Por David Azañón (Subinspector 87713)
Según la mitología griega, la Guerra de Troya entre los aqueos (griegos) liderados por Agamenón contra Troya liderada por Príamo duró diez años. Todo se montó por una mujer que, afortunadamente, no fue la conductora del autobús en Lérida. Es un hecho que el cupo vaginal pone vidas en peligro.
El caso es que los griegos no podían conquistar la ciudad de Troya debido a que sus murallas eran prácticamente inexpugnables, por lo que Odiseo, o Ulises, construyó un enorme caballo de madera hueco para que los griegos se escondieran en su interior, mientras el resto del ejército fingió retirarse, dejando el caballo como una supuesta ofrenda a los dioses.
Los troyanos, creyendo que habían ganado la guerra, introdujeron el caballo dentro de la ciudad y celebraron su victoria. Durante la noche, los invasores escondidos salieron del caballo, abrieron las puertas de la ciudad y permitieron la entrada del ejército griego, que había regresado en secreto. Así cayó Troya.
Pues de la misma manera va a caer España, pero más fácil, mucho más de 534 años de historia se irán al guano por sólo dos motivos: la reducida testosterona y sinapsis de los españoles y la plena corrupción de la traidora clase dirigente al servicio del globalismo, lo peor del capitalismo y del comunismo.
Resulta que ahora las furcias mediáticas presentan a los ex presidentes González y Aznar como una suerte de magníficos estadistas patriotas.
La invasión de España se viene produciendo desde inicios de este siglo con Aznar, les recuerdo las regularizaciones extraordinarias que llevo a cabo en los años 2000 y 2001 con su maldita LOEX 4/2000, igual de inicua que la LO 1/2004 del paripé de género de Zapatero, que muchos piensen que Aznar es un estadista patriota es la prueba del nueve de que los españoles son imbéciles de toda imbecilidad. Son tan zotes como los que afirmaban, sin saber lo que se inoculaban, que la de Pfizer era la “buena”.
¿Recuerdan las expresiones que proferían para justificar la invasión con Aznar?
“Necesidad de mano de obra”, “regularizar una realidad existente”, “luchar contra la economía sumergida”, “envejecimiento de la población”, “razones humanitarias” y “necesidad de mano de obra”. Hoy somos más esclavos y más pobres.
Pero no queda ahí la cosa sino que Aznar recientemente añadió que la mayoría “será nacional o no será”. Ya no recuerda su traidor Pacto del Majestic de 1996, ni que hablaba catalán en la intimidad, ni que transfirió o competencias en tráfico, policía autonómica, prisiones, empleo, puertos, enseñanza, cultura y financiación autonómica. Menuda presidencia patriota… la Policía Nacional dejó de patrullar Cataluña, dejando la seguridad ciudadana en manos del independentismo.
Por otro lado Felipe González a quien la contraparte de Aznar considera también “el mejor presidente” ha manifestado “hay un mecanismo que es dimitir. Hay otro mecanismo que es convocar elecciones para que te ratifiquen o te rectifiquen”, “tendría que haber convocado ya elecciones”, “no hace falta que te empujen», «hay un momento en que la responsabilidad política hay que asumirla”. Debe ser que no se acuerda de la corrupción, la crisis económica y de los asesinos que cobraban fondos reservados denominados GAL, tampoco que su ministro del Interior José Barrionuevo y su ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera ingresaron a prisión.
¿Y quién les indultó? Aznar. Como diría un castizo “perro no come perro”.
Pues bien González, a la sazón, manifestó “no voy a dimitir”, “mi obligación es seguir dirigiendo la gobernación del país”, “sería una irresponsabilidad con mi país”.
Luego vino Rajoy y el golpe de estado de Cataluña y como dejaron al pie de los caballos al director de la Oficina Antifraude de Cataluña, ese señor que sí que era un patriota pero cometió el error de confiar en Fernández Díaz, el que afirmó “esto la Fiscalía te lo afina”. Urge hacer a la fiscalía independiente o cambiar el nombre a Fiscalía General del Gobierno para despejar dudas.
Pero antes tuvimos a Zapatero, y tantas cosas que dan para un libro, que llegó a bordo de un atentado cuya autoría no se corresponde a musulmanes yihadistas suicidas sino a lo que manifestó recientemente Trillo, con la regularización del Caldera y el caso Faisán, y lo digo para los policías que niegan la evidencia, que puso negro sobra blanco, el magistrado, señor Peinado, en su auto. Les recuerdo que dos policías nacionales, el 4 de mayo de 2006, avisaron que la propia Policía Nacional preparaba una operación para detener a miembros de la red que cobraba el llamado “impuesto revolucionario” de ETA también conocida como comando Rothschild. Les dio exactamente igual los atentados contra sus compañeros y compatriotas, los secuestrados, los extorsionados.
La invasión es un hecho, la delincuencia mayoritariamente foránea es otro, ya lo dejó cristalino el Policía Nacional, D. Ricardo Ferris, no hay más que abrir los libros registro de detenidos para comprobarlo, eso sí, cada día más son “españoles”, perdón, titulares de un DNI, algo muy diferente.
El paripé de la pelea de unos y otros con respecto a la invasión, la prioridad nacional o el censo electoral no es sino una suerte de teatro de los siervos de la agenda globalista. El censo electoral se viene cambiando desde inicios del siglo XXI.
Yo mismo, estimados compatriotas de toda ideología o condición, he visto como a sarracenos que no hablaban español y que tenían relaciones con el terrorismo se les concedía la nacionalidad española mientras que conminaban a los aspirantes a GEO, de la falsaria serie de TV – no he conocido a un solo Policía Nacional o GEO que me haya hablado bien del tal Pelayo –, para que firmaran la cesión de sus derechos de imagen. Sólo uno de ellos, un valiente, se negó, el resto quedó retratado. Le expulsaron inmediatamente del curso del GEO. Abandonó la Policía Nacional, era ingeniero antes de entrar en la pasma. Actualmente le va mucho mejor y estaré siempre s su disposición para lo que me necesite. La incompetencia de la Policía Nacional para retener el talento y a los profesionales es otro hecho. Tiktok es la prueba.
Hoy finalizo con Alfonso VIII de Castilla, antes de la Batalla de Las Navas de Tolosa:
AQUÍ MORIREMOS TODOS O VENCEREMOS.

