Seguro que para ir a hacer una ridiculez de desfile de ésos a este país tan hermoso no tienen cojones. No tantos como para darnos la grandísima brasa en Occidente, donde su lucha entre comillas no tiene ningún riesgo ni sacrificio ni nada (menuda lucha). Interesados, por favor, contactad con el «colectivo». Seguro que os pagan el viaje. No en vano esta constelación de chiringuitos LGTBI manejan su buena pasta, la que nos quitan por la fuerza a todos los currantes durante todo el año para gastárselo en estas chorradas. ¡A ver si tenéis pelotas de ir a dar la brasa a estos otros sitios que tanto os agradan!