Por David Azañón (Subinspector 87713)
Ayer, sábado 23 de mayo de 2026, se ha celebrado en Madrid la principal manifestación entre las denominadas “Marchas por la Dignidad”, convocada por la plataforma Sociedad Civil Española para pedir la dimisión de Pedro Sánchez y elecciones anticipadas. Otros que creen que votar vale para algo…
El número de asistentes, como siempre, es dispar. Según Delegación del Gobierno 40.000 asistentes y según los organizadores 80.000. En cualquier caso, las cifras demuestran que los españoles son unos cobardes pusilánimes que, en vez de luchar por sus derechos y por los de sus hijos, se van a lo que se denomina tardeo. Luego muchos, incluso policías, se quejan de la nefasta situación que tenemos en España.
Qué podemos esperar de una sociedad que tras sufrir un apagón nacional por negligencia se iba a bar porque la cerveza se calienta.
Por cierto el helicóptero de la Policía Nacional cuenta con cámaras de alta resolución y de un software que hace un cálculo bastante preciso de asistentes, otra cosa es que luego las cifras se tuneen a lo tezanos.
Enhorabuena a los manifestantes que expulsaron a algunas de las furcias mediáticas, lamentablemente con otras no han hecho lo mismo.
En mi opinión, lo peor de la manifestación ha sido la participación de Vox y del Partido Popular y, con profundo pesar, nuevamente la actuación de las Unidades de Intervención de la Policía Nacional.
El hecho de que acuda a una manifestación político o Borbón alguno es causa suficiente para marcharse sin más o, al menos, increparles antes de abandonar el lugar. A los enemigos los distinguirán por el pin de la Agenda 2030 en sus solapas.
Si uno es un mínimamente observador podrá comprobar como todos los votontos son igual de tontos, valga la redundancia.
Si los que votan a sociatas, etarras, podemitas y sumitas son, con la que está cayendo en España – corrupción, invasión, delincuencia, desempleo, vivienda, etc. – son para echarles de comer aparte.
Los que votan a los maricomplejines y a los que van de patriotas – sin serlo –, también son para echarles de comer aparte. Los unos se comportan como los otros, son como hinchas de fútbol sin objetividad alguna. El otro día me decía una amiga policía nacional, a la que aprecio, que no sabía quién era el HDLGP de Francisco Largo Caballero, imagínense. Si esto pasa en la Policía Nacional donde se accede como mínimo con el bachiller, no quiero pensar en la Guardia Civil donde se accede en con la ESO.
Es un hecho objetivo de sobra conocido que las policías han sido mucho más represivas con gobiernos sociatas que con los maricomplejines y que también un policía debe cumplir las órdenes, especialmente en materia de orden público, lo cual no impide que el policía lo haga con la famosa fuerza mínima indispensable y no con la saña que ayer mostraron algunos.
Las UIP representan una coreografía, una puesta en escena, en la que ustedes, queridos compatriotas de cualquier ideología o condición, son el ganado a pastorear y a atemorizar.
Entiendo, cada vez más, que desafortunadamente aumenten las agresiones a policías, a médicos, a enfermeras, a profesores, a funcionarios tributarios, etc. la razón es una pero su etiología es diversa:
FRUSTRACIÓN consecuencia de las injusticias, el recorte de libertades, los tercermundistas servicios públicos, los siderales impuestos, la imposibilidad de acceder a una vivienda, la infinita corrupción y, sobre todo, no llegar a fin de mes unido a la inconmensurable inseguridad existente.
La policía lo ha vuelto a hacer. He visto policías golpear a personas con la defensa, vulgarmente conocida como porra, en la cara o en la zona del cuello o en el tórax. Es de párvulos de UIP que jamás se debe golpear en la cabeza, siempre de cintura para abajo.
De la misma manera las UIP cuentan con información previa para prevenir y evitar altercados, esto unido a lo de aporrear a la gente – que es la última medida a emplear en orden púbico al ser la medida más lesiva – es la prueba del nueve de que los altercados de ayer fueron buscados políticamente.
Policialmente, lo de aporrear a gente sin motivo, ni provocación, ni justificación es deleznable y añado que me ha sorprendido que algunos asistentes no se hayan liado a puñetazos tras haber sido agredidos por el artículo 33 que diría un castizo. Ya les digo que si los manifestantes se plantan no existe policía en España para pararles, de la misma manera que el día que los invasores se rebelen no habrá quién les pare.
Los pacíficos manifestantes pasaron de la habitual consigna policía únete a la de, con toda la razón, con los moros no tenéis cojones tras ser, eso sí, previamente apaleados.
La Policía Nacional, junto a la Guardia Civil y al resto de policías de España, han demostrado que, en su gran mayoría se dedican a cumplir órdenes.
No sé ustedes pero cumplir órdenes de un gobierno cuyos socios son los mismos que asesinaron a muchos policías y resto de compatriotas durante décadas, mientras narcotraficantes asesinan a policías impunemente, me parece alta traición a España, a la corporación y sobre todo, a uno mismo.
Y no queda ahí la cosa, a los policías nacionales de la Escuela Nacional de Policía les obligan a acudir para hacer bulto en el Ciberwall como si fueran extras de cine, a los alumnos les siguen forzando a comprar la maldita muñeca policial pero es que a los escoltas de la imputada Begoña les han expedientado disciplinariamente tras montar el circo con D. Vito Quiles con ocasión de la declaración de Aldama en el caso de las mascarillas, putas y varios. Por cierto una cosa es que Aldama sea el menos malo de la trama y otra que le tratasen como si fuera un héroe en la manifestación.
Comportarse así a pesar de que no les equiparan salarialmente, ni si quiera les consideran profesión de riesgo podría resumirse con una expresión castiza: ser la puta y poner la cama.
No observo el mismo ímpetu, ni la misma saña con los que ocupan las viviendas de nuestros compatriotas, con los que violan con penetración a nuestras compatriotas,– lo que se produce unas 5.000 veces al año, vidas de mujeres y sus familias destrozadas de por vida –. Todo ello sin perjuicio de las agresiones y robos a ancianos y a no ancianos, unido al sideral tráfico de drogas, los numerosos homicidios e infinitas reyertas.
Pero no se equivoquen, se trata de un plan perfectamente urdido consistente en que haya caos para que luego nos quiten más libertades – nos quedan muy pocas –. Todos los gobiernos europeos lo están haciendo. Cada día nos parecemos más a lo peor de China, en vez de a lo mejor que es comerciar con todo el mundo, no estamos en una democracia, jamás lo hemos estado.
En cuanto a ese famoso 20% de policías que siempre defiendo, ese reducido porcentaje de profesionales denodados defensores de la legalidad, que me traslada su pesar profiriendo frases como qué asco de policía o estamos vendidos o menudo paripé lo de la UDEF. No os puedo decir más que va siendo hora de tomar parte en el asunto, esto sobrepasa los limites de la profesionalidad, es una cuestión de supervivencia, sois vosotros y vuestras familias lo que está en juego. Vosotros veréis.
Hoy finalizo citando Noam Chomsky:
LA POLICÍA ES LA PRINCIPAL FUERZA DE VIOLENCIA EN CUALQUIER SOCIEDAD, Y SU FUNCIÓN ES PROTEGER EL ORDEN EXISTENTE.

