Lo ocurrido en Ceuta volverá a repetirse, y debemos considerarlo una amenaza nacional de primer orden, luego urge adoptar medidas preventivas a largo plazo.
El problema es ¿cuáles?
Mi padre nació en 1920 y al estallar la guerra, en 1936, tenía 16 años. Con tan corta edad libró por los pelos dos veces de ser fusilado en el Gijón Rojo, pero me contó que el gobierno republicano utilizó el buque «Luis Caso de los Cobos» como buque prisión. En él se fusiló y mantuvo encerrados a muchos «facciosos», entre ellos a su futuro amigo Alfredo, aún nonato, mientras se gestaba en el vientre de su madre, embarazada y prisionera en el barco.
https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Caso_de_los_Cobos_(1929)
El problema legal de muchos inmigrantes ilegales, que no pueden ser devueltos a Marruecos en caliente, se resuelve si el gobierno español, imitando a sus correligionarios de 1936, fleta un barco de bandera marroquí y los encierra en él.
Si no hay ninguno disponible, se construye o se compra y se matricula a nombre de una naviera marroquí instrumental, creada ad hoc.
Esto es lo más común en el mundo marítimo.
Encerrados en él, aunque se los trate con absoluto respeto y corrección, como se debería, lo que no incluye necesariamente darles dieta halal, bastaría atracar de vez en cuando en puerto marroquí, o si el gobierno marroquí no permite el atraque, fondear cerca de la costa, y facilitar la salida y desembarco seguro de los prisioneros a tierras marroquíes.
Pocos se quedarán a disfrutar de la singladura, y en siendo voluntario su desembarco, ningún problema legal debería de haber.
Quién quiere resolver un problema siempre encontrará el modo.
Quien no quiere, siempre encontrará la excusa.
Fíat iustitia ruat caelum.

