El 27 de agosto de 2026, en medio de la cobertura de la catástrofe en la frontera Nepal-Tíbet, un mensaje en X recordó un tratado de Naciones Unidas de hace medio siglo: la Convención ENMOD. El texto señala que en 1976 la ONU aprobó la Convención sobre la prohibición del uso militar o cualquier otro uso hostil de técnicas de modificación ambiental, y que los documentos asociados mencionan expresamente los terremotos y los tsunamis.
Ese recordatorio se publicó en el contexto de una riada relámpago que, sin lluvia local significativa, convirtió el río Bhotekoshi en una masa de agua, hielo, roca y lodo.
En 1976, la ONU aprobó la Convención ENMOD, cuyo nombre completo es Convención sobre la prohibición del uso militar o cualquier otro uso hostil de técnicas de modificación ambiental.
Los documentos asociados a ENMOD mencionan expresamente los terremotos y tsunamis.— ada #abajoel78 (@adaveen4) August 27, 2026
Qué ocurrió el 26 de agosto de 2026
Hacia las 9:00 hora local, el Bhotekoshi —que nace en el Tíbet y entra en Nepal por el distrito de Rasuwa— dejó de comportarse como un río de montaña. En minutos arrasó mercados, puestos fronterizos, aduanas, puentes e hidroeléctricas en Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, y siguió hacia el Trishuli, Nuwakot, Dhading y más abajo. Testigos y autoridades locales coincidieron: no llovía. El sol brillaba.
El balance humano sigue actualizándose. Informes del 27 de agosto hablan de al menos 270-289 muertos en Nepal y cientos de desaparecidos, entre ellos numerosos turistas extranjeros, efectivos de policía, ejército, aduanas y trabajadores de proyectos hidroeléctricos. En el lado chino (condado de Gyirong) también hay víctimas y desaparecidos. El corredor comercial y turístico Rasuwagadhi–Syabrubesi quedó destrozado: el Puente de la Amistad, tramos de carretera, el mercado de Timure y varias centrales que sumaban cientos de megavatios fuera de servicio.

Causa: no fue la lluvia del valle
El Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal fue explícito: la riada no la provocó la precipitación en Rasuwa (menos de 7 mm en las 24 horas previas). La hipótesis que ha ganado peso es una reacción en cadena himalaya: un alud mixto de hielo y roca (ice-rock avalanche) se desprendió de un glaciar, bloqueó el Lhende Khola (afluente del Bhotekoshi) y, al ceder o ser rebasado el tapón, liberó de golpe un pulso de agua y escombros.
Inicialmente se registró un evento sísmico de magnitud 4,4 cerca de la frontera. El USGS y análisis posteriores concluyeron que no se trató de un terremoto tectónico clásico, sino de la firma sísmica del propio colapso glaciar y el flujo de escombros (reclasificado en torno a magnitud 5,2). Imágenes de satélite apuntan a que una porción de glaciar se desprendió a unos 5.200 metros y cayó más de 1.200 metros.
Queda riesgo: se ha formado un nuevo lago de barrera aguas arriba y las autoridades chinas y nepalíes alertan de posible nueva crecida.

La Convención sobre la prohibición de la utilización de técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles (ENMOD) fue aprobada por la Asamblea General de la ONU el 10 de diciembre de 1976 (resolución 31/72) y entró en vigor el 5 de octubre de 1978. Es un tratado de desarme de duración ilimitada.
El artículo I obliga a los Estados parte a no emplear, con fines militares o hostiles, técnicas de modificación ambiental que produzcan efectos generalizados, duraderos o graves como medio de destrucción, daño o lesión a otro Estado parte.
El artículo II define “técnicas de modificación ambiental” como cualquier técnica para cambiar —mediante la manipulación deliberada de procesos naturales— la dinámica, composición o estructura de la Tierra, incluida su biota, litosfera, hidrosfera y atmósfera, o del espacio ultraterrestre.
Los entendimientos (understandings) negociados junto al texto aclaran el alcance. Relativo al artículo II, el Comité entendió que los siguientes fenómenos ilustran lo que podrían causar esas técnicas:
- terremotos
- tsunamis
- alteración del equilibrio ecológico de una región
- cambios en los patrones meteorológicos (nubes, precipitación, ciclones de varios tipos y tormentas tornádicas)
- cambios en los patrones climáticos
- cambios en las corrientes oceánicas
- cambios en el estado de la capa de ozono
- cambios en el estado de la ionosfera
La lista no es exhaustiva. Se entiende que, producidos por uso militar o hostil de esas técnicas, esos fenómenos generarían o cabría esperar que generaran destrucción, daño o lesión generalizados, duraderos o graves, y por tanto estarían prohibidos.
“Generalizado” se interpretó como un área del orden de varios cientos de kilómetros cuadrados; “duradero”, meses o aproximadamente una estación; “grave”, perturbación o daño serio a la vida humana, recursos naturales y económicos u otros bienes.
La Convención no prohíbe la modificación ambiental con fines pacíficos, siempre que sea compatible con el derecho internacional.
Por qué se menciona ahora
El tuit de @adaveen4 no afirma que la riada del Bhotekoshi fuera artificial. Se limita a recordar que existe un tratado internacional de 1976 que contempla, entre los fenómenos que las técnicas de modificación ambiental podrían provocar, precisamente terremotos y tsunamis (y también cambios meteorológicos e hidrológicos). El desastre nepalí combina una crecida súbita sin lluvia local, un pulso sísmico que no era un terremoto tectónico convencional y un origen glaciar en cabecera transfronteriza.
Los científicos que han analizado el evento lo atribuyen a un colapso glaciar y avalancha de hielo-roca. ENMOD, por su parte, nació en los años 70 precisamente por la preocupación de que la manipulación deliberada de procesos naturales pudiera usarse como arma. El tratado sigue vigente y su lista de ejemplos ilustrativos incluye los fenómenos que el mensaje en X destacó.
La investigación sobre el Bhotekoshi continúa. Mientras tanto, las operaciones de rescate, la evaluación de daños (carreteras, puentes, hidroeléctricas) y la vigilancia del nuevo lago de barrera son la prioridad inmediata en ambos lados de la frontera.

