Los incendios forestales han afectado de forma muy desigual a España y Marruecos durante 2025 y lo que va de 2026. Mientras España registró en 2025 una de las peores temporadas de las últimas décadas y en 2026 ya acumula cifras elevadas a finales de julio, Marruecos ha mantenido la superficie quemada en niveles bajos gracias a una detección e intervención rápidas.
España 2025: una temporada especialmente destructiva
Según los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en 2025 ardieron aproximadamente 354.750 hectáreas de superficie forestal. Esta cifra multiplica por más de tres la media del decenio anterior (unos 105.600 ha) y es la más alta desde 1994.
Se contabilizaron 8.199 siniestros (5.601 conatos de menos de 1 ha y 2.598 incendios de 1 ha o más). Hubo 63 grandes incendios forestales (GIF, aquellos que superan las 500 ha), casi el triple de la media decenal. Estos grandes fuegos concentraron la mayor parte de la superficie afectada. El mes de agosto fue especialmente intenso, con importantes incendios en Castilla y León y Galicia. Se registraron 8 fallecidos, decenas de heridos y decenas de miles de evacuados.
Marruecos 2025: superficie contenida
La Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) registró 418 incendios que afectaron solo 1.728 hectáreas. Esta superficie supone un descenso del 65 % respecto a la media decenal (4.870 ha). El 94 % de los fuegos se controló antes de superar las 5 hectáreas y la media por incendio fue de unos 4 ha. Solo dos incendios mayores en la zona de Chefchaouen concentraron gran parte de la superficie quemada. La región más afectada fue Tánger-Tetuán-Al Hoceima.
2026 hasta finales de julio: España con fuerte actividad, Marruecos con control
A fecha de finales de julio de 2026 (datos MITECO hasta el 28 de julio), España acumula alrededor de 173.650 hectáreas quemadas, cerca de seis veces más que en el mismo periodo de 2025 (unos 29.800 ha). Se han registrado 35 grandes incendios, frente a los 7 del año anterior en las mismas fechas. Destaca el incendio de Burgohondo (Ávila), el de mayor extensión reciente en el país, con más de 50.000 hectáreas, junto a otros focos importantes en el centro peninsular (Madrid, Ávila y Toledo).
En Marruecos, hasta el 20 de julio de 2026, la ANEF contabilizó 310 incendios y 1.850 hectáreas afectadas (media de 5,9 ha por fuego). El número de incendios aumentó un 32 % respecto a la media del mismo periodo de la década, pero la superficie quemada bajó un 30 % (media histórica del periodo: 2.660 ha). Las regiones con mayor superficie afectada fueron Souss-Massa, Beni Mellal-Khénifra y Marrakech-Safi.
Tabla comparativa
| Indicador | España 2025 (año completo) | Marruecos 2025 (año completo) | España 2026 (hasta ~28 jul) | Marruecos 2026 (hasta 20 jul) |
|---|---|---|---|---|
| Superficie quemada (ha) | ~354.750 | 1.728 | ~173.650 | 1.850 |
| Número de incendios/siniestros | 8.199 | 418 | Elevado | 310 |
| Grandes incendios (>500 ha) | 63 | Muy pocos | 35 | Ninguno de gran tamaño |
| Media por incendio | Alta (por los GIF) | ~4 ha | Muy alta | 5,9 ha |
| Comparación con media histórica | Muy por encima | –65 % | Claramente por encima | –30 % (superficie) |
La diferencia es muy marcada tanto en cifras absolutas como en la capacidad de contención. España dispone de una superficie forestal mucho mayor (alrededor de 28,5 millones de hectáreas, de las que cerca de 19,4 millones son arboladas) frente a las aproximadamente 5,7-9 millones de hectáreas de Marruecos, según las distintas fuentes. Aun así, el tamaño y la simultaneidad de los grandes incendios españoles destacan claramente.
Factores que explican las diferencias
En España influyen el abandono de zonas rurales, la acumulación de vegetación combustible en muchos montes, el uso del fuego en actividades agropecuarias y, en algunos casos, negligencias o intencionalidad. Cuando se producen varios grandes incendios a la vez, los medios de extinción se saturan y el control se complica.
En Marruecos, con menor extensión forestal y una vegetación a menudo más dispersa, destaca la rapidez de detección e intervención: la gran mayoría de los fuegos se apagan en fases iniciales. El aumento del número de incendios en 2026 se relaciona en parte con el crecimiento de vegetación herbácea tras lluvias invernales, seguido de periodos de calor que la secaron.
Conclusión
La temporada 2025 fue especialmente dura en España y 2026 avanza con cifras ya elevadas a finales de julio. Marruecos, por su parte, ha conseguido limitar de forma notable la superficie afectada en ambos años. La comparación pone de relieve la importancia de la prevención, la gestión del combustible forestal, la vigilancia y la capacidad de respuesta temprana. Los meses de agosto y septiembre serán clave para el balance final de 2026 en los dos países.

