El movimiento reunificacionista ha denunciado en un reciente comunicado que el Gobierno español ha vuelto a engañar a la ciudadanía respecto al histórico acuerdo sobre Gibraltar. El tratado recientemente firmado entre la Unión Europea, el Reino Unido y España, presentado como un gran avance que supondría la eliminación física de la frontera (la famosa Verja) y la plena libertad de movimientos, se está incumpliendo de forma flagrante.
Lo que se prometió
Según el acuerdo post-Brexit (cuyo texto supera las 1.000 páginas y fue firmado en los primeros meses de 2026), la Verja —símbolo de la división desde 1969— debía comenzar a desmantelarse en junio/julio de 2026 y desaparecer por completo a mediados de julio. Los controles fronterizos se trasladarían al aeropuerto y al puerto de Gibraltar, integrando de facto al Peñón en el espacio Schengen bajo supervisión europea (con presencia de agentes españoles y Frontex). Se vendió como el fin de una “incertidumbre dañina”, con libre circulación de personas y mercancías, y como un logro diplomático del Gobierno de Pedro Sánchez.
El Ejecutivo español y fuentes oficiales insistieron en que esto representaba una “bajada de pantalones” por parte de Gibraltar y el Reino Unido, con la eliminación de barreras físicas y una mayor presencia española en los controles.
La realidad: una verja más alta, más fuerte y más vigilada
Sin embargo, gracias a la información difundida por @decolonize_gib y recogida por los reunificacionistas, se ha revelado que Gibraltar no solo no está quitando la Verja, sino que la está reforzando de manera significativa:
- Se está construyendo una nueva barrera de “categoría 4”, más moderna, más alta y más fuerte, que se extiende de mar a mar (de Levante a Poniente).
- Incorpora un denso sistema de cámaras de vigilancia (incluyendo reconocimiento facial y lectura de matrículas de vehículos).
- Solo quedará un pequeño paso abierto de aproximadamente 180 metros de ancho entre la antigua Aduana y el aeropuerto.
- Este “gatera” estará fuertemente vigilado por decenas de policías y agentes de aduanas, con controles permanentes.
- El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha amenazado incluso con cerrar unilateralmente este paso “en cualquier momento por cualquier causa”.
Imágenes y vídeos recientes muestran maquinaria trabajando en la fortificación de la frontera, con estructuras metálicas, postes y sistemas de seguridad avanzados, desmintiendo por completo el relato oficial de “desaparición de la Verja”.
®️ El Gobierno Español ha mentido.
Que el Tratado recientemente firmado respecto a Gibraltar era toda una bajada de pantalones ya lo sabíamos.
Ahora lo que ya también sabemos gracias a @decolonize_gib es que no sólo no se va a quitar la Verja, sino que Gran Bretaña la va a… pic.twitter.com/YfJjk4g5yB
— Reunificacionistas (@reunificacion_) July 2, 2026
Una nueva mentira en una larga cadena
Este incumplimiento se suma a una serie de promesas no cumplidas o exageradas por parte del Gobierno respecto a Gibraltar. El acuerdo, que no tocaba la cuestión de la soberanía (como han criticado voces desde la oposición), se presentó como un triunfo que resolvía la situación de la última colonia de Europa. En la práctica, mantiene y moderniza la división física, reforzando el control británico mientras se vende en España como un paso hacia la normalización e incluso hacia la “reunificación” simbólica.
Los reunificacionistas, que defienden la unidad de la Hispanidad y la recuperación de Gibraltar para España, califican esto como “la última vergüenza de Europa” y “la última Colonia”. Denuncian que, lejos de avanzar hacia la soberanía española, se consolida la presencia británica con infraestructuras más seguras y tecnológicas.
Este caso ilustra una vez más la brecha entre el discurso oficial y la realidad en materia de política exterior y territorial. Mientras se anuncia el fin de la Verja, Gibraltar fortifica su perímetro y mantiene su estatus colonial, con el beneplácito —o al menos la inacción efectiva— del Gobierno español.

