Aunque a estas alturas ya casi nada nos sorprende, esto sí que no lo esperábamos: Resulta que ha salido a la luz un cruce inesperado que mezcla el caso Koldo con una de las historias más oscuras de la crónica negra española. Mauricio Anglés (hermano de Antonio Anglés, el supuesto principal sospechoso del crimen de las niñas de Alcácer) reveló que su antigua clínica médico-estética Top Clinics, en Massanassa (Valencia), realizó implantes capilares al exministro José Luis Ábalos y a su mano derecha, Koldo García.
La información se publicó inicialmente en noviembre de 2025 por El Cierre Digital, en una extensa entrevista con Juan Luis Galiacho, y ha sido retomada este sábado por El Mundo en una nueva conversación con el propio Anglés, quien opera bajo el nombre cambiado de Joaquín Martins.

Según el relato de Mauricio Anglés, primero acudió Koldo García un sábado. A la semana siguiente regresó acompañado de José Luis Ábalos. Para atenderlos, cerraron la clínica exclusivamente para ellos durante seis horas y media. Les prepararon un catering, pero prefirieron bocadillos de jamón serrano y cerveza. “Eran muy campechanos. Me dijeron que estaban hartos de los restaurantes de Madrid”, contó Anglés.
Ábalos se sometió al tratamiento justo antes de la pandemia (alrededor de 2020). No se rapó la cabeza completa, optando por un injerto más discreto. “Yo creo que le ha quedado bien”, valoró el empresario, aunque advirtió que el estrés puede afectar los resultados a largo plazo. En el caso de Koldo, el injerto fue más limitado porque “no tenía la zona donante preparada para mucho pelo”. Solo se le pudo hacer un primer intento.
El médico que realizó los implantes era un profesional del hospital privado IMED de Valencia con experiencia en Turquía, y según Anglés, tenía relación de amistad con Ábalos y Koldo a través del suegro del doctor.
Uno de los aspectos más controvertidos fue el pago: Ábalos y Koldo pagaron en efectivo, dinero que entregaron directamente a las trabajadoras de la clínica. Anglés asegura que ni él ni el doctor quisieron quedarse con el dinero y que lo denunció ante las autoridades para evitar cualquier vínculo futuro.
Dos días después del tratamiento, una tercera persona se presentó para pagar los implantes. Dijo que iba “de parte del señor Ábalos”, pero no del Ministerio. Anglés también rechazó ese pago y lo incluyó en su denuncia.
Conexión con el caso de las mascarillas
Durante las visitas, Koldo le comentó negocios relacionados con mascarillas e hidrocarburos. Anglés hizo un pedido de 20.000 mascarillas porque le dijeron que se iban a agotar y pagó casi 10.000 euros de su caja fuerte. Solo recibió la mitad del material. Cuando estalló el escándalo Koldo en 2024, denunció los hechos ante la Guardia Civil para desvincularse. En sus entrevistas insiste en que trató a Ábalos y Koldo “como a cualquier otro cliente” y que nunca imaginó los problemas judiciales en los que se verían envueltos.
Esta anécdota, ahora pública, añade un curioso y rocambolesco capítulo al ya complejo caso que envuelve al exministro de Transportes y su antiguo asesor.
Antecedentes delictivos de Mauricio Anglés
Mauricio Anglés proviene de un entorno familiar altamente conflictivo, marcado por la violencia y la delincuencia. Desde joven acumuló un largo historial: estancias en reformatorios, múltiples condenas en prisión por atracos y robos, y consumo de heroína desde los 12 años. Ha pasado por varias etapas de encarcelamiento (la más reciente en 2024 en la prisión de Picassent, acusado de secuestro y torturas a un empresario, aunque él se declara inocente. Tras rehabilitarse en el programa Proyecto Hombre, cambió su identidad para intentar dejar atrás el estigma de su hermano Antonio (fugitivo desde 1993 por el triple asesinato de Miriam, Toñi y Desirée). Tras reconstruir su vida, montó negocios como gasolineras low cost y la clínica Top Clinics (operativa entre 2017 y 2020), que ya está cerrada.
Qué relaciones más extrañas se dan a lo largo de la vida ¿no?
(Por Lourdes Martino)

