Por David Azañón (Subinspector 87713)
A colación de mi Carta abierta dirigida D. Javier Bardem por sus sandeces sobre el machismo https://eldiestro.
A raíz de la promulgación de la citada ley globalista no sólo se eliminó, a los hombres, los derechos fundamentales, a la igualdad ante la ley y a la la presunción de inocencia, establecidos en los artículos 14 y 24, respectivamente, de la Prostitución española sino que, además se nos ha criminalizado por el simple hecho de ser hombres, de ostentar un vigésimo tercer par de cromosomas XY.
Se olvida que los hombres y mujeres debemos contar con los mismos derechos y obligaciones a pesar de que somos distintos biológicamente.
Si alguien puede defender, físicamente, a una mujer de una agresión, sea producida por un hombre o una mujer, es otro hombre. El hombre cuenta con una fuerza superior a la mujer mientras que la mujer cuenta con una mayor flexibilidad. De la misma forma los hombres obtienen mejores medias en algunas tareas visoespaciales y rotación mental mientras que las mujeres cuentan con ventaja en tareas verbales y memoria episódica. Mientras que los hombres se pueden concentrar plenamente en una tarea y las mujeres dividen su concentración en varias.
Y sobre todo, que los hombres tenemos madres, abuelas, hermanas, tías, primas, esposas, amantes y amigas mientras que las mujeres cuentan con padres, abuelos, hermanos, tíos, primos, esposos, amantes y amigos.
Existen hombres buenos y hombres malos, como existen mujeres buenas y mujeres malas. La estrategia globalista es enfrentarnos a todos contra todos pues así es más fácil controlar al rebaño.
Ya no es que lo dijera el ex presidente del gobierno Alfonso Guerra quien sostuvo que algunos magistrados del Tribunal Prostitucional tenían dudas sobre la constitucionalidad de determinados aspectos de la ley, en particular sobre la diferencia de trato penal según el sexo del agresor.
En versiones difundidas en vídeos y redes sociales, se le atribuye haber manifestado que el entonces presidente del Tribunal Prostitucional le reconoció, en privado, que la ley era inconstitucional (sic), aunque finalmente fue avalada por razones políticas.
Este escándalo es el enésimo que toleran los pusilánimes españoles.
Ya no es que lo hayan comprobado numerosos policías cada día durante décadas, pudiendo acreditar cómo se detiene a hombres por el simple hecho de que una mujer manifieste que ha sido injuriada, empujada, agredida, etc. sin existir indicio alguno. Repito se priva a miles de varones de libertad de forma arbitraria, por la puta cara, que diría un castizo.
Y todo para aumentar la estadística y ese súper chiringuito del ministerio de igualdá. Repito la misma retahíla de siempre, sesenta mujeres asesinadas son sesenta dramas familiares que se debe intentar atajar aunque de difícil solución tiene pues se trata de delitos pasionales.
El verdadero drama nacional es la invasión de millones que sufrimos desde antes de 2004 gracias a Aznar, Zapatero, Rajoy y Sánchez, consecuentemente a un aumento de la criminalidad sin precedentes. El drama es que se comentan entre cinco y diez violaciones diarias, miles de vidas destrozadas al año sí es un drama nacional.
El drama nacional es que se produzcan más de tres mil suicidios al año, hombres en su mayoría ¿Por qué será? entre otros ¿LO 1/2004?
El drama es la falta de vivienda porque a los políticos les sale a cuenta controlar el suelo, no se dejen engañar, lo mismo que con la ocupación de viviendas, a los políticos les interesa.
El drama es que la DGT recaude vía multas y le resbale la seguridad vial.
El drama es que Hacienda te fulmine por un error de pocos euros mientras se hace el orejas con el hermanísimo, su mujer, Zapatero, Montoro, Montero, la infanta y las grandes corporaciones.
El drama es que llenar la bolsa de la compra para comer sea una entelequia.
Y volviendo al tema, el drama es que las verdaderas mujeres agredidas sean abandonadas a su suerte o utilizadas para la persistencia del negocio de género que tiene su máxima expresión el día del chochoM o de la mafia feminista que diría la también encomiable Dª. Cristina Seguí.
Con todo, además de los anteriores, los letrados son otros que conocen este crimen globalista generalizado. En este caso debo destacar la meritoria labor, entre muchos otros, de letradas como Yobana Carril o como María Girona, quien recientemente ha denunciado a la policía, con buen criterio, por los motivos que expondré brevemente a continuación y que se produce a diario en numerosas ocasiones.
Pareja que estaba acostada, ella observa como él tiene conversaciones con otras mujeres. Ella le quita el móvil, empieza a golpearle y arañarle produciéndole diversas laceraciones motivo por lo que él decide llamar a la policía para que ponga fin a la situación, nótese que bien podría haberle propinado un empujón o un bofetón en legítima defensa y se abstuvo.
Llega la policía y le detienen a él a pesar de que ella reconoce los hechos manifestando a los agentes que le ha pillado teniendo conversaciones con otras mujeres y que le había golpeado y arañado.
Ella no presenta lesión alguna y aun así ¡él es detenido!
La letrada, Dª. María Girona, se persona en dependencias policiales a fin de asistir al varón detenido y, siendo sumamente ecuánime por no decir magnánima, pregunta si, al menos, han detenido a ambos miembros de la pareja.
A lo que le responden que a ella no, preguntando a su vez la encomiable letrada que la habrán citado en concepto de investigada no detenida, procedimiento de los juicios rápidos.
A lo que responden no sólo negativamente sino que añaden que ella es la víctima a lo que la Sra. Girona responde que va a proceder a denunciar a los agentes por el artículo 408 del vigente código penal, es decir, por la omisión del deber perseguir delitos.
Me quito el sombrero ante esta letrada y animo a los letrados de España que procedan de la misma manera, a la vez que animo a los policías a actuar profesionalmente y no escudarse en lo que cumplir órdenes como otrora con lo de caballero, caballero.
Hoy finalizo citando a Edmund Burke:
PARA QUE TRIUNFE EL MAL, SOLO ES NECESARIO QUE LOS HOMBRES BUENOS NO HAGAN NADA.
Y hoy si hago la salvedad para los zotes de la soplapollez de la inclusividad. Cuando se refiere al hombre se refiere al ser humano en su totalidad, es decir, al hombre y a la mujer, esa maravillosa y cuasiperfecta unión.

