Por Alfonso de la Vega
Me acaban de informar que el alcalde y junta municipal de Villar del glaciar se preparan para la llegada de los americanos. No disfrazados de falsos flamencos por soleares con banderitas congeladas como el bueno de Pepe Isbert y su paisanaje sino de exóticos esquimales veganos con rotundos abrigos de polipiel made in china. Nos deben una explicación y nos la van a dar.
Una vez oportunamente debilitadas las voluntades en Palacio se organizan las listas con peticiones de los indígenas para celebrar tan alta ocasión como resulta pasar de súbditos de una anacrónica monarquía cursi que les mantiene en un parque temático o reserva de la biosfera casi sin aprovechar a miembros de reserva india de una cruel y salvaje pero lucrativa república asaz follonera y esclavista.
Junto a la bienvenida todos le piden al nuevo fingido benefactor alguna mordida, algún hermoso recuerdo de tan lucrativa transacción.
En este mundo globalizado todo depende de todo. Aquí, en el reino filipino visto lo visto se ponen las barbas ceutíes, melillenses y canarias a remojar mientras las fuerzas gubernamentales se malician que Trump no dejaría de ser un pringao, que en su supremacismo anglosajón no atiende a los grandes adelantos, conquistas o nuevas modernidades de las colonias periféricas. En efecto, no haría falta comprar ni alquilar ni nada, simplemente utilizar el singular método o prodigiosa invención filantrópico borbónica de la “okupación”. Con la ventaja añadida que Dinamarca además de saqueada se vería obligada por ley a seguir pagando los gastos de los okupas. Un negocio redondo para el delincuente de un delito protegido.
Algún observador desocupado u optimista entiende que de todas formas espectáculo no nos va a faltar. Si el emperador invade Groenlandia lo mismo la OTAN aplicando las reglas de las que tanto se presume tiene que declarar la guerra a la NATO.
Y aquí se va a ver buena. ¿Qué haría don Felipe? ¿Aplicar lo del «multilateralismo con reglas»?
¿Seguir fielmente a papá el amigo americano?
¿Defender a mamá von Trinken?

De momento, con su conocida verborrea de repelente niña repipi y acusica la señorita Robles ha manifestado que «si quieren ayuda, que la pidan».

