El presidente iraní Masoud Pezeshkian concedió una entrevista al comentarista estadounidense Tucker Carlson, publicada en el canal de YouTube de este último el 7 de julio de 2025. La conversación tuvo lugar poco después de un conflicto armado de corta duración entre Irán, Israel y Estados Unidos (descrito en algunos reportes como una guerra de aproximadamente 12 días), que incluyó bombardeos estadounidenses a supuestas instalaciones nucleares iraníes y ataques israelíes.
En la entrevista, Pezeshkian presenta la posición oficial de Irán sobre el conflicto reciente, el programa nuclear, las relaciones con Estados Unidos e Israel, y las perspectivas de paz.
Sobre el conflicto y sus deseos de resolución
Pezeshkian insistió en que Irán no inició la guerra y no desea que continúe. Afirmó que desde el inicio de su administración su lema ha sido promover la unidad nacional y la paz con los países vecinos y el mundo. Culpa repetidamente al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de sabotear la diplomacia y de impulsar una agenda de «guerras eternas» en la región. Según él, Israel torpedeó unas negociaciones en curso con Estados Unidos al atacar instalaciones iraníes justo cuando se preparaba una nueva ronda de diálogos.
Programa nuclear y verificación
El presidente iraní negó categóricamente que Irán busque o haya buscado desarrollar armas nucleares, en el pasado, presente o futuro. Lo calificó como contrario a la fatwa (decreto religioso) emitida por el Líder Supremo Ali Jamenei, que prohíbía las armas nucleares por motivos religiosos. Afirmó que la cooperación previa con el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) siempre verificó esta postura, pero que los ataques a instalaciones nucleares iraníes dañaron gravemente el equipo y la infraestructura, impidiendo actualmente el acceso y la supervisión.
Pese a ello, expresó disposición a reiniciar conversaciones sobre supervisión y verificación nuclear, siempre que se restableciera la confianza y se reparara el daño causado por los ataques. Criticó al OIEA por no condenar los bombardeos y por informes que, según él, sirvieron de pretexto a Israel.
Disposición a la diplomacia con EE.UU.
Pezeshkian se mostró abierto a reiniciar negociaciones con Estados Unidos (mencionando incluso al enviado Steve Witkoff), pero condicionó cualquier diálogo a que se garantizara que Israel no recibiría permiso para atacar durante las conversaciones. Preguntó retóricamente cómo podría Irán confiar nuevamente en Washington si los ataques israelíes ocurrieron en medio de un proceso negociador.
Afirmó que Irán solo busca el respeto a sus derechos bajo el derecho internacional y que un acuerdo es posible si se basa en el respeto mutuo.
Acusaciones contra Israel
El presidente iraní acusó a Israel de cometer crímenes de guerra, incluyendo el asesinato de comandantes fuera de servicio, científicos junto a sus familias (incluyendo mujeres embarazadas y niños), y ataques indiscriminados que destruyeron edificios enteros para eliminar a una sola persona. También afirmó que Israel intentó asesinarlo a él personalmente hacía aproximadamente una semana y media (durante una reunión), bombardeando el área donde se encontraba, aunque el intento falló. Atribuyó el fracaso a la voluntad de Dios y reiteró que no teme el martirio en defensa de su país.
Percepción de Irán en EE.UU. y el lema «Muerte a América»
Ante la pregunta de Carlson sobre el miedo de muchos estadounidenses a que Irán atacara con armas nucleares o el significado de los cánticos «Muerte a América» y la calificación de EE.UU. como «el Gran Satán», Pezeshkian rechazó que Irán represente una amenaza. Recordó que Irán no ha invadido ningún país en 200 años y aclaró que «Muerte a América» no se refiere a las personas ni a los funcionarios estadounidenses, sino a crímenes, matanzas, apoyo al terrorismo, inseguridad e inestabilidad. Negó que existan «células durmientes» iraníes en EE.UU. preparadas para actos violentos y presentó a los iraníes como personas cultas, educadas y pacíficas por naturaleza.
Desmintió cualquier respaldo iraní a intentos de asesinato contra Donald Trump y atribuyó esas acusaciones a propaganda israelí.
Relaciones económicas y sanciones
Pezeshkian mencionó que el Líder Supremo no impone limitaciones a las inversiones estadounidenses en Irán y que siempre ha estado abierto a la cooperación económica, industrial y comercial. Las sanciones estadounidenses, según él, son el único obstáculo. Expresó esperanza en que empresas estadounidenses regresaran si se levantaban las sanciones y se logra la paz.
Aliados y defensa propia
Frente a la pregunta sobre posible apoyo militar o económico de Rusia y China en caso de una guerra mayor, Pezeshkian respondió que Irán confía en Dios y en su propia capacidad de defensa, y que está dispuesto a defender su territorio «hasta la última gota de sangre» si es necesario, aunque reiteró que no busca guerras ni armas nucleares.
Conclusión de la entrevista
Pezeshkian cerró pidiendo al presidente estadounidense Donald Trump que evitara involucrarse en una guerra que calificó como «la guerra de Netanyahu» y no de América. Lo instó a elegir el camino de la paz, a contener a Israel y a guiar la región hacia un futuro más brillante en lugar de un «pantano» de conflictos interminables.
La entrevista generó controversia: fue criticada por algunos sectores en Irán (incluyendo diputados que la consideraron una muestra de debilidad) y por figuras políticas estadounidenses de línea dura, quienes acusaron a Carlson de dar plataforma a un líder de un «estado terrorista». Otros la vieron como un intento de mostrar una perspectiva alternativa tras un conflicto reciente.

