Querido lector.
Sé que estás hasta los huevos de todo. Harto de ver cómo los sociatas del PPPSOE te saquean cada día y luego te dan patadas en la cabeza llamándote fascista y violador y de todo mientras un vago patológico como Abascal te dice que te va a salvar el miércoles por la mañana. Donald Tramposo es una ramera israelí que sólo sirve para decir que viva Israel mientras se dedica a insultar y amenazar a todos los demás y todo ello con el acompañamiento de un montón de millones de imbéciles por todo el mundo que le ríen la gracia, al maldito pedófilo, que no va a parar hasta que el mundo entero esté en un grandísimo problema.

PEREGRINACIÓN A LOURDES EL 6 DE ABRIL – 623191492
Y tampoco nosotros somos monedita de oro, como dicen en Colombia. Porque estamos todos llenos de pecados y fallos absurdos que nos alejan de Dios y los hermanos. Y en estos tiempos de tanta corrupción e intoxicación por violencia y todo tipo de malos ejemplos y vicios creo que es de agradecer un respiro y, sobre todo, uno que venga de quien de verdad es el único que puede consolarnos y devolvernos las fuerzas que nos faltan. Fuerzas para una lucha en la que muchos de nosotros ya estamos poniendo toda la carne en el asador. Pero todo falta si nos falta Dios. Le necesitamos.
Por esto y por mucho más se me ha ocurrido que podemos cambiar un poco de aires en todos los sentidos y darnos un respiro de desintoxicación en el que podremos cargar las pilas para seguir aguantando a estos impresentables mejor dicho para no pasarles ni una. Yo puedo ser vuestro guía y recorrer con vosotros los pasos de una de las historias más asombrosas y a la vez histórica y científicamente comprobadas: ver los lugares en los que Bernardita vivió, sufrió y fue feliz, en especial, junto a su familia, pero mucho más cuando tuvo el honor y la gracia increíbles de ser visitada por el ser más perfecto que jamás fuera engendrado después de Jesús de Nazaret. Desde entonces, esperó la muerte con la serenidad de quien sabe que es un trámite antes de reunirse con la Señora a la que tanto amó y cuyos 18 encuentros en la sencilla gruta con Ella jamás olvidó.

Peregrinación a Lourdes con Michael Boor el 6 de abril
El ejemplo de Santa Bernardita de Lourdes nos puede ayudar. Una adolescente que pasó por penurias que son inimaginables hoy en día en Europa Occidental, pero que a pesar de todas las faenas que tuvo que pasar esta pobre chiquilla nos dio un ejemplo de verdadera resiliencia y aguante que todavía hoy asombra a cualquiera que conoce su maravillosa vida.
Empiezo diciendo que para mí Lourdes es y ha sido siempre mi verdadero hogar, donde realmente me he sentido más cerca de Dios y que, a pesar de todo, he relegado muchas veces, con mal criterio, por las distracciones que nos va poniendo la vida por delante, pero que en ningún caso nos pueden aportar ni mucho menos ni el 1% de lo que Dios nos tiene reservado.
La historia de Lourdes lo tiene todo. Resistencia frente a la adversidad de la enfermedad y la pobreza y la ignorancia y, por encima de todo, una esperanza mucho más coherente y afianzada que la que podemos tener en el soplagaitas cazapaguitas profesional llamado Santiago Abascal o en el Felpudo VII. El ambiente allí no puede ser más sano y como garantía de que todo lo que pasó ahí es cierto tenemos todo lo que es la historia de en Santa Bernardita y que es mucho más que los famosos milagros. Hay mucho que la gente no conoce y que ni siquiera los peregrinos que suelen regresar a Lourdes cada dos por tres han escuchado nunca. Porque es una historia llena de detalles en la que lo que importan son precisamente esos detalles.

La mirada de montañesa pirenaica de Bernardita, limpia y clara como un arroyo de montaña: humildad estoica e inteligencia. Buena, sufrida y obediente, pero no era ninguna tonta.
Graves epidemias habían asolado la zona y llevaron a la población local a la desesperación
De hecho, yo mismo que llevo yendo a Lourdes desde que tengo uso de razón e incluso antes, y que conozco o creía conocer muy bien la historia del lugar y de la santa, me he sorprendido hace no tantos años cuando me he dado cuenta de que había muchas cosas que ignoraba y en particular sobre los orígenes de las apariciones en la propia historia de lo que es el pueblo y la comarca de Lourdes. Detalles que nos llevan a un pasado muy significativo, reciente en esos momentos, en el que las graves enfermedades y epidemias que habían asolado la zona y llevaron a la población local a la desesperación. Y en esa falta de esperanzas y en ese temor a que sus hijos murieran cuando apenas habían empezado a vivir la gente se entregaba a todo tipo de supercherías que mezclaban lo divino con lo pagano.
La Iglesia Católica se empeñó a conciencia en la represión de estas supersticiones absurdas que no tenían nada que ofrecer al que caía en ellas ni desde el punto de vista de la salud ni tampoco de la espiritualidad cristiana. en este contexto, tanto el comisario de Lourdes como el párroco habían jugado un papel fundamental en una situación límite donde en cólera se mezclaba con la tuberculosis y otros problemas de salud gravísimos de este tiempo, por lo que desde entonces tuvieron una reputación heroica entre los vecinos.
Tampoco debemos olvidar que en esos tiempos post revolucionarios la sociedad francesa vivía un proceso de involución en el plano espiritual y religioso que había sido dirigido desde las autoridades republicanas de la Revolución Francesa, inclusive con matanzas al estilo comunista y con incluso genocidios de poblaciones enteras como ocurrió en la región de la Vendée, donde la población en bloque se enfrentó al martirio con una entereza heroica. Todo un ejemplo para los tiempos que vienen.

La propia familia de la santa vivía en un pozo de miseria y desgracias
Por otra parte, la propia familia de la santa vivía en un pozo de miseria y desgracias, con un padre que quedó tuerto en un accidente laboral y un hogar completamente arruinado en el que solamente faltaba que se acusara en el falso al padre de familia de un robo que no había cometido para acabar de marcarlos como los parias de la pequeña villa pirenaica. A tanto llegó su grado de miseria que acabaron habitando en la antigua cárcel de Lourdes, que todavía se conserva, pero que dejó de ser presidio porque en las condiciones de habitabilidad no eran ni siquiera dignas de los pobres jornaleros españoles que acudían al sur de Francia a cosechar.
Es decir: Santa Bernardita era poco menos que una inmigrante ilegal sin un duro y en unas condiciones infrahumanas, enfermiza y marcada como miembro de la familia más marginada de Lourdes, un lugar en el que en la superstición y las epidemias habían marcado a todo el mundo.
Y ya sólo faltaba que el Papa de entonces proclamase el dogma de la Inmaculada Concepción, cuatro años antes, para que tuviéramos todos los ingredientes necesarios para lo que iba a venir a continuación en un contexto que parece haber sido buscado a conciencia por el Creador para revelarse.
Las razones por las que podemos tener confianza en que las apariciones de Lourdes son auténticas son varias y son bastante contrastadas como para tener demasiadas dudas. Y vamos a exponerlas aquí.

Más de 70 milagros oficialmente reconocidos por la Ciencia
Los milagros de curaciones inexplicables que se dieron (al principio en auténtica cascada) y que se han mantenido desde entonces. Más de 70 han sido reconocidos oficialmente entre una lista mucho mayor y unos cuantos de ellos se dieron de inmediato, en los días de las apariciones, ante la sorprendida concurrencia de los cristianos y paganos que acudieron a la zona y que no daban crédito ante lo que estaban presenciando.
La aparición completamente inesperada y en directo de un arroyo en una gruta
La aparición completamente inesperada y en directo de un arroyo en una gruta donde no había nada de eso y sin que el oso científico se puedan explicar de dónde viene tanta agua, que por otra parte no tiene ninguna propiedad curativa por sí misma.
Como anécdotas curiosas decir que del río Gave, que es el río de Lourdes que pasa enfrente de la gruta, pudo Bernardette escuchar las voces de unos demonios que advertían: huye. Huye. Y parecían dirigirse a la Virgen, situada en su trono de roca en el que se aparecía, pero ella les replicaba mandándolos callar. También los propios enemigos de la Iglesia Católica y en particular la masonería se pusieron rápidamente manos a la obra para tratar de desacreditar las apariciones y hasta de impedir las peregrinaciones que ya empezaban a surgir desde el principio desde todas partes.
Todos los testigos pudieron ver cómo la santa no se quemaba con el cirio que sostenía
Todos los testigos pudieron ver cómo la santa no se quemaba con el cirio que sostenía en sus momentos de éxtasis. También pudieron observar los síntomas de ese éxtasis en el que la santa no estaba presente en espíritu, aunque físicamente estaba allí, delante de todos.
Los interrogatorios eclesiásticos y policiales fueron muy duros y debemos recordar que tanto el párroco como el comisario de Lourdes fueron personas muy admiradas y gozaban de una autoridad moral excepcional entre la población local después de haberse comportado ejemplarmente durante las epidemias recientes.
Resistencia inigualable a los dolores y el sufrimiento y a la perspectiva de una muerte inexorable
Después de haber sido maltratada y acusada como mentirosa y estafadora y con amenazas de ir a la cárcel en cualquier momento, la adolescente Bernardita no se hecho atrás en ningún momento y se enfrentó con estoica resignación a todas estas pruebas. Hay que pensar también que se trataba de una niña que estaba subdesarrollada físicamente las consecuencias de una cruel enfermedad que la dejó una secuela de asma incurable que acabó matándola cuando no había cumplido todavía los 40 años. También hay que tener presente que su propio padre estaba marcado como un posible ladrón que había pasado una averías encarcelado y eso en un pueblo pequeño marca muchísimo.
Nunca se la pudo pillar en ninguna mentira ni en ninguna incoherencia a lo largo de tantos años de constantes pruebas e interrogatorios que no terminaron ni mucho menos con el reconocimiento del milagro de las apariciones y los milagros diversos de tantas curaciones inexplicables. Además de todo esto, Santa Bernardita mostró siempre una fe inquebrantable y creciente y apasionada, además de una resistencia inigualable a los dolores y el sufrimiento y a la perspectiva de una muerte inexorable cuando todavía era bastante joven (murió a los 35 años).
El cuerpo de la santa quedó incorrupto y así se conservó
El cuerpo de la santa quedó incorrupto y así se conservó hasta que un desgraciado incendio devoró el Convento de Nevers y el propio cuerpo de la difunta, de la que han quedado sin embargo muchísimas fotos. Su rostro de montañesa con mirada directa y honesta muestra un aura de seguridad en sí misma y de fortaleza que es un auténtico ejemplo para cualquiera mujer y joven de hoy en día, así como también para tantos hombres que podemos imitar su ejemplo de vida y en concreto de resistencia ante la adversidad y de fe.
Su humildad era también una de sus cualidades más probadas. Una humildad que no era falsa modestia cuando además se reconocía hasta el último momento pecadora, precisamente ella, la elegida por Dios y por su Santa Madre para transmitir tantos mensajes importantes que no podemos dejar a un lado. Dios existe y eso es la mejor noticia que podemos tener y compartir con los demás. Y eso es el verdadero milagro de Lourdes y no tanto las curaciones que solamente son signos que apoyan esa idea principal de que Dios existe y nos ama y se preocupa por nuestra felicidad. Y se preocupa especialmente de los que más lo necesitan: los enfermos y los pecadores, por los cuales la Virgen de Lourdes ora una y otra vez y pide a Bernardita y al resto de los presentes que eleven constante y ardiente oración.

