenibilidad y lo comparte también en Open Supply Hub. La empresa subcontrata casi el 100 % de la producción a fabricantes independientes y, desde 2007, da nombres, país, ciudad, tipo de producto y tramo de plantilla.
Eso no convierte a Marruecos en el taller de Adidas. Convierte a AVA MARIE en una planta más de una red de cientos de centros. En el recorte se ve la pestaña de Licensees del Excel; el propio listado distingue fábricas principales, licenciatarios, proveedores de materiales y otros. La fila señala a AVA MARIE como Tier 1 – Primary y Apparel. Es decir: confección de prendas, no zapatillas. Y 820 operarios es una plantilla mediana frente a las mega factorías asiáticas, donde un solo socio puede emplear a varios miles de personas.
Adidas tiene además adidas Morocco LLC en Casablanca: es una filial comercial, no una fábrica propia. La marca no fabrica casi nada en plantas de su propiedad. El diseño y la marca son alemanes; el corte y la costura, de contratistas.
Dónde se hace de verdad un Adidas (y un Nike, un Puma…)
Si el criterio es el volumen, Marruecos no aparece en el podio. El informe anual 2025 de Adidas es explícito: Vietnam concentró el 27 % del volumen total, Indonesia el 18 % y China el 16 %. El 92 % de lo que vende Adidas se produjo en Asia.
Por categoría el mapa cambia un poco:
- Calzado: Vietnam ~41 %, Indonesia ~31 %, China ~14 %.
- Ropa: Camboya ~20 %, Vietnam ~18 %, China ~17 %.
- Accesorios: peso relevante de Pakistán, Turquía y China.
Nike sigue un esquema casi idéntico y tampoco posee las fábricas de producto acabado. En el ejercicio más reciente, el calzado se reparte así: Vietnam ~51–52 %, Indonesia ~27–28 %, China ~16–17 %. La ropa está más repartida (Vietnam, China, Camboya).
Puma, en 2025: Vietnam 29 %, China 23 %, Camboya 17 %, Bangladesh 9 %, Indonesia 9 %, India 6 %. Asia suma el 95 % del volumen.
Under Armour declara que casi todo el calzado lo hacen unos pocos contratistas; la ropa que vende en Estados Unidos sale sobre todo de Jordania, Vietnam, Camboya e Indonesia, no de China (alrededor del 3 % de lo vendido en EE. UU.).
La excepción relativa es New Balance: es la gran marca que todavía posee fábricas propias en Nueva Inglaterra (Massachusetts, Maine y una planta nueva en Nuevo Hampshire) y otra en Flimby (Reino Unido). Produce del orden de 4 millones de pares al año en EE. UU., con al menos un 70 % de valor doméstico en la línea Made in USA (990, 993, 991, 1500…). Esa línea es minoritaria en las ventas totales: el grueso de 574, Fresh Foam y modelos de volumen sigue saliendo de Vietnam y China.
Ninguna de estas compañías “es” de un solo país. La etiqueta de la lengua o de la caja dice el último ensamblaje. Suelas, mallas, hormas y químicos pueden haber cruzado tres fronteras antes.
El modelo es este: Asia concentra el calzado porque hace falta maquinaria, moldes y clusters enteros (Vietnam ha desplazado a China como taller mundial de sneakers). La ropa es más móvil: se corta y se cose donde hay mano de obra, arancel cero y un puerto cerca del mercado.
Marruecos no es el Vietnam de las zapatillas. Es el taller cercano de Europa
Tánger no es un accidente en el mapa textil. Está a 14 kilómetros de España, con el puerto de Tanger Med y un acuerdo de asociación con la UE que deja el textil a arancel cero. El sector emplea a más de 200.000 personas en torno a 1.600 fábricas. Casablanca concentra la mayor parte de la confección; Tánger, cerca del 30 %.
El cliente que manda en Tánger no es Adidas. Es Inditex. Representantes de la patronal textil del norte de Marruecos han dicho en público que entre el 90 % y el 95 % de la producción textil de Tánger la absorbe el grupo de Zara. Inditex ha llegado a trabajar con más de 200 proveedores en el país.
También produce en Marruecos Decathlon, que ha ido trayendo capacidad desde Asia para acortar plazos hacia Europa, con planta propia y red de socios. El coste unitario puede ser más alto que en Asia; se ahorra stock, flete y tiempo.
Eso explica por qué una marca alemana puede tener una fábrica de ropa en Gzenaya sin que “Adidas se fabrique en Marruecos”. Gzenaya está pensada para exportar rápido a la Península. Una camiseta o un chándal puede salir de Tánger y estar en un almacén español en días. Un Ultraboost o un Predator, casi seguro, no: el calzado de rendimiento sigue anclado en el sudeste asiático.
El sector marroquí no es un idilio laboral. Informes de sindicatos y ONG llevan años documentando talleres informales, horas extra y, en 2021, la inundación de un sótano clandestino en Tánger que mató a 28 personas y en el que aparecieron etiquetas de marcas europeas. Inditex y otras firmas niegan que esos talleres formen parte de su red auditada. La tensión entre nearshoring barato y control real de la cadena no es exclusiva de Adidas ni de Marruecos.
Qué implica (y qué no) un boicot a “lo fabricado en Marruecos”
El post acierta en lo concreto: Adidas declara un proveedor de ropa en Tánger. Quien quiera no comprar producto cosido allí puede, en teoría, mirar la etiqueta Made in Morocco o contrastar el listado público. Adidas actualiza esa lista dos veces al año precisamente para que se pueda hacer eso.
El salto de “hay una fábrica en Tánger” a “Adidas es Marruecos” no se sostiene con los números. El 92 % del volumen de Adidas es asiático. Una planta de 820 personas en apparel no mueve el calzado ni las colecciones globales. Boicotear Adidas por Marruecos y seguir comprando Nike, Puma o Zara es, en la práctica, seguir comprando cadenas que usan Vietnam, Camboya, Indonesia, China… y, en el caso de Inditex, muchísimo más Marruecos que Adidas.
Si el objetivo es no financiar industria en un país concreto, el mapa útil no es la sede de la marca (Herzogenaurach, Beaverton, Boston) sino la etiqueta y los listados de proveedores. Criterios posibles, todos imperfectos:
- Origen del ensamblaje: Made in Vietnam / Indonesia / China / Morocco / USA.
- Quién posee la fábrica: casi nadie, salvo New Balance en una franja premium.
- Cercanía a Europa: Marruecos, Turquía, Portugal, Túnez — más ropa que zapatillas.
- Volumen real: Vietnam e Indonesia mandan en el deporte de marca.
La transparencia que el post invoca existe. Adidas, Nike y Puma publican fábricas. El consumidor puede usarla. Lo que esa transparencia muestra, más que un complot de una sola marca con un solo país, es una industria que hace tres décadas se fue de Europa y de EE. UU. a Asia y ahora reparte un poco de confección en la orilla sur del Mediterráneo para llegar antes a las tiendas europeas.
AVA MARIE en Gzenaya es un dato, no el sistema. El sistema cabe en una frase: las tres bandas se diseñan en Alemania y se cosen, sobre todo, en Asia; Tánger es un apéndice de ropa para el mercado cercano. Quien boicotee solo por esa fila del Excel estará votando con la cartera contra un taller de 820 personas, no contra el modelo que produce nueve de cada diez pares.

