¡Vaya casualidad del destino! Hoy, 15 de junio, es el día de Santa Micaela, la mujer que rescató a las jóvenes de las redes de la prostitución. Y justo hoy, a las seis de la tarde, la hija de Sabiniano Gómez tiene que plantarse delante del juez Juan Carlos Peinado en el juzgado.
Santa María Micaela del Santísimo Sacramento era una aristócrata madrileña del siglo XIX que dejó los lujos de la corte para dedicarse a rescatar mujeres de la prostitución. Nacida en 1809 como Micaela Desmaissières, vizcondesa de Jorbalán, se hartó de ver el sufrimiento de las chicas que acababan en los hospitales después de ejercer en la calle. En 1845 fundó la primera casa de acogida en la calle Dos Amigos de Madrid y más tarde creó la congregación de las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad. Su misión era doble: adorar a Cristo en la Eucaristía y sacar a las mujeres de las garras de la explotación, darles dignidad, formación y una salida digna. Murió en Valencia en 1865 y fue canonizada en 1934. Es, sin rodeos, la patrona de las prostitutas y de las que luchan por rescatarlas. Hoy habrá velitas, misas y oraciones en su honor.
Y justo hoy, a las 18:00 horas, Begoña Gómez tiene que comparecer ante el juez Juan Carlos Peinado en el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid. No es una cita cualquiera: es la audiencia preliminar en la que el magistrado le va a comunicar formalmente que da por concluida la instrucción y que la envía a juicio con jurado popular. Los delitos que se le imputan son jugosos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida. Peinado ya había citado a Begoña, a su asesora Cristina Álvarez y al empresario Juan Carlos Barrabés para el 9 de junio, con el correspondiente apercibimiento de “fuerza pública” si no se presentaban. Se aplazó por agenda del abogado y ahora cae, como un melón, justo el día de Santa Micaela.
Mientras la santa dedicó su vida a sacar mujeres de los circuitos de explotación, la esposa del presidente se sienta en el banquillo por presuntamente haber usado su posición (y la de su marido) para conseguir contratos, favores y beneficios para amigos y empresas. El caso gira en torno a la cátedra en la Complutense, convenios con administraciones públicas, influencers y empresarios que, según la investigación, se vieron muy beneficiados.
Y por si la ironía no fuera suficiente, ahí está el trasfondo familiar. El padre de Begoña, Sabiniano Gómez, y parte de la familia regentaron durante décadas saunas y locales en Madrid (Sauna Adán, Sauna Azul, Princesa y algún prostíbulo heterosexual en la Castellana). Negocios donde se ejercía la prostitución, tanto gay como hetero. Hay reportajes que cuentan que Begoña habría llevado temas administrativos o contables de esos locales en su juventud. Nada ilegal en su momento (eran negocios tolerados), pero la imagen de “hija de proxeneta” (como la llaman en redes) vuelve cada vez que el caso judicial se calienta.
Y para que el día fuera ya de traca… si hoy se conociera también la sentencia de Ábalos y Koldo en el caso mascarillas, ya sería la leche. Porque además de las mordidas millonarias, los audios y chats destapan que no solo fue el viajecito a México (donde Koldo le pidió a Aldama “señoritas” para que “el jefe se relajara”), sino también conversaciones de lo más explícitas entre Ábalos y Koldo sobre contratar chicas para eventos, viajes y hasta el famoso Parador durante el confinamiento. Prostitutas andaluzas trasladadas al Parador de Teruel para un trío con Ábalos, cenas con “señoritas” mientras el país estaba en toque de queda, audios valorando a la Ariatna, la Carlota, la colombiana… El pack completo.
El mismo círculo, el mismo día, y Santa Micaela en medio. Hasta la santa debe de estar sin palabras. Hoy es un día redondo para los memes. ¡Feliz día de Santa Micaela!
(Por Lourdes Martino)

