Por David Azañón (Subinspector 87713)
Es un hecho que la sanidad pública en España ha pasado de ser aceptable a ser tercermundista.
Mientras que, por un lado, unos afirman falsamente que la colaboración público – privada es la solución, lo cual es falso de toda falsedad, lo público y lo privado tienen, por definición, intereses contrapuestos, por el otro, los que se arrogan falsamente la condición de defensores de lo público, se hacen una mansión en Galapagar – lo mismito que ha hecho en Hortaleza el que no se quita la bandera de España ni para hacer sus deposiciones – o incluso alguna mema, pero no tanto, se está buscando un puestazo en la corrupta OMS que al igual que Santillana del mar, que ni es santa, ni llana, ni tiene mar, es decir, ni es organización, ni es mundial, ni es de la salud.
La OMS es un chiringuito globalista regentado por una suerte de personas y mercantiles nada recomendables, que decide lo que es saludable o lo que no, en función de la cuantía de cada donación.
Y ya se sabe que palabras como filántropo o donación, en no pocas ocasiones están relacionadas con actividades como el cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, administración desleal, apropiación indebida, blanqueo de capitales, estafa, financiación ilegal de partidos políticos, financiación del terrorismo, delitos fiscales, corrupción en los negocios y falsedad documental.
La OMS recibe donaciones o apoyo de:
Fundación Bill (papeles de Epstein) y Melinda Gates, Google, Microsoft, Novartis, Pfizer, Roche, Johnson & Johnson, Sanofi-Aventis, Merck Sharp & Dohme, Bayer AG, Roche, Novartis, UCB Pharma, GlaxoSmithKline, Eisai, Johnson & Johnson, Merck KGaA, Revvity, etc.
¡Para salir corriendo o para luchar! El aforismo vikingo dejó claro cuál es la opción más conveniente al afirmar que más vale pararse y luchar que correr pues entonces sólo morirás cansado.
Cuando escuchen a algún retrasado mental, de derechas o de izquierdas, globalista en todo caso, defender a la OMS o proferir expresiones como es que lo recomienda la OMS despiértenle.
Elijan ustedes el método que consideren más efectivo para tal fin. Pueden elegir entre el clásico bofetón o castellana, el alarido o, incluso, la opción más loca de todas, aconsejarles que lean el libro Crónica de una sociedad intoxicada de D. Joan-Ramon Laporte, médico, profesor de universidad y farmacólogo español que bien podría ser Ministro de Sanidad por méritos propios, independencia y competencia sobradamente acreditada.
Otra opción para despertad a los ciegos de la Matrix es el libro El poder del ayuno y la cetosis del Dr. J. M. Esteban quien junto a la Dra. M. Hurtado desarrollan una magnífica labor y son dignos de llamarse médicos y no furcias de la industria farmacéutica como muchos de sus colegas de profesión.
La legalización de la invasión, aparte de cambiar el censo electoral y otras consecuencias de las que ya he hablado en alguna ocasión, va a dar, ya que estamos en la feria de abril, la puntilla a la sanidad pública.
Sepan todos ustedes que cuando un detenido quiere ir al médico, – acuérdense de lo que afirmó, con absoluto respeto a la verdad, el inspector jefe D. Ricardo Ferris, ratificado por alguna taifas autonómicas recientemente, sobre que la gran mayoría de detenidos en España son extranjeros – dos policías deberán trasladarle a un hospital o centro de salud esté justificado o no. Simplemente con que lo pida, como dijo uno muy mentiroso a los damnificados por la gota fría, con que quiera salir de paseo de los calabozos, será suficiente.
Consideraciones:
Primeramente, por detenido dos policías menos en la calle, y un médico y una enfermera menos para atender a verdaderos enfermos. Ahora multipliquen y echen cuentas con unos mil detenidos diarios aproximadamente resulta que dos mil policías quedan fuera de servicio, mil médicos y mi enfermeras ocupados atendiendo a delincuentes a costa del contribuyente, en su gran mayoría una maltrecha familia española que llegará a fin de mes a duras penas pues las paguitas son para extranjeros.
En segundo lugar, la atención médica al detenido en un centro de salud u hospital tiene prioridad sobre cualquier otro enfermo que necesite asistencia médica, es decir, atenderán primero al detenido que a nuestros ancianos, quienes sí merecen prioridad por méritos propios, por habérselo currado.
Si se publicaran los gastos en medicamentos de La Moncloa a costa del contribuyente sería otro escándalo pero tranquilos tampoco pasará nada como viene siendo habitual.
En tercer lugar, con la legalización de la invasión, las ya enormes listas de espera van a ser ostensiblemente mayores. Les van a dar cita médica post mortem. Muchos de ustedes o de sus familias morirán esperando, literal, vayan haciéndose a la idea.
Este es uno de los motivos por el que las agresiones al personal sanitario han aumentado, unido a la falta de educación y profesionalidad de algunos médicos y enfermeras. Mismo motivo por el que han aumentado las agresiones a policías y a otros funcionarios, un servicio deficiente unido, en no pocas ocasiones a la falta de educación y profesionalidad rematado por un latrocinio enorme. Las agresiones no son la mejor solución pero son perfectamente entendibles.
Para más inri, existen casos paradigmáticos como el de un delincuente marroquí, cuyo nombre no revelaré, que tiene en vigor una orden de detención y extradición por parte Marruecos y otra por parte Francia, que no ha sido, ni va a ser ejecutada.
¿El motivo?
Que debe ser sometido a diálisis. El sarraceno apunta a los policías, mofándose, que vive de puta madre en España y que si le extraditaran moriría porque en Marruecos no le someterían a diálisis.
Qué quieren que les diga, si tengo que elegir, y la vida se trata de elegir, de tomar decisiones, elijo que atiendan a los españoles que necesiten ser sometidos a diálisis, luego, si se puede a los inmigrantes legales que coticen y paren de contar.
Los inmigrantes ilegales y los delincuentes extranjeros que sean expulsados a su país de origen y soliciten allí lo que necesiten. Puede ser una pena, pero no son nuestra responsabilidad, no es falta de humanidad, es supervivencia, los recursos son limitados.
¿Acaso no van ustedes al extranjero con un seguro médico?
Los políticos disparan con pólvora ajena, la del contribuyente, para sus fines.
Se imaginan un referéndum bajo el epígrafe:
Tache lo que proceda: ¿desea que el Erario público abone los gastos sanitarios de los inmigrantes ilegales y delincuentes extranjeros?: SÍ – NO.
Saldría lo mismo que si preguntan a los españoles si desean abandonar la OTAN o si desean que los Borbones se vayan a la cola del paro o si los partidos políticos que sirven a intereses extranjeros o busquen la fragmentación de España deberían ser ilegalizados.
Aquí no estamos sobrados ni de fondos, ni de recursos, ni de empleo, de lo que estamos sobrados es de una deuda externa sideral y de políticos corruptos al servicio de intereses extranjeros. Desde el sainete de la Kitchen donde todos afirman que no tienen constancia cuando, en realidad, nadie se va a desayunar sin que lo sepa el ministro, pasando por los corruptos y/o puteros de las mascarillas – por cierto solicitadas con semanas de antelación a la plandemia – para terminar con los etarras, el Pujol mayor y su 3%, todos se mofan de los españoles como lo hicieron los de los ERE, la infanta, Campechano, etc.
Pues nada, estimados compatriotas de toda ideología o condición, vayan pensando en morirse, emigrar o en hacer lo que hacían los vikingos pues si la sanidad pública es una basura, la privada se ha convertido en otra basura por simple sobreexplotación de la anterior, donde seis personas comen justito a diario, no pueden comer diez con la misma cadencia. Si hay algo que no falla son las matemáticas.
Hoy finalizo con una cita del Dr. Joan Ramon Laporte:
LO QUE LA INDUSTRIA DEDICA A COMERLE EL COCO AL MÉDICO ES UNA CANTIDAD INCREIBLE, ES UNA CANTIDAD MUY SUPERIOR A LO QUE CUESTAN TODOS LOS ANUNCIOS DE TODAS LAS TELEVISIONES EN UN AÑO EN ESPAÑA.

