InicioOpiniónEditoresLa campaña socialista post dimisión de Puente apesta

La campaña socialista post dimisión de Puente apesta

Mientras Óscar Puente anunciaba su dimisión como ministro de Transportes tras dos accidentes ferroviarios mortales en menos de un año (Adamuz y Urda, con un total de unas 116 víctimas mortales), Blanca Ibarra (@bibarra90) subió un vídeo de casi dos minutos en el que, con voz quebrada y gesto de emoción contenida, decía: “Gracias por tanto y vuelve pronto @oscar_puente_ porque te necesitamos”.

Las reacciones no se hicieron esperar. Usuarios de todos los colores políticos coincidieron en la misma impresión: vergüenza ajena y una total falta de tacto. “Espero que ninguna víctima tenga que ver este vídeo”, escribió uno. Otros hablaron de “vergüenza ajena” y de “cómo tienes que estar del tarro para subir este vídeo”. El contraste entre un país que acaba de sumar decenas de muertos en la alta velocidad y una comunicadora política que pide el regreso de quien estaba al frente del ministerio es difícil de ignorar.

Puente dimitió “por dignidad”, según sus propias palabras. Afirmó que un ministro de Transportes no puede continuar en el cargo tras dos siniestros de esa magnitud en menos de un año, aunque no se considerara responsable directo. Tomó la decisión, dijo, en los primeros minutos después de conocer el accidente de Urda. Renunció también a presentarse a las elecciones del 29 de noviembre.

Ibarra, en cambio, había defendido hasta el último momento al ministro como “el mejor de la historia de nuestra democracia”, calificando de “magistral” su rueda de prensa en la que descartaba dimitir y acusando a quienes pedían su cabeza de “carroñeros” a los que “las víctimas les dan igual”. El salto de ese discurso a un vídeo lacrimógeno pidiendo que “vuelva pronto” es, como mínimo, llamativo.

El perfil de quien sube ese vídeo añade otra capa. Blanca Ibarra Morueco fue concejal del PSOE en Alcalá de Henares. Una comisión de investigación del ayuntamiento acreditó pagos a empresas vinculadas a familiares de ella y de otra concejal socialista durante el mandato anterior (2019-2023). En su caso, se trató de facturas a una empresa administrada por su madre (inserciones publicitarias), por importes que formaban parte de un total estimado en torno a 40.000 euros en contratos menores fraccionados, sin que constara abstención ni declaración de conflicto de intereses en varias de las sesiones en las que participó. El PP y Vox hablaron de posibles indicios de prevaricación, malversación y falsedad. Ella dejó el acta en marzo de 2026 para dedicarse a un “proyecto de comunicación” y ha colaborado habitualmente en algunos espacios.

Su declaración de bienes de 2023 reflejaba un patrimonio superior a 1,7 millones de euros. Nada de esto es ilegal por sí solo —las investigaciones siguen su curso y no hay condena—, pero resulta difícil no señalar la contradicción: una persona con un pasado de contratos familiares bajo investigación que se presenta como voz de empatía y rigor mientras prioriza el relato político sobre el duelo real de las familias afectadas por los accidentes.

El vídeo no es un gesto espontáneo de una ciudadana. Es el contenido de una comunicadora profesional cuyo trabajo consiste, en gran medida, en defender el relato del Gobierno y de figuras como Puente. Cuando las víctimas y sus familias todavía están contando a sus muertos, ese tipo de contenido no se percibe como apoyo humano, sino como propaganda desconectada de la realidad. La política tiene derecho a tener preferencias y a defender a sus líderes. Lo que resulta impresentable es convertir el duelo colectivo en un teatro personal de lealtad partidista y pedir, entre lágrimas, el regreso de quien acaba de asumir —con dignidad, según él mismo— que su tiempo había terminado.

España no “necesita” que vuelva un ministro tras dos tragedias ferroviarias de esa magnitud. Necesita que se esclarezcan las causas, que se asuman las responsabilidades políticas que correspondan y que se mejore la seguridad. El resto es ruido. Y el vídeo de Ibarra, en este contexto, es exactamente eso: ruido innecesario, mal calculado y, para muchos, de una profunda falta de respeto.

EsDiestro
EsDiestro
Es Diestro. Opinión en Libertad
Artículo relacionados

Entradas recientes