Por David Azañón (Subinspector 87713)
En el día de ayer mientras subían, procedente de la UCI a la correspondiente planta, al subinspector de la Policía Nacional – y amigo – D. Alfredo Perdiguero Manjón tras ser víctima de un delito, no producirse ni una sola detención y el silencio atronador del titular de Interior – quien comparte la cuchara de madera de Interior con su predecesor imputado en la Kitchen – quien lamentó el suicidio de un etarra empero no expresó apoyo alguno o palabras tan manidas como vacías de contenido como solidaridad, humanidad, urbanidad, compasión, empatía, etc. con la siempre cooperación necesaria de las furcias mediáticas televisivas regadas con dinero de los contribuyentes, se suicidaba otro policía en Benidorm a la edad de 34 años, Víctor se llamaba, DEP. Se descerrajó un tiro en los vestuarios de la comisaría a las 5.30 horas. Tampoco lo ha lamentado públicamente el titular de Interior.
Tres días antes lo intentaba otro policía en Valencia empero su mujer lo encontró y pudieron salvarle la vida. Evidentemente esto también ha sido cuidadosamente ocultado por las furcias mediáticas y tampoco lo ha lamentado públicamente el titular de Interior.
No queda ahí la cosa sino que, cinco días antes, cinco invasores HDLGP que no “migrantes” apaleaban a un agente de la Guardia Civil en Ceuta mientras caminaba por la calle vestido de paisano fuera de servicio. Algo también silenciado por las furcias televisivas y sin perjuicio de los dramas de nuestros compatriotas residentes en Ceuta, incluyendo violaciones, robos, agresiones, etc.
Muchos se preguntan el porqué del aumento de la tasa de suicidio en España cuya etiología es diversa pero en la policía todo se resume al estrés laboral crónico, el agotamiento emocional y la frustración al ver cada día que todo es una mentira, que la corrupción es sideral, que a los españoles se les miente a diario y que los corruptos y resto de delincuentes resultan impunes y que los invasores en vez de verse reducidos aumentan.
Lo anterior unido a la exposición continuada a violencia, muerte, situaciones traumáticas y riesgo no ayudan pero el problema real aparece cuando los pilares personales y familiares se van al guano, entonces es cuando se cruza el Rubicón.
Por otro lado, si no lo recuerdan, para eso estoy humildemente, – retengan en su memoria que yo no percibo emolumento o contraprestación alguna por ejercer mi derecho a la libertad de expresión salvo granjearme más enemigos y/o aparecer muerto, suicidado o preso con pruebas falsas cualquier día –, ETA dejó de matar policías y militares porque no causaba alarma social, luego comenzó a matar civiles y le dio más margen pero no era suficiente así que finalmente se decidió a asesinar políticos.
La jugada le salió redonda y ganó la guerra. Es mentira que ETA fue vencida, ETA, también conocida como comando Rothschild, ganó, se hizo más fuerte y está en las instituciones, es más, es socio del gobierno. Dudo mucho que los maricomplejines gobiernen junto a los secuaces del estado de Israel pero si se diera esa eventualidad, ETA no tardaría ni un año en volver a cometer atentados. ¿No creen ustedes estimados compatriotas de toda ideología o condición?
En virtud de lo anterior les planteo la siguiente pregunta:
¿Qué sucedería, en virtud de la teoría del multiverso, si todos esos policías que se suicidan cambiasen de método para quitarse la vida?
¿Qué pasaría si, en un universo paralelo, antes de quitarse la vida propia algunos decidieran convertir su desesperación y frustración en violencia contra terceros como, no sé, por ejemplo, contra algún supuesto “traidor”, algún delincuente, algún busca bonus, algún corrupto o furcia mediática o contra cualquier otra persona a la que considerasen responsable de sus desgracias, y luego se quitasen la suya propia o hicieran el típico suicidio por policía – suicide by cop –, es decir, esperar a que llegue la policía y provocar una situación en la que tengan que abatirle?
Y por favor, no crean que estoy instando, invitando, exhortando, promoviendo o induciendo a nadie a que cometa algo así, nada más lejos de mi intención, hablo de un universo paralelo.
Únicamente estoy formulando una pregunta y aportando una posible respuesta, que quizás sería que se empezaría a tomar las cosas en serio y no sólo me refiero únicamente al drama del suicidio sino también al imperio de la ley, la protección de nuestras fronteras, de nuestros compatriotas, la no gobernanza desde el exterior de nuestras fronteras, el no expolio tributario, etc.
Porque esa es precisamente la cuestión: ¿cuánto tiene que deteriorarse una situación para que las instituciones reaccionen antes y no después de que se produzca una tragedia, una invasión, etc.? Todo policía es conocedor de que la invasión lleva produciéndose más de veinte años.
Toda vez que he citado el cruce del Rubicón finalizaré la célebre frase asociada al cruce del mismo por Julio César en el año 49 a.C.:
ALEA IACTA EST — LA SUERTE ESTÁ ECHADA.

