En este país donde algunos se levantan cada mañana buscando hambrientos su dosis diaria de indignación, la presa elegida ha sido el Club Deportivo Badajoz porque ha cometido el imperdonable acto de celebrar la victoria de España con orgullo y sin complejos. El martes 14 de julio, tras clasificarse la Selección española para la final del mundial de fútbol, el club publicó un tuit inocente, fruto de la emoción del momento: “Enhorabuena a todos, somos finalistas. Arriba España 🇪🇸🇪🇸🇪🇸🇪🇸🇪🇸 ”. Dos palabras mágicas que para la inmensa mayoría suenan a ánimo, a patriotismo futbolero y a “vamos, que vamos”. Pero para los profesionales de la ofensa fue el equivalente a invocar el apocalipsis.
Izquierda Unida Extremadura fue de las primeras en lanzarse al ataque, exigiendo la retirada del “tuit bochornoso” por ofender “a las miles de personas asesinadas por el bando franquista durante la matanza de Badajoz” y exigiendo que pidieran perdón. Poco después, Unidas por Extremadura (la confluencia de Podemos, IU y compañía) remató con este clásico: “El Club Deportivo Badajoz
a parte de incumplir su propio código ético ha cometido un atropello democrático ensalzando una frase franquista. Exigimos la retirada de este tuit bochornoso para la memoria histórica y democrática de nuestro pueblo”.
La respuesta del club a ambos fue magistral, seca y con sorna extremeña:
“Agradecemos profundamente, que por primera vez en su corta historia, se hayan preocupado por el devenir de nuestra centenaria institución. El horario de oficina para abonarse es: L-V: 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00. S: 10:30 a 13:00. Les esperamos.”

¡Toma ya! En vez de arrodillarse, pedir disculpas o borrar el tuit, el CD Badajoz les dio las gracias irónicamente y les invitó a hacerse socios. No han rectificado ni un milímetro (y esperamos que no lo hagan ni cedan a la presión cuando se unan más ofendiditos). El tuit original sigue en pie, con un apoyo masivo de la afición y de media España que ha respondido con más “Arriba España” que nunca.
Es sublime: un club centenario celebrando un logro deportivo de España y de repente convertido en el gran peligro para la democracia según los mismos que, casualmente, solo se preocupan por la “memoria histórica” cuando hay un tuit que pueden instrumentalizar y no de los problemas reales de Extremadura (despoblación, paro, infraestructuras) que siguen ahí esperando.
Y hablando de esperar, esperemos que la presidente del «PSOE AZUL» extremeño, María Guardiola, no caiga en la tentación de meterse en este charco hablando de “líneas rojas”. Bastante tiene con gobernar en la región como para arbitrar polémicas tuiteras.
Al final, este episodio es un perfecto resumen de la España actual: unos celebrando el pase a la final y queriendo disfrutar del fútbol, y otros buscando fascistas en cada esquina (o en cada tuit). El CD Badajoz ha respondido con clase, humor y sin complejos. Arriba España, arriba el Badajoz y arriba el sentido común. Que los ofendiditos sigan ofendiéndose; al club le viene de maravilla la publicidad y prueba de ello es que en estos últimos días han duplicado la cifra de abonados (de 1.000 a 2.000).
(Laura González)

