Por Isidro García Getino
Era insoportable el rechinar en mis oídos mientras escuchaba la hermosa canción “There is a time for every purpose…” Tuve que apagar el disco; mi cabeza zumbaba con las numerosas, múltiples, casi infinitas maldades que se amontonan aquí y ahora; demasiadas a la vez; nada de un tiempo para cada cosa (como también leemos en las Sagradas Escrituras).
Es la corrupción del PSOE, miles de cosas en cada tiempo se amontonan, se superponen una a otras, se tapan las unas a las otras; o las tapa el ministro López: ”La corrupción ni se permite ni se aplaude”, se practica (esto último no se le oyó, era un susurro con la voz quebrada). ¡Y ya está!
“A un pueblo hundido no debe dejársele nada más que los ojos para llorar”; lo dijo Bismarck, creo que hablaba para el pueblo español de hoy.
Y está escrito en el Talmud: «La sociedad y la familia se parecen al arco de un palacio; quitas una piedra y todo se derrumba». El otro día el Papa León XIV habló a nuestros parlamentarios sobre «la justa limitación del poder político». ¿Estaba allí Sánchez? No creo, o no se enteró, él estaba en «un tiempo para cada cosa» y, en ese momento él estaba en «su cosa». Su cosa es la confusión.
Confunde chanchullos políticos con justicia; confunde sus decretos con la verdad, confunde mayoría frankenstein con democracia, con justicia social, con el bien común, con ética,… confunde sus intereses personales con humanidad. Confunde su ideología woke con valores y principios básicos, eternos, humanos. Confunde la realidad real con su permanente mentira. Confunde su ego, que fabrica la perversión, con leyes que rijan el bien común. Y ese ego fabrica el desastre de los vulnerables; sean pobres familias, niños, fetos, enfermos, ancianos o multitudes. Y eso está decretado, promovido, fomentado por su gobierno y pagado con nuestro dinero.
Con todo eso y mucho más, Sánchez exhibe sus grandes éxitos sociales: Ha multiplicado el número de pobres, innumerables familias, niños y mayores están abocados a la miseria o están en ella, descartados. El derecho básico a la vivienda ha desaparecido totalmente y se hacinan las generaciones. Los autónomos que no han colapsado, están que revientan. Las colas de la pobreza aunmentan cada día. Son todos éxitos sociales suyos.
Para Sánchez todo funciona de maravilla; por ejemplo, no hay colectivo que no esté en la calle manifestando su malestar, desde los agricultores a los médicos pasando por los jueces, los profesores y todos los demás.
PERO él asegura que «somos la locomotora de Europa». Acumulamos la mayor deuda de la historia que pagarán nuestros nietos; eso no cuenta. Lo que cuenta es que los bancos se desbordan y que todos los amiguetes del Uno, y los colocados que maltratan las instituciones del Estado tienen grandes beneficios, también para sus lacayos. Y, el mayor éxito social es que el rey de Marruecos está plenamente satisfecho con Sánchez. Tres éxitos monstruosos, incuestionables, que nadie ha conseguido jamás en España ni en Europa.
¡Qué forma tan desastrosa tiene de confundir sus slogans con soluciones! Ha montado un colectivo de parásitos que han parasitado toda España. Venían a «regenerar» la vida política, y lo han conseguido con sólo cambiar una letra, la «r» por la «d» de dedo.
¡¡Cuánta miseria!! ¿Cuánto garrulo besa c… y aprovechado existe en el extinto PSOE, actual sanchismo? ¿Cómo es posible que no sea posible encontrar un sólo sanchista válido, capaz, con hs de avestruz para reemplazar a Perico? Todos saben y ven que está quemado, abrasado pero piensan que es el ave Fénix porque sigue hablando con la misma convicción que lo hace un loco que afirma su gran cordura y la estupidez de todos los demás.
«Una sociedad no se define como desarrollada por la riqueza que tiene, sino por la pobreza que no tiene» (Jorge Majfud) ¿Te enteras Perico? ¿Os enteráis, Cuerpo, Espadas, Bolaños, Puente, López, Marlasca,… y vosotros, Bacigalupo, Alóndriz y demás invasores de organismos del Estado español que estáis destrozando? Ignoráis vuestra propia ignorancia, esa es la enfermedad del ignorante.
Parecéis una escuela de traductores; los principios básicos, peremnes de la humanidad, así como los democráticos, los habéis traducido a «valores» woke, feminazis, de muerte, de género y de corrupción. El nazismo era menos eficaz.
«Todo absurdo tiene un paladín que lo defiende»(Oliver Goldsmith) Este caso tiene muchos, muchos palurdos que defienden el absurdo que denunciaba Samuel S. Marshall: «Robar un poco es un arte peligroso, pero robar a lo grande es noble actividad».
Nada asombra tanto a los españoles como que los votantes de Sánchez y su ralea les atribuyan «sentido común y buena fe», ya que siguen al pie de la letra lo que les anunció William S. Gilbert: «Siempre voté obedeciendo a mi partido, jamás se me ocurrió pensar por mi mismo». No se han enterado que, a este gobierno le caracteriza la gran abundancia de medios (robados e invadidos), con una total confusión de los fines. Lo pagan también sus votantes, pero no se les ocurre pensar por sí mismos.
En la lucha por la supervivencia de España, no basta contemporizar (no somos Trumps); es necesario denunciar, combatir, rebelarse y unirse contra tanto mal. Hay un tiempo para cada cosa y Sánchez acaba de afirmar que ese tiempo ha llegado: «Vamos a limpiar lo que haya que limpiar», ha dicho. Vale, pues, lo que hay que limpiar es a España de sanchismo.

