domingo, abril 19, 2026
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De heterónimos y Vidas paralelas

Por Alfonso de la Vega

A veces la realidad imita al arte y Plutarco seguro que explicaría este ejemplo.  

Nuestro falsario sigue en su línea de intentar adelantarse a las contingencias de la coyuntura tanto nacional como internacional así como a acontecimientos previsibles para sacar partido de ellos. En el lamentable y desquiciado reino de España en el que nadie parece cumplir su misión o razón de ser sería el único con visión estratégica. Así, su oportuna crítica a las sanguinarias fechorías imperiales, su visita a la emergente China o su petición de que Netanyahu sea procesado por la Corte Penal Internacional. O sus proclamas sobre la conveniencia de un ejército europeo que sustituyese a la OTAN si la abandonara Trump como amenaza. Sin olvidar su rechazo a las escandalosas imposiciones mafiosas de aumentar los gastos militares en la OTAN al servicio de EEUU hasta un cinco por ciento del presupuesto, una decisión que en todo caso correspondería aprobar a la soberanía española en el Congreso si hubiere presupuestos o aún existiese.

No obstante, en su postura como buen falsario sin escrúpulos hay mucho teatro cara a la galería: así su respuesta al escandaloso secuestro y tortura psicológica por parte del ejército judío de un sargento español miembro de los cascos azules en el Líbano ha resultado más bien tímida. Y ya es la tercera cobarde y peligrosa provocación militar israelí en las últimas semanas. O incoherencias notables como defender la guerra sionista de Ucrania mientras se critica la guerra sionista contra Irán. Claro está que la incoherencia de las supuestas derechas españolas tanto en su versión socialista azul como en su modalidad sionista pura aún es mayor. En vez de hacer frente común a las intolerables amenazas contra España como correspondería cualquier movimiento patriótico o simplemente digno o con honor que se precie se alían a favor del agresor y contra el gobierno. Bochornoso aunque revelador del albañal de traiciones y felonías en el que chapotea el régimen español actual.

En realidad la incoherencia y la locura gobiernan el mundo: así lo Pessoa el poeta de los heterónimos que disfrutaban vidas paralelas a la suya. Aquí y ahora, mientras la Justicia que se administra en nombre del Rey procesa a la mujer del presidente del gobierno de Su Majestad por cargos deshonrosos, aunque no por todos, el excelentísimo señor ministro de la Corona para la cosa esa de la Justicia se permite poner como chupa de dómine al juez instructor del caso: una esquizofrenia borbónica que se esconde en el silencio: «Vengan días y vengan ollas».

Y hablando de coherencias e incoherencias no dejan de observarse varias importantes e inquietantes similitudes entre las biografías y carreras políticas del falsario Trump y del nuestro. Otro caso de vidas paralelas como heterónimos de una misma entidad: «el poeta es un fingidor».

Ambas relacionadas con el depravado submundo de la prostitución y el chantaje para la formación y selección de las élites al servicio del sistema, en el que conocieron a sus mujeres. Con haber sido expulsados y luego regresado a la política mintiendo descaradamente en cuanto a sus objetivos ocultos finales. Ambos autócratas, narcisistas malignos, carecen de empatía con el sufrimiento que infringen, se comportan de modo despótico, desnaturalizando las respectivas instituciones, actuando por decreto, anulando el Poder Legislativo, y manipulando el Judicial. En el caso del falsario español sin siquiera presentar presupuestos al Congreso.

Ambos heterónimos sirviendo nocivos intereses ajenos a los legítimos de sus respectivos países. Sendas traiciones, en el caso de Trump amparándose en el movimiento patriótico MAGA; en el del falsario español envuelto en la sucia bandera WOKE de todas las aberraciones imaginables posibles dirigidas a la disolución nacional,

En el gran teatro del mundo no deja de ser curioso como aparentando posiciones opuestas en la representación de la farsa ambos sirven a los mismos amos. Esta paradójica peculiaridad constituye uno de los principales signos de los tiempos.

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