El gobierno federal de EE.UU. financió a cientos de influencers en redes sociales para promover las vacunas contra la COVID-19, incluyendo mensajes dirigidos a niños, embarazadas y madres lactantes, a través de la campaña El Beacon. Esta es la revelación exclusiva publicada el 25 de agosto de 2026 por Natalie Winters, corresponsal de la Casa Blanca y coanfitriona de Bannon’s War Room, en un hilo de X y un artículo detallado en Substack. Winters se basó en un informe del propio proyecto (publicado en una revista revisada por pares) y en el rastreo de publicaciones patrocinadas, etiquetas #ad, partnerships pagados y anuncios archivados.
Financiación y estructura de la operación
El proyecto se presentó como “100 por ciento financiado por CDC/HHS”. Los registros federales lo vinculan a una adjudicación más amplia de aproximadamente 25,66 millones de dólares del ejercicio fiscal 2021 del centro de inmunización del CDC a la CDC Foundation, dentro del programa Partnering for Vaccine Equity (P4VE). Winters menciona que el CDC/HHS destinó más de 80 millones de dólares al programa en general (cifras de P4VE varían según reportes, con adjudicaciones y desembolsos en decenas de millones para socios nacionales y comunitarios).
Los socios principales fueron Public Good Projects (PGP), Hispanic Communications Network y World Voices Media. PGP creó la marca pública El Beacon y reclutó la red de influencers. El Beacon funcionaba como una fachada pública: los anuncios y publicaciones revelaban la relación con El Beacon (mediante #ad, etiquetas de partnership pagado o branding de la campaña), pero no identificaban al CDC, HHS ni a la CDC Foundation como fuente última de los fondos. Los seguidores veían El Beacon, no la operación federal detrás.
La campaña se desarrolló entre septiembre de 2021 y abril de 2022, orientada principalmente a comunidades hispanas en EE.UU. para aumentar la confianza en las vacunas y combatir lo que definían como desinformación.
Influencers pagados y alcance
PGP reclutó 496 influencers pagados (141 nano con 1.000-10.000 seguidores, 268 micro con 10.001-50.000 y 87 con 50.001-500.000). Debían residir en EE.UU., identificarse como hispanos y estar vacunados. También se involucró a dos celebridades hispanas y se reclutó a 1.034 voluntarios digitales.
Generaron alrededor de 1.000 publicaciones (524 en feed de Instagram, 468 Stories y algunas en Facebook, TikTok y Twitter/X), con un alcance potencial de 37,2 millones de personas e impresiones reportadas de unos 3,6 millones. El informe del proyecto no nombró a ningún influencer. Winters identificó 57 cuentas mediante el rastreo de etiquetas de partnership pagado, captions con #ad, reposts oficiales de El Beacon y registros de anuncios archivados. Entre ellos figuran creadores de moda, lifestyle, familia, belleza, tecnología, periodistas y personalidades como David Tutera, Kristina Guerrero o Will Jardell, entre muchos otros (lista completa en el Substack de Winters).
Contenidos y targeting de grupos específicos
Las publicaciones promovían la vacunación de forma personal y emocional. Ejemplos citados por Winters:
- Fabio Dias (creador de tecnología): “¡Haz tu parte, da un paso al frente, vacúnate y vacuna a tus hijos!”, reposteado por la cuenta oficial de El Beacon con #ad.
- Angelica Castaneda: partnership pagado que mostraba a una niña de seis años vacunada y mencionaba la protección de un niño de dos años; en otro contenido, afirmaba que los bebés de madres vacunadas tenían menor riesgo de hospitalización por COVID.
- Mensajes explícitos sobre embarazo, parto y lactancia: Mariza Dávila-Madwid y Paola V. Desideri (esta última en un repost oficial con #ad) presentaban la vacunación como “la mejor decisión” para ellas y sus hijas.
- Ana Cruz instaba a los niños a “GET VACCINATED and become a superhero too.”
- Concursos con tarjetas de regalo (100 o 200 dólares de Amazon) para testimonios de vacunación y reclutamiento en la red de voluntarios de El Beacon.
- Algunas publicaciones afirmaban que las vacunas eran “completamente seguras” o incluían cifras erróneas (como “más del 678% de los americanos por encima de 5 años están completamente vacunados”).
El informe del proyecto describía esto como una campaña “anti-desinformación”.
Monitoreo en tiempo real y ajuste de mensajes
No se trataba solo de comprar posts estáticos. Detrás de El Beacon había un sistema de monitoreo de redes sociales que capturó 247,7 millones de mensajes públicos (212,7 millones en inglés y 35 millones en español) mediante búsquedas con cientos de palabras clave, hashtags y frases en plataformas sociales, sitios de noticias y video.
El personal revisaba semanalmente resultados de “desinformación” emergente o en tendencia. Esos hallazgos “informaban directamente” las instrucciones para las captaciones de los influencers, que se actualizaban a lo largo del año. Se monitoreaban comentarios y se suministraba contra-mensajería. El gobierno no solo compraba contenido: observaba la reacción pública en tiempo real, reescribía instrucciones a influencers y entregaba réplicas a medida que se desarrollaba el debate.
Se generaron cientos de mensajes de desinformación y lugares de réplica, newsletters para organizaciones comunitarias, entrenamientos, PSAs de radio, artículos de opinión y materiales digitales.
Contexto adicional sobre Public Good Projects
PGP es una organización sin fines de lucro de salud pública especializada en monitoreo de medios, cambio de comportamiento y campañas a gran escala. Ha trabajado en temas de vacunas (incluyendo el sistema Project VCTR de seguimiento de comunicaciones sobre vacunas), salud mental y otros. Ha recibido fondos del CDC Foundation, así como de fuentes vinculadas a la industria (como la Biotechnology Innovation Organization, que representa a empresas como Pfizer y Moderna) y otras fundaciones. Ha colaborado en esfuerzos de respuesta a “infodemias”, entrenamiento de mensajeros de confianza y, en algunos casos, campañas de contenido en plataformas.
Fuentes principales
La información proviene del hilo de Natalie Winters en X (25 de agosto de 2026), su artículo completo en Substack (“REVEALED: The Government Paid Hundreds Of Influencers To Promote COVID Vaccines. I Unmasked Dozens Of Them.”) y el paper revisado por pares “A Multifaceted Campaign to Combat COVID-19 Misinformation in the Hispanic Community” (publicado en PMC, que describe el proyecto desde la perspectiva de los implementadores).
Winters enfatiza que los seguidores no veían la financiación federal ni el sistema de monitoreo en tiempo real detrás de los mensajes de influencers que parecían orgánicos o solo patrocinados por El Beacon. El informe oficial del proyecto celebró el alcance y el sentimiento mayoritariamente positivo de los comentarios, sin publicar la lista de participantes pagados.
Este episodio forma parte de un patrón más amplio de esfuerzos federales y de socios durante la pandemia para impulsar la aceptación de las vacunas mediante mensajeros “de confianza” en comunidades específicas, con financiación pública significativa canalizada a través de fundaciones y organizaciones intermediarias.
EXCLUSIVE: The federal government paid hundreds of social-media influencers to convince their followers to take COVID vaccines.
They even targeted children, pregnant women and breastfeeding mothers.
While the project’s didn’t reveal the names of paid participants, I just…
— Natalie Winters (@nataliegwinters) August 25, 2026

