Apenas 24 horas después de la abrupta despedida de Ángeles Barceló, la Cadena SER ha cesado a Guillermo Rodríguez como director de los Servicios Informativos. La decisión, comunicada personalmente por el director de contenidos, Fran Llorente, marca un nuevo capítulo en la profunda reestructuración que vive el grupo Prisa.
La Cadena SER, durante años señalada por su línea editorial marcadamente sectaria y alineada con el sanchismo, ha iniciado un proceso de cambios que busca, al menos en apariencia, mayor pluralidad. Ángeles Barceló, que ha conducido el programa ‘Hoy por Hoy’ durante los últimos siete años, abandonó el programa este jueves con un mensaje cargado de intención y mala leche: «Pasamos página. Yo ya soy la página de la izquierda y ahora toca completar la página de la derecha». Con estas palabras, la presentadora dejaba claro su percepción del relevo: Aimar Bretos, periodista con un perfil más moderado y menos militante, tomará las riendas del magacín matinal a partir del 31 de agosto. Barceló no ocultó su visión de que su salida supone un giro hacia la “derecha” dentro de los parámetros de la casa.
Guillermo Rodríguez, que llegó a la SER en mayo de 2021 procedente del medio izquierdista El HuffPost, formaba parte de la estructura que había impulsado esa línea informativa tan claramente posicionada. Su cese, junto con la marcha de Barceló, se interpreta en los pasillos de la emisora como parte de la estrategia impulsada por el presidente del grupo Prisa, Joseph Oughourlian y el director de contenidos de la cadena, Fran Llorente, para corregir el sesgo excesivo que había convertido a la SER en uno de los altavoces más fieles al Gobierno.
Tras años en los que la principal cadena radiofónica privada de España fue criticada por su escasa o nula distancia crítica con el Ejecutivo y por una tertulia y unos informativos claramente militantes, la dirección parece haber decidido que era necesario un reajuste. La combinación de la salida de Barceló y el cese de Rodríguez en menos de 48 horas evidencia la velocidad con la que Prisa quiere cerrar esta etapa.
Por el momento, la cadena no ha anunciado quién sustituirá a Rodríguez al frente de los informativos. Lo que sí parece claro es que la SER intenta pasar página de su fase más sectaria y recuperar algo de credibilidad entre una audiencia que, en los últimos tiempos, había empezado a cuestionar su falta de equilibrio.
El sector sigue con atención estos movimientos. Después de años de predominio de una sola voz y un solo color, la pregunta ahora es si este “giro” será real o simplemente cosmético. De momento algo se está moviendo.
(Por Lourdes Martino)

